NO! a los transgénicos

Información, difusión y debate sobre los transgénicos


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PODCAST: ¡Alerta Transgénicos! #1

FlyerPodcast

En este Podcast hablamos sobre qué son los transgénicos, como introducción, para luego ponernos a analizar las consecuencias que ya son observables (a partir de la soja transgénica), así como los riesgos que acarrea la liberación de más variedades transgénicas. Contamos con la participación del Ingeniero Agrónomo Víctor Benítez y el Sociólogo Víctor Imas con quienes presentaremos esta emisión para dar inicio a una serie de entregas que estaremos realizando, en el marco de una campaña informativa que se posiciona en contra de la reciente liberación excepcional de diferentes variedades transgénicas de maíz y algodón y pretende alertar a la población en general de los peligros que conlleva tal liberación y la irresponsabilidad de las autoridades en el manejo inapropiado de esta tecnología.

También podes escucharlo online en YouTube (Aquí), o descargarlo siguiendo las instrucciones de abajo.

Opciones de descarga:

Tenes la opción de descargar el Podcast completo como un archivo o descargarlo por partes, dependiendo de lo que te sea más conveniente.

Descargar Podcast completo (46:11 min): Aquí

Descargar primera parte (Introducción y presentación del Ing. Víctor Benítez): Aquí

Descargar segunda parte (Presentación del Sociólogo Víctor Imas): Aquí

Descargar tercera parte (Debate): Aquí

OBS: Para descargar podes hacer click en “Aquí” y se va a abrir una nueva pestaña de descarga, o sino haces click derecho sobre “Aquí” y seleccionas la opción “guardar enlace como”; elegís donde queres guardar el audio y listo! Solo tenes que esperar a que se complete la descarga y darle “Reproducir” o cargarlo en tu reproductor o celular para escucharlo en cualquier lugar y en cualquier momento.

Esperamos que te sea de utilidad y pronto vamos a estar haciendo otras ediciones de Alerta Transgénicos.

 


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Festival por el NO uso de AGROTÓXICOS

flyerPORTADAAGROTÓXICOS

El Lunes 3 de diciembre hemos realizado el Festival y Feria de Agroecología por el NO uso de Agrotóxicos, en conmemoración al “Día Mundial del No Uso de Plaguicidas”, de 16:00 a 24:00 horas en la plaza de la Democracia. Consistió en una feria de comidas y semillas, con actividades diversas como charlas informativas sobre la problemática de los agrotóxicos y las alternativas a los mismos, como por ejemplo, la producción agroecológica, la realización de remedios caseros para las plagas, la permacultura, entre otros temas; así como numerosas presentaciones de música nacional. Contó con la presencia de diversas organizaciones de la sociedad civil y organizaciones campesinas e indígenas.

El objetivo de esta actividad fue hacer un llamado de atención, especialmente a las autoridades de Agricultura, Salud y Trabajo, sobre los graves problemas sanitarios y ambientales generados por el uso de agrotóxicos a nivel nacional y global; así como informar sobre la problemática asociada a la utilización de los plaguicidas que por su impacto en la salud y en el ambiente requieren de un tratamiento prioritario por parte de los sectores vinculados con su gestión. Y de tal modo que la sociedad tome mayor conciencia del impacto que está causando su uso masivo en el ambiente y en la salud, especialmente en las comunidades campesinas e indígenas de nuestro país, y remarcar la necesidad de la atención de las autoridades en un ámbito multisectorial donde se tomen en cuenta todos los impactos de las actividades económicas en la población.

A parte de esto. Quisimos mostrar que existen otros modelos de producción, que existen alternativas a este modelo monstruoso que nos quieren imponer, modelos que promueven una vida verdaderamente sana, saludable, digna y SOBERANA.

Es muy importante que comencemos a tomar conciencia de que el modelo productivo actual no es para nuestro bien sino que es para el bien del bolsillo de las transnacionales y los grandes latifundistas. Este modelo no es para el pequeño productor, no es para la gente, no es para nosotros. Nosotros tenemos que incentivar a aquellos que ayudan a construir un mundo mejor creando y reproduciendo formas de proceder que están realmente orientadas hacia lo humano, que incluye lo ambiental, lo social y lo psicológico. Y mucho más.

Esperamos que aquellos que estuvieron presentes, hayan pasado bien y se hayan informado un poco. Y que aquellos que no estuvieron se animen a acercarse la próxima vez.

Muchísimas gracias a todos los que ayudaron a que esto sea posible. Sin ustedes no habría festival.

Para ver fotos del festival les invitamos a visitar nuestra galería en el Facebook haciendo click aquí

***  Más Información ***

Después del 22 de Junio, el Poder Ejecutivo aprobó la liberación comercial de varios eventos transgénicos, de manera ilegal, violando disposiciones de la Ley 253/93 que aprueba el Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología; lo que aumentaría el uso de plaguicidas.

SOJA

La soja no es un rubro de consumo directo para la ciudadanía paraguaya y su producción, además de provocar daños ambientales, amenaza la producción de alimentos del mercado interno atentando contra la soberanía y seguridad alimentaria.

En la actualidad se utilizan más de 22 millones de litros de plaguicidas por ciclo de cultivo de soja transgénica. En la Región Oriental del Paraguay hay más de 3.000.000 de Ha. de soja transgénica y menos de 800.000 Ha. De Bosques, del mismo modo existen asentamientos campesinos totalmente convertidos en sojales. Además, los agroexportadores no pagan impuestos y se les subsidia el combustible.

ALGODÓN

El algodón transgénico BT y RR no controlan el picudo, su principal plaga y promueve un modelo agrícola que somete económicamente a los agricultores al hacerlos dependientes de a un paquete tecnológico compuesto por semillas patentadas y alto uso de agroquímicos.

Además, esta tecnología representa una amenaza a la producción orgánica y agroecológica, que consiste en la pérdida de la certificcación orgánica pues la misma no admite contaminación genética ni por agroquímicos según sus principios y normas internacionales. La coexistencia de estos dos modelos no es posible en este rubro.

MAÍZ

Paraguay es uno de los centros de origen del maíz, cultivo que es la base de alimentación directa de la población, en especial de la rural, tanto en comunidades campesinas como indígenas, quienes tienen mas de 10 variedades propias que podrían ser contaminadas por polinización tras la liberación comercial de 14 eventos de maíz transgénico. En lo referente a los pueblos indígenas, el maíz es de fundamental importancia para sus culturas y prácticas religiosas. Así también, la utilización del herbicida a base de Glifosato inherente al uso de estas semillas, es causante de innumerables afecciones a la salud, por lo que su uso está siendo cuestionado por la comunidad científica de varios países, en base a investigaciones y evidencias clínicas.

Existen evidencias, de que a pesar de las promesas hechas por las empresas biotecnológicas sobre la inocuidad de los transgénicos, la realidad es muy distinta ya que ponen en peligro la soberanía alimentaría de las comunidades campesinas y de los pueblos indígenas, y dañan a la biodiversidad. Es por eso que debemos ser participes en pos del cambio, ya que las alternativas agroecológicas demuestran una calidad superior en todos los aspectos, y por sobre todo responde al derecho a la vida de todos quienes habitamos en la tierra, y no a intereses de empresas multinacionales que contaminan nuestras comunidades y bosques.

Video recomendado:


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Documental ¿Por qué le decimos NO a los Transgénicos?

 

La FNC, en conjunto con BASE IS y Alter Vida, presentan el documental

¿PORQUE LE DECIMOS NO A LOS TRANSGÉNICOS?

Este material muestra la forma en que este modelo productivo de agricultura sin agricultores regala nuestra soberanía alimentaria y productiva a empresas como Monsanto y Syngenta; dejando detrás suyo una cadena de daños a la población.

Un documental corto con entrevistas a diferentes especialistas que manifiestan su opinión sobre este problema complejo que afecta de sobremanera a nuestro país.

Realizado por Malu Vásquez con el apoyo de DIAKONIA

 

 


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OGM (Transgénicos) – ALERTA MUNDIAL

El Momento de la Verdad

Pequeño documental IMPRESCINDIBLE ayuda a comprender la importancia de la investigación del CRIIGEN. Un estudio de dos años de duración con resultados inquietantes sobre la comprobada toxicidad del maíz transgénico (NK603) para ratas que murieron prematuramente y desarrollaron enormes tumores.

La toxicidad confirmada del Roundup y la manera en la que los OGM son evaluados.

París. 16 de Diciembre del 2011
Oficina del CRIIGEN (Comité de Investigación y de Información Independientes subre la Ingeniería Genética por sus siglas en Francés)

Presentación de Resultados del estudio del Profesor Séralini sobre los posibles riesgos del maíz GM NK603 para la salud humana y animal.

Por favor difundir.

 

 
Fuente: http://www.facebook.com/pages/Millones-contra-Monsanto/290999004340502?ref=stream

 

 


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Por Primera Vez un Estudio Demuestra que el Maíz Transgénico o Genéticamente Modificado Causa Tumores Masivos, Daño en Órganos y Muerte Prematura

Por el Dr. Mercola

Por primera vez, el 19 de septiembre fue publicado en línea un estudio1 sobre la evaluación de los riesgos a la salud causados por el consumo de alimentos transgénicos o genéticamente modificados y los resultados son realmente preocupantes, por decir poco. Este nuevo estudio se une a una lista de más de 30 estudios en animales que demuestran los problemas tóxicos y alergénicos causados por los alimentos transgénicos.

El estudio, publicado en la revista Food and Chemical Toxicology, encontró que las ratas que fueron alimentadas con maíz transgénico o genéticamente modificado, el cual es frecuente en el suministro de alimentos en los Estados Unidos, durante dos años desarrollaron tumores mamarios masivos, daño renal y hepático, así como otros problemas de salud graves.

La investigación fue considerada tan “caliente” que el trabajo fue realizado bajo un estricto secreto. De acuerdo con un artículo francés publicado en Le Nouvel Observateur,2 los investigadores utilizaron correos electrónicos encriptados, prohibieron las conversaciones telefónicas e incluso lanzaron un estudio de señuelo para impedir el sabotaje.

De acuerdo con los autores:

“Fueron estudiados durante dos años los efectos en la salud causados por el maíz transgénico o genéticamente modificado tolerante al Round-up (del 11% de la alimentación), cultivado con o sin Round-up y el Round-up solo (desde 0.1ppb en el agua) en ratas. [Nota del editor: este nivel de Round-up está permitido en el agua potable y los cultivos GM en los Estados Unidos]

En las hembras, todos los grupos tratados murieron de 2 a 3 veces más que los grupos de control y más rápido. Esta diferencia fue visible en 3 grupos de machos alimentados con transgénicos.

Todos los resultados fueron dependientes de las hormonas y género, y los perfiles patológicos fueron comparables. Las hembras desarrollaron más tumores mamarios y mucho antes que el grupo de control, la pituitaria fue el segundo órgano más dañado, el balance de la hormona sexual fue modificado por el tratamiento transgénico y Round-up.

Los machos tratados, tuvieron congestiones hepáticas y necrosis de 2.5-5.5 veces más altas…Las nefropatías marcadas y severas también fueron de 1.3-2.3 mayores. Los machos presentaron tumores palpables cuatro veces mayores que los grupos de control, lo cual sucedió 600 días antes.

La información de la bioquímica confirmó las grandes deficiencias crónicas renales, para todos los tratamientos de ambos sexos, el 76% de los parámetros alterados estuvieron relacionados con los riñones. Estos resultados pueden ser explicados por los efectos disruptores endocrinos del Round-up, pero también por la sobreexpresión de los transgenes en los transgénicos y sus consecuencias metabólicas.”

Amigos, si esto no llama su atención, entonces nada lo hará.

¿El 10 por ciento o más de su alimentación consiste en ingredientes transgénicos o genéticamente modificados (GM)? En la actualidad, no puede saberlo con seguridad, ya que los alimentos GM no están enlistados en la etiqueta en los productos de los Estados Unidos. Pero las probabilidades son, si usted come alimentos procesados, entonces su alimentación está llena de ingredientes transgénicos y usted ni siquiera lo sabe.

El estudio en cuestión incluye fotos y gráficas. Le recomiendo ampliamente que se tome el tiempo de leerlo completo3 y busque la evidencia documentada. En realidad no están exagerando cuando dicen que causa tumores masivos…Son realmente gigantes. Algunos de los tumores pesan casi el 25 por ciento de peso total de la rata. Esta es la mejor evidencia hasta la fecha sobre los efectos tóxicos de los alimentos transgénicos o Genéticamente Modificados.

Seguir leyendo…

 


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Propaganda: Así defiende Monsanto al Roundup

Monsanto lanzó una ofensiva de relaciones públicas para intentar sembrar dudas en torno a un estudio publicado hace dos días por el científico francés Gilles-Éric Séralini. El estudio muestra que Roundup, el herbicida insignia de este gigante de la biotecnología y el maíz NK603, una de las variedades transgénicas que produce la empresa, están causando efectos devastadores en la salud de ratas estudiadas a lo largo de su vida y no en el plazo de 90 días que es predominante en la industria.

En un correo electrónico, un ejecutivo de Monsanto distribuyó una lista de reacciones compiladas por una supuesta fuente “independiente” de noticias científicas, el “Science Media Centre” con sede en Londres. Con el título aparentemente objetivo de “Reacción de expertos al maíz transgénico que causa tumores en ratas”, el Science Media Centre recoge ocho reacciones de científicos ante el estudio, así como diez argumentos anónimos en torno al mismo asunto. Como era de esperar, todas las reacciones desdeñan el estudio.

Según Spinwatch, 70% del financiamiento del Science Media Centre proviene de corporaciones y su lista de patrocinadores incluye a la mayor parte de los peces gordos en la industria de la biotecnología. Parece que esta campaña de desinformación ha cumplido su cometido: las tres fuentes cruciales citadas por el servicio de cables de Reuters en relación con el estudio (Tom Sanders, Mark Tester y David Spiegelhalter) fueron circuladas por el Science Media Centre. Por su parte, el lobby de la biotecnología Europabio emitió un boletín de prensa en el que cita a los mismos especialistas y lista todos los argumentos imaginables para restar credibilidad a la investigación. Si bien esto podría ser apenas el inicio de los intentos de la industria de la biotecnología por socavar la credibilidad del nuevo estudio, las instituciones de la UE y la EFSA no podrán continuar como si nada hubiese ocurrido.

El nombre del científico francés Gilles-Eric Séralini llegó a los titulares gracias a su revolucionario estudio sobre ratas alimentadas con el maíz transgénico NK603 de Monsanto diseñado para resistir al herbicida Roundup, documento publicado en la autorizada revista científica Food and Chemical Toxicology. “El estudio más largo y detallado jamás realizado sobre un herbicida y un organismo genéticamente modificado”, comentó Séralini en una conferencia de prensa celebrada en el Parlamento Europeo al analizar los efectos tanto del maíz transgénico como de Roundup en las ratas. Roundup es el herbicida más vendido en todo el mundo.

Los resultados del estudio son impresionantes. No solo las ratas sometidas a pruebas con Roundup murieron antes que aquellas en el grupo de control tras desarrollar graves tumores y patologías renales y hepáticas; además, las ratas alimentadas exclusivamente con el maíz transgénico también desarrollaron tumores.

Este nuevo hecho en una controversia que ya suma diez años en torno a la seguridad de los organismos genéticamente modificados pone sobre la mesa la importancia de contar con especialistas confiables a la hora de tomar decisiones de política pública y el papel clave de los organismos reguladores. Es sorprendente que el financiamiento inicial para el estudio de Séralini provenga de CERES , asociación financiada por los principales supermercados franceses; recelosos de los estudios oficiales y de la posibilidad de un nuevo escándalo de salud pública de grandes proporciones como el de las vacas locas, decidieron brindar recursos suficientes para contar con una evaluación confiable de los riesgos. Las publicaciones de CEO sobre la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) durante el último año han evidenciado la manera en que las industrias de la biotecnología y los pesticidas han conseguido influir en la “voz supuestamente independiente de la ciencia” a escala europea. Muchos expertos en paneles clave han tenido conflictos de interés y afectado la pertinencia de las directrices para la evaluación de riesgos.

¿Ejemplo? El mismo maíz transgénico referido en el documento del profesor Séralini recibió luz verde por parte de la EFSA para uso alimenticio de animales y humanos en Europa en 2004, y para su cultivo en la UE en 2009. La reacciones EFSA basó su evaluación en una limitada gama de estudios que hicieron pruebas en ratas durante el breve lapso de apenas 90 días. Séralini señala que en sus nuevas investigaciones la mayoría de los tumores en las ratas estudiadas no aparecieron antes de transcurrido un año. CEO ha demostrado que más de la mitad de los expertos del panel para organismos genéticamente modificados que firmaron la aprobación de este maíz transgénico tenían vínculos con la industria, es decir, conflictos de interés conforme a la definición de la OCDE. Durante su conferencia de prensa, Séralini puso en duda la “competencia e incluso la honestidad” de dichos expertos de la EFSA.

En particular, el presidente del panel sobre organismos genéticamente modificados, Harry Kuiper, usó claramente su puesto para influir en la labor del panel a favor de la industria. El papel desempeñado por Kuiper durante 10 años se encuentra hoy bajo el escrutinio del ombudsman europeo después de una queja de Testbiotech. La política de la EFSA ante conflictos de interés ha mejorado ligeramente desde la instalación de nuevos paneles en julio pasado, pero queda mucho camino por andar: CEO, Earth Open Source, Testbiotech y otras ONG han demostrado que varios panelistas de la EFSA aún acusan conflictos de interés con la industria.

Las directrices de la EFSA para la evaluación del riesgo de los organismos genéticamente modificados están por incorporarse a las nuevas reglas de la UE para transgénicos. En realidad, dichas directrices debilitan aún más las reglas vigentes, pues no solo estipulan que los ensayos de largo plazo son innecesarios, sino que los ensayos de 90 días e incluso los ensayos de alimentación podrían descartarse del todo. Dorothée André, jefa de unidad en la Dirección General de Salud y Consumidores de la Comisión, intentó minimizar la situación al declarar que la Comisión propondría ensayos obligatorios de 90 días a los Estados miembro dentro del marco de este proceso de revisión de las directrices, instancia en la que el Parlamento Europeo no tiene injerencia alguna.

 

Fuente: Urgente24

 

Nota del blog:

Agregamos aquí más información sobre el estudio y enlances para descargar el mismo en Inglés:

Resumen del estudio El resumen ejecutivo (abstract) del estudio señala: “Los efectos en la salud de la ingesta de maíz transgénico tolerante al Roundup (de un 11% en la dieta) cultivado con o sin Roundup, y de Roundup solo (de 0.1ppb en agua) se estudiaron en ratones por dos años. En las hembras, todos los grupos tratados murieron en una proporción 2-3 veces superior que los del grupo control y en forma más rápida. Esta diferencia fue visible comparada con 3 grupos de machos alimentados con transgénicos. Todos los resultados dependen del sexo y las hormonas, y los perfiles patológicos eran comparables. Las hembras desarrollaron tumores mamarios grandes casi siempre más a menudo y antes que el grupo control, y la glándula pituitaria fue el segundo órgano más dañado; el equilibrio de las hormonas sexuales fue modificado por los tratamientos de transgénicos y de Roundup. En los machos tratados, las inflamaciones del hígado y la necrosis fueron entre 2.5-5.5 veces más frecuentes. Esta patología fue confirmada por microscopio de transmisión electrónica y óptica. Las nefropatías graves del riñón también fueron generalmente 1.3-2.3 veces más frecuentes que en el grupo control. Los machos presentaron tumores palpables cuatro veces más grandes que los controles, lo cual ocurrió hasta 600 días antes que a los controles. La estadística bioquímica confirmó importante insuficiencias crónicas de riñón; el 76% de todos los parámetros que mostraban alteraciones estaban relacionados con el riñón, para todos los tratamientos y para ambos sexos. Estos resultados pueden ser explicados por los efectos no lineales de la alteración endocrina generados por Roundup, pero también por la sobre expresión del transgen en el organismo modificado genéticamente y las consecuencias metabólicas de ello.”

Un grupo de universitarios de esta ciudad del noroeste de Francia alimentaron durante dos años a doscientas ratas con una dieta equilibrada, que contenía alternativamente maíz transgénico NK603; o maíz transgénico NK603 tratado con Roundup (el herbicida más utilizado del mundo) mientras que el grupo control recibía maíz no modificado genéticamente y agua pura.

Durante el estudio el maíz formaba parte de una dieta con proporciones equivalentes al régimen alimenticio en Estados Unidos.“Los resultados revelan una mortalidad mucho más rápida e importante durante el consumo de los productos transgénicos”, indicó Séralini, un investigador que forma o formó parte de comisiones oficiales sobre los transgénicos en 30 países distintos.

“La primera rata macho alimentada con transgénicos muere un año antes que la rata control (es decir, que no se alimenta con transgénicos). La primera rata hembra, ocho meses antes. En el 17º mes se observan cinco veces más machos muertos alimentados con 11% de maíz (transgénico)”, dijo Séralini, que había realizado anteriormente otros estudios sobre el tema pero a partir de datos de sólo 90 días, proporcionados por la industria. En esa oportunidad cientificos ligados a la industria lanzaron una campaña para desacreditar al investigador, quien en enero de 2011 ganó una demanda por difamación contra Marc Fellous, un científico miembro de la Asociación Francesa de Empresas de Biotecnología que se presentaba como “neutral” y acusaba a quienes objetan los transgénicos como “ideológicos” o ”militantes”, sin embargo tenía registradas patentes a su nombre y trabajaba para una compañía que hace negocios con la agroindustria.

Los tumores Los tumores aparecen en los machos hasta 600 días antes que en las ratas del grupo control (en la piel y los riñones). En el caso de las hembras (tumores en las glándulas mamarias) aparecen en una media de 94 días antes en las hembras alimentadas con transgénicos, indica el informe. Los investigadores descubrieron también que el 93% de los tumores de las hembras son mamarios mientras que la mayoría de machos murieron por problemas hepáticos o renales.

El artículo aparecerá en la revista “Food and Chemical Toxicology”, actualmente en proceso de impresión. “Con una pequeña dosis de Roundup, que corresponde a la cantidad que se puede encontrar en Bretaña (norte de Francia) durante la época en que se esparce este producto, se observan 2,5 veces más tumores mamarios” que normalmente, explica Séralini.

También es la primera vez, según Séralini, que el plaguicida Roundup ha sido analizado a largo plazo. Hasta ahora sólo su principio activo (sin sus coadyuvantes) había sido analizado durante más de seis meses. En América Latina, el Dr. Andrés Carrasco, profesor de embriología de la Universidad de Buenos Aires, ha realizado ese tipo de estudios con resultados igualmente alarmantes. “Son los mejores tests que se pueden llevar a cabo antes de las pruebas en humanos”, explica el científico.

El estudio ya provocó las primeras reacciones y Stephane Le Foll, el ministro de Agricultura francés, uno de los países que lucha dentro de Europa para evitar el cultivo de transgénicos, pidió medidas de homologación de estos productos “muchas más estrictas” en la Unión Europea. Previo a la publicación del estudio se había anunciado que se mantendría en Francia la prohibición del maíz transgénico Mon810, también de Monsanto.

En Bruselas, el eurodiputado francés Jose Bové, de Los Verdes, una de las figuras emblemáticas de la lucha contra los transgénicos, pidió la suspensión “inmediata” de las autorizaciones de cultivo de estos productos. Por su parte la Comisión Europea anunció haber pedido a su agencia responsable de la seguridad de los alimentos que examine los resultados del estudio para “sacar conclusiones”

El estudio, que costó tres millones de euros, fue financiado por la fundación CERES, que tiene fondos de unas cincuenta empresas que no producen OMG, y por la fundación Charles Leopold Meyer para el Progreso de la Humanidad y contó con el apoyo del Ministerio de Investigación de Francia.

Descripción de la dieta Las variedades de maíz usadas en este estudio fueron el maíz NK603 resistente al Roundup (de Monsanto) y su control isogénico y no transgénico. Estos dos tipos de maíz fueron cultivados bajo condiciones similares, en la misma ubicación, espaciados a suficiente distancia para evitar la contaminación cruzada. Su carácter genético, y la pureza de las semillas transgénicas y del material cosechado fueron confirmados con análisis qPCR de muestras de ADN. Un campo sembrado con maíz NK603 fue tratado con 3 litros de Roundup por hectárea (se aplicó Weather-MAZ, 540g/L de glifosato, registro EPA 524-537) y el otro campo de NK603 no se trató con Roundup.

La dieta para las ratas de laboratorio se basó en la dieta standard AO4(Safe, France).El alimento seco de la dieta de las ratas se elaboró para contener un 11,22 o un 33% de maíz transgénico, cultivado ya sea con o sin Roundup, y para el grupo control, un 33% de la línea de maíz no transgénico. Las concentraciones de transgénico se confirmaron en las tres dosis de cada dieta por qPCR. Todas las formulaciones de alimentos consistían en una dieta equilibrada, químicamente medida como sustancialmente equivalente excepto por los transgénicos, sin plaguicidas contaminantes por sobre los límites estándares. Se midieron los isoflavones y los ácidos fenólicos incluyendo el ácido ferúlico por el HPLC-UV estándar de la dieta. El herbicida diluido en el agua para beber, era la formulación comercial de Round up (GT Plus, 450 g/L de glifosato, registro 2020448, Monsanto, Bélgica). Se evaluó los niveles de herbicida midiendo glifosato en las diferentes diluciones mediante espectometría de masa.

Los nocivos efectos del Roundup ya han sido comprobados en Córdoba, Argentina, donde en un reciente juicio, dos productores de soja transgénica fueron encontrados culpables por fumigaciones aéreas con el herbicida, que causaron graves daños en la salud de familias, incluyendo muertes por cáncer y malformaciones congénitas. En Chile existen a la venta alimentos importados que contienen transgénicos, pero los consumidores no tienen derecho a optar por alimentos sanos, dada la falta de etiquetado.

Resumen del estudio El resumen ejecutivo (abstract) del estudio señala: “Los efectos en la salud de la ingesta de maíz transgénico tolerante al Roundup (de un 11% en la dieta) cultivado con o sin Roundup, y de Roundup solo (de 0.1ppb en agua) se estudiaron en ratones por dos años. En las hembras, todos los grupos tratados murieron en una proporción 2-3 veces superior que los del grupo control y en forma más rápida. Esta diferencia fue visible comparada con 3 grupos de machos alimentados con transgénicos. Todos los resultados dependen del sexo y las hormonas, y los perfiles patológicos eran comparables. Las hembras desarrollaron tumores mamarios grandes casi siempre más a menudo y antes que el grupo control, y la glándula pituitaria fue el segundo órgano más dañado; el equilibrio de las hormonas sexuales fue modificado por los tratamientos de transgénicos y de Roundup. En los machos tratados, las inflamaciones del hígado y la necrosis fueron entre 2.5-5.5 veces más frecuentes. Esta patología fue confirmada por microscopio de transmisión electrónica y óptica. Las nefropatías graves del riñón también fueron generalmente 1.3-2.3 veces más frecuentes que en el grupo control. Los machos presentaron tumores palpables cuatro veces más grandes que los controles, lo cual ocurrió hasta 600 días antes que a los controles. La estadística bioquímica confirmó importante insuficiencias crónicas de riñón; el 76% de todos los parámetros que mostraban alteraciones estaban relacionados con el riñón, para todos los tratamientos y para ambos sexos. Estos resultados pueden ser explicados por los efectos no lineales de la alteración endocrina generados por Roundup, pero también por la sobre expresión del transgen en el organismo modificado genéticamente y las consecuencias metabólicas de ello.”

Un grupo de universitarios de esta ciudad del noroeste de Francia alimentaron durante dos años a doscientas ratas con una dieta equilibrada, que contenía alternativamente maíz transgénico NK603; o maíz transgénico NK603 tratado con Roundup (el herbicida más utilizado del mundo) mientras que el grupo control recibía maíz no modificado genéticamente y agua pura.

Durante el estudio el maíz formaba parte de una dieta con proporciones equivalentes al régimen alimenticio en Estados Unidos.“Los resultados revelan una mortalidad mucho más rápida e importante durante el consumo de los productos transgénicos”, indicó Séralini, un investigador que forma o formó parte de comisiones oficiales sobre los transgénicos en 30 países distintos.

“La primera rata macho alimentada con transgénicos muere un año antes que la rata control (es decir, que no se alimenta con transgénicos). La primera rata hembra, ocho meses antes. En el 17º mes se observan cinco veces más machos muertos alimentados con 11% de maíz (transgénico)”, dijo Séralini, que había realizado anteriormente otros estudios sobre el tema pero a partir de datos de sólo 90 días, proporcionados por la industria. En esa oportunidad cientificos ligados a la industria lanzaron una campaña para desacreditar al investigador, quien en enero de 2011 ganó una demanda por difamación contra Marc Fellous, un científico miembro de la Asociación Francesa de Empresas de Biotecnología que se presentaba como “neutral” y acusaba a quienes objetan los transgénicos como “ideológicos” o ”militantes”, sin embargo tenía registradas patentes a su nombre y trabajaba para una compañía que hace negocios con la agroindustria.

Los tumores Los tumores aparecen en los machos hasta 600 días antes que en las ratas del grupo control (en la piel y los riñones). En el caso de las hembras (tumores en las glándulas mamarias) aparecen en una media de 94 días antes en las hembras alimentadas con transgénicos, indica el informe. Los investigadores descubrieron también que el 93% de los tumores de las hembras son mamarios mientras que la mayoría de machos murieron por problemas hepáticos o renales.

El artículo aparecerá en la revista “Food and Chemical Toxicology”, actualmente en proceso de impresión. “Con una pequeña dosis de Roundup, que corresponde a la cantidad que se puede encontrar en Bretaña (norte de Francia) durante la época en que se esparce este producto, se observan 2,5 veces más tumores mamarios” que normalmente, explica Séralini.

También es la primera vez, según Séralini, que el plaguicida Roundup ha sido analizado a largo plazo. Hasta ahora sólo su principio activo (sin sus coadyuvantes) había sido analizado durante más de seis meses. En América Latina, el Dr. Andrés Carrasco, profesor de embriología de la Universidad de Buenos Aires, ha realizado ese tipo de estudios con resultados igualmente alarmantes. “Son los mejores tests que se pueden llevar a cabo antes de las pruebas en humanos”, explica el científico.

El estudio ya provocó las primeras reacciones y Stephane Le Foll, el ministro de Agricultura francés, uno de los países que lucha dentro de Europa para evitar el cultivo de transgénicos, pidió medidas de homologación de estos productos “muchas más estrictas” en la Unión Europea. Previo a la publicación del estudio se había anunciado que se mantendría en Francia la prohibición del maíz transgénico Mon810, también de Monsanto.

En Bruselas, el eurodiputado francés Jose Bové, de Los Verdes, una de las figuras emblemáticas de la lucha contra los transgénicos, pidió la suspensión “inmediata” de las autorizaciones de cultivo de estos productos. Por su parte la Comisión Europea anunció haber pedido a su agencia responsable de la seguridad de los alimentos que examine los resultados del estudio para “sacar conclusiones”

El estudio, que costó tres millones de euros, fue financiado por la fundación CERES, que tiene fondos de unas cincuenta empresas que no producen OMG, y por la fundación Charles Leopold Meyer para el Progreso de la Humanidad y contó con el apoyo del Ministerio de Investigación de Francia.

Descripción de la dieta Las variedades de maíz usadas en este estudio fueron el maíz NK603 resistente al Roundup (de Monsanto) y su control isogénico y no transgénico. Estos dos tipos de maíz fueron cultivados bajo condiciones similares, en la misma ubicación, espaciados a suficiente distancia para evitar la contaminación cruzada. Su carácter genético, y la pureza de las semillas transgénicas y del material cosechado fueron confirmados con análisis qPCR de muestras de ADN. Un campo sembrado con maíz NK603 fue tratado con 3 litros de Roundup por hectárea (se aplicó Weather-MAZ, 540g/L de glifosato, registro EPA 524-537) y el otro campo de NK603 no se trató con Roundup.

La dieta para las ratas de laboratorio se basó en la dieta standard AO4(Safe, France).El alimento seco de la dieta de las ratas se elaboró para contener un 11,22 o un 33% de maíz transgénico, cultivado ya sea con o sin Roundup, y para el grupo control, un 33% de la línea de maíz no transgénico. Las concentraciones de transgénico se confirmaron en las tres dosis de cada dieta por qPCR. Todas las formulaciones de alimentos consistían en una dieta equilibrada, químicamente medida como sustancialmente equivalente excepto por los transgénicos, sin plaguicidas contaminantes por sobre los límites estándares. Se midieron los isoflavones y los ácidos fenólicos incluyendo el ácido ferúlico por el HPLC-UV estándar de la dieta. El herbicida diluido en el agua para beber, era la formulación comercial de Round up (GT Plus, 450 g/L de glifosato, registro 2020448, Monsanto, Bélgica). Se evaluó los niveles de herbicida midiendo glifosato en las diferentes diluciones mediante espectometría de masa.

Los nocivos efectos del Roundup ya han sido comprobados en Córdoba, Argentina, donde en un reciente juicio, dos productores de soja transgénica fueron encontrados culpables por fumigaciones aéreas con el herbicida, que causaron graves daños en la salud de familias, incluyendo muertes por cáncer y malformaciones congénitas. En Chile existen a la venta alimentos importados que contienen transgénicos, pero los consumidores no tienen derecho a optar por alimentos sanos, dada la falta de etiquetado.
Fuente: kaosenlared.net

 

 

 

 

 


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Monsanto, sus OGM y la investigación de los biólogos franceses. Una bomba de fragmentación

Por Daniel Gatti / Rel-UITA

A medida que pasan los días se conocen más detalles y reacciones sobre lo que fue presentado por medios franceses como “una bomba de fragmentación científica, sanitaria, política e industrial”: la investigación de un grupo de biólogos que denuncia la toxicidad de las semillas de maíz transgénico NK 603 de la transnacional Monsanto.

Para resumirla, la investigación en cuestión, desarrollada por un equipo de la universidad francesa de Caen comandado por el biólogo molecular Gilles Eric Seralini y publicada en la revista especializada Food and Chemical Toxicology, encontró que unas 200 ratas de laboratorio a las que se les suministró durante dos años (la vida entera de esos animales) distintas dosis de maíz NK 603 y agua mezclada con glifosato marca Roundup, el herbicida más utilizado en el mundo, también propiedad de Monsanto, presentaron en ciertos casos tumores del tamaño de una pelota de ping pong.

Comparadas con otras cobayas testigo a los que no se los alimentó con el OGM sino con maíz convencional, las ratas “transgenizadas” ya tenían malformaciones graves al mes 13 de la experiencia.

En las hembras aparecieron tumores mamarios que alcanzaron hasta una cuarta parte de su peso. En los machos, los órganos depuradores –riñones e hígado- fueron afectados por anomalías severas con una frecuencia entre 2 y 5 veces mayor que en los roedores no sometidos al OGM.

Las fotografías que acompañan el trabajo -publicadas en el semanario Le Nouvel Observateur, que reveló el estudio al “gran público”- son aterradoras.

Lo que diferencia experimentalmente a este trabajo de otros anteriores es que fue realizado a lo largo de toda la vida de las ratitas de laboratorio, y no únicamente de tres o cuatro meses, como fue el caso de la gran mayoría de los estudios que tendían a demostrar la inocuidad de los OGM.

Los efectos

Un primer efecto concreto de la investigación fue la suspensión por parte de Rusia, invocando el principio de precaución, de toda importación de semillas del maíz NK 603.

Un segundo efecto que el gobierno socialista francés dijo que “tomaba muy en serio” el informe y encargó a la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (ANSES) una evaluación del trabajo de Seralini y su equipo. Las conclusiones de ese contraestudio serán conocidas el 20 de octubre.

Y un tercer efecto fue la discusión que se instaló, no solo en Francia, sobre las relaciones, por ejemplo, entre ciencia y empresas o empresas e instituciones estatales o científicas de contralor y evaluación, y sobre la manera en que se desarrollan los procesos de autorización de comercialización de un producto de consumo masivo, en este caso alimentario, pero podría haber sido también un medicamento u otra cosa.

“Si se hubiera tratado de un medicamento su comercialización hubiera sido inmediatamente suspendida”, apuntó el periodista Guillaume Malaurie, de Le Nouvel Observateur.

Ataque y contraataque

Un ejército de científicos, algunos de ellos autores de estudios que van en un sentido diametralmente opuesto al de Seralini, bombardearon en estos diez últimos días al equipo de la universidad de Caen.

Lo criticaron, por ejemplo, por haber elegido para su experiencia una especie de ratas con tendencia a producir tumores y porque el número de animales integrantes de cada uno de los subgrupos en que fue organizado el trabajo era demasiado reducido.

Joel Spiroux, médico y codirector del estudio, respondió que en esos terrenos no hubo diferencias entre su experiencia y la llevada a cabo por científicos pagados por Monsanto: la especie de animales fue la misma y la cantidad de cobayas también.

Se le reprochó igualmente a Seralini y a su equipo (lo hizo la revista Nature) haber, de hecho, mentido al afirmar que el suyo era el único trabajo “a largo plazo” sobre las consecuencias del consumo de OGM en animales.

Según Nature, ya había habido al menos 24 investigaciones de “larga duración” que probaban la inocuidad de los transgénicos.

No es así, dijo Spiroux. Por un lado, esos estudios –que efectivamente existieron– eran nutricionales y no toxicológicos, y, por otro, no abarcaron en ningún caso la totalidad de la vida de los animales analizados, como sí lo hizo la investigación liderada por Seralini, sino unos meses, cuando mucho un par de años en el caso de cerdos que viven al menos el doble.

Además, observó Spiroux, la mayor parte de las investigaciones que “absolvieron” a los OGM fueron financiadas o encargadas por las propias empresas productoras de transgénicos y auditadas por organismos de contralor de una composición al menos dudosa, al contar entre sus filas a integrantes de universidades o laboratorios beneficiados con contribuciones, convenios, acuerdos de cooperación con esas mismas compañías.

A santo de qué

Lo que cuenta en cambio Le Nouvel Observateur acerca de las condiciones de clandestinidad en que Seralini y los suyos debieron llevar a cabo su trabajo es alucinante: desde conseguir a escondidas las semillas del maíz transgénico en un liceo de Canadá y transportarlas de la misma forma a Francia, hasta codificar las comunicaciones telefónicas y los e-mails entre los miembros del equipo y mantener en secreto sus conclusiones, pasando por la difusión de un estudio falso para despistar a eventuales “espías”.

No fue alegremente elegida esa clandestinidad -apuntó a su vez un periodista del diario Le Monde- sino que habla del modus operandi habitual de empresas como Monsanto.

De esa forma de actuar de la mayor empresa mundial del sector de la biotecnología testimonió por estos días Chantal Jouanno, ministra de Ambiente del gobierno del ex presidente francés Nicolas Sarkozy.

En 2007, poco después que París decretara una moratoria al ingreso de transgénicos a su territorio, Jouanno recibió la “visita” del vicepresidente de la transnacional en su despacho del Palacio del Elíseo.

“Quedé estupefacta por el tono amenazante que empleó. Alguien que está seguro del producto que vende, responde a quien lo critica y no actúa de esa manera”, dijo la ex ministra.

Jean-François Le Grand, ex senador por la UMP, el partido que llevó al poder a Sarkozy en Francia, participa de los mismos temores que Jouanno respecto a la metodología de Monsanto y empresas asimilables.

“El lobby pro OGM sabe seducir con regalos especiales a aquellos de quienes quiere obtener favores, y tiene un enorme poder”, dijo Le Grand, que en su tiempo fue presidente de la Alta Autoridad sobre los Organismos Genéticamente Modificados. “No se privan de recurrir a cualquier cosa”.

El político, hoy presidente de una región francesa, tiene un recuerdo negativo de esa experiencia: su postura contraria a los OGM provocó que sus propios compañeros de partido le hicieran el vacío, no solo en ese organismo sino en el Senado.

Debió renunciar al primero y rompió con su formación política después. A Seralini lo conoce de aquella época. “Es un científico de primera, que se maneja con extremo rigor” y llevó a cabo el estudio “que yo quería que impulsaran los poderes públicos”, dijo a Le Nouvel Observateur.

Ojos que no ven

Lo que más le preocupa a Seralini en el “affaire OGM”, además de las consecuencias que podrían tener sobre los humanos que los consuman, es la ausencia de controles estatales eficaces, cuando no la connivencia entre poder político y empresas del sector.

No hubo manera de que algún organismo público financiara los trabajos del equipo de Caen. Y no por no haberlo intentado. Los 3,2 millones de euros que les insumió el estudio, los biólogos debieron conseguirlos por su cuenta.

“Vamos a exigir cuentas a quienes deben rendirlas”, dijo Corinne Lepage, ex ministra de Medio Ambiente de Francia, actual primera vicepresidenta de la Comisión de Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo, y autora de un libro (“La vérité sur les OGM”, La verdad sobre los OGM) que apareció el viernes 21.

Lepage integra desde hace 15 años el Criigen (Comité de Investigación y de Información Independientes sobre Ingeniería Genética), organismo al que también pertenece Seralini y que ofició de administrador de los 3,2 millones de euros.

“Ya no va a ser posible que los organismos públicos que hasta ahora han exhibido una inoperancia llamativa para controlar a los OGM sigan actuando de esa manera”, dijo por su lado Joel Spiroux.

La batalla pública que les espera a Seralini y los suyos se anuncia dura. Por un lado, deberán seguir confrontando con colegas. Por el otro, tendrán que hacer frente al propio lobby de las empresas semilleras, encabezadas por Monsanto. Y en tercer lugar a las instituciones políticas nacionales y regionales que han servido de paraguas a las anteriores.

En Bruselas, la sede de la Unión Europea, Seralini ya se enfrentó fuertemente con la directora de la EFSA, la autoridad de seguridad alimentaria regional, Catherine Geslain-Lanéelle.

La jerarca dijo que el organismo que dirige acepta auditar la investigación del biólogo pero a través del mismo comité científico que autorizó anteriormente el maíz NK 603. “De ninguna manera aceptaremos algo así”, se indignó Seralini.

“La intransigencia de la directora de la EFSA ilustra la posición extremadamente delicada en que se encuentra la UE. Entre el principio de precaución que rige al derecho europeo, las reglas del comercio internacional y las presiones de Estados Unidos, el camino es estrecho”, apunta el Nouvel Observateur en una nota publicada el 21 de setiembre.

¿Neutros?

La difusión del estudio de Seralini en Food and Chemical Toxicology coincidió con la publicación de un libro (Todos cobayas, del propio biólogo), el estreno de un documental homónimo y la edición del trabajo de Lepage. Todos el mismo día.

Esa “sobre-exposición mediática” fue otro de los ángulos de ataque elegidos por los detractores del científico francés, al que le reprochan una “militancia global anti OGM” que habría tenido una expresión en su propia investigación. “Es un estudio viciado desde su origen por la militancia de sus autores”, comentó entre otros un biólogo español.

Seralini no oculta esa “militancia”, así como no oculta su oposición a considerar a la ciencia como una disciplina neutra.

“Tengo mis puntos de partida, mis posiciones, como también las tienen los otros, los que me critican, pero soy extremadamente exigente en cuanto al rigor de los trabajos que realizo”, tuvo que defenderse el biólogo, que en ese plano encontró abogados incluso entre colegas que criticaron sus conclusiones.

“No hay ciencia neutra”, agregó, y tampoco tuvo problema en admitir que efectivamente existió una “operación mediática” para hacer coincidir la difusión masiva de su investigación y su libro con el documental y el libro de Lepage.

“Se trata efectivamente de pesar en la opinión pública en un tema que no puede quedar reservado a la discusión y el conocimiento exclusivo de los cenáculos científicos porque concierne al conjunto de la sociedad.

Y en la batalla mediática, quienes promueven a los OGM llevan muchos, pero muchos cuerpos de ventaja”.

 

Fuente: Lista Informativa Nicaragua y más

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Nota del blog:

Agregamos aquí más información sobre el estudio y enlances para descargar el mismo en Inglés:

Resumen del estudio El resumen ejecutivo (abstract) del estudio señala: “Los efectos en la salud de la ingesta de maíz transgénico tolerante al Roundup (de un 11% en la dieta) cultivado con o sin Roundup, y de Roundup solo (de 0.1ppb en agua) se estudiaron en ratones por dos años. En las hembras, todos los grupos tratados murieron en una proporción 2-3 veces superior que los del grupo control y en forma más rápida. Esta diferencia fue visible comparada con 3 grupos de machos alimentados con transgénicos. Todos los resultados dependen del sexo y las hormonas, y los perfiles patológicos eran comparables. Las hembras desarrollaron tumores mamarios grandes casi siempre más a menudo y antes que el grupo control, y la glándula pituitaria fue el segundo órgano más dañado; el equilibrio de las hormonas sexuales fue modificado por los tratamientos de transgénicos y de Roundup. En los machos tratados, las inflamaciones del hígado y la necrosis fueron entre 2.5-5.5 veces más frecuentes. Esta patología fue confirmada por microscopio de transmisión electrónica y óptica. Las nefropatías graves del riñón también fueron generalmente 1.3-2.3 veces más frecuentes que en el grupo control. Los machos presentaron tumores palpables cuatro veces más grandes que los controles, lo cual ocurrió hasta 600 días antes que a los controles. La estadística bioquímica confirmó importante insuficiencias crónicas de riñón; el 76% de todos los parámetros que mostraban alteraciones estaban relacionados con el riñón, para todos los tratamientos y para ambos sexos. Estos resultados pueden ser explicados por los efectos no lineales de la alteración endocrina generados por Roundup, pero también por la sobre expresión del transgen en el organismo modificado genéticamente y las consecuencias metabólicas de ello.”

Un grupo de universitarios de esta ciudad del noroeste de Francia alimentaron durante dos años a doscientas ratas con una dieta equilibrada, que contenía alternativamente maíz transgénico NK603; o maíz transgénico NK603 tratado con Roundup (el herbicida más utilizado del mundo) mientras que el grupo control recibía maíz no modificado genéticamente y agua pura.

Durante el estudio el maíz formaba parte de una dieta con proporciones equivalentes al régimen alimenticio en Estados Unidos.“Los resultados revelan una mortalidad mucho más rápida e importante durante el consumo de los productos transgénicos”, indicó Séralini, un investigador que forma o formó parte de comisiones oficiales sobre los transgénicos en 30 países distintos.

“La primera rata macho alimentada con transgénicos muere un año antes que la rata control (es decir, que no se alimenta con transgénicos). La primera rata hembra, ocho meses antes. En el 17º mes se observan cinco veces más machos muertos alimentados con 11% de maíz (transgénico)”, dijo Séralini, que había realizado anteriormente otros estudios sobre el tema pero a partir de datos de sólo 90 días, proporcionados por la industria. En esa oportunidad cientificos ligados a la industria lanzaron una campaña para desacreditar al investigador, quien en enero de 2011 ganó una demanda por difamación contra Marc Fellous, un científico miembro de la Asociación Francesa de Empresas de Biotecnología que se presentaba como “neutral” y acusaba a quienes objetan los transgénicos como “ideológicos” o ”militantes”, sin embargo tenía registradas patentes a su nombre y trabajaba para una compañía que hace negocios con la agroindustria.

Los tumores Los tumores aparecen en los machos hasta 600 días antes que en las ratas del grupo control (en la piel y los riñones). En el caso de las hembras (tumores en las glándulas mamarias) aparecen en una media de 94 días antes en las hembras alimentadas con transgénicos, indica el informe. Los investigadores descubrieron también que el 93% de los tumores de las hembras son mamarios mientras que la mayoría de machos murieron por problemas hepáticos o renales.

El artículo aparecerá en la revista “Food and Chemical Toxicology”, actualmente en proceso de impresión. “Con una pequeña dosis de Roundup, que corresponde a la cantidad que se puede encontrar en Bretaña (norte de Francia) durante la época en que se esparce este producto, se observan 2,5 veces más tumores mamarios” que normalmente, explica Séralini.

También es la primera vez, según Séralini, que el plaguicida Roundup ha sido analizado a largo plazo. Hasta ahora sólo su principio activo (sin sus coadyuvantes) había sido analizado durante más de seis meses. En América Latina, el Dr. Andrés Carrasco, profesor de embriología de la Universidad de Buenos Aires, ha realizado ese tipo de estudios con resultados igualmente alarmantes. “Son los mejores tests que se pueden llevar a cabo antes de las pruebas en humanos”, explica el científico.

El estudio ya provocó las primeras reacciones y Stephane Le Foll, el ministro de Agricultura francés, uno de los países que lucha dentro de Europa para evitar el cultivo de transgénicos, pidió medidas de homologación de estos productos “muchas más estrictas” en la Unión Europea. Previo a la publicación del estudio se había anunciado que se mantendría en Francia la prohibición del maíz transgénico Mon810, también de Monsanto.

En Bruselas, el eurodiputado francés Jose Bové, de Los Verdes, una de las figuras emblemáticas de la lucha contra los transgénicos, pidió la suspensión “inmediata” de las autorizaciones de cultivo de estos productos. Por su parte la Comisión Europea anunció haber pedido a su agencia responsable de la seguridad de los alimentos que examine los resultados del estudio para “sacar conclusiones”

El estudio, que costó tres millones de euros, fue financiado por la fundación CERES, que tiene fondos de unas cincuenta empresas que no producen OMG, y por la fundación Charles Leopold Meyer para el Progreso de la Humanidad y contó con el apoyo del Ministerio de Investigación de Francia.

Descripción de la dieta Las variedades de maíz usadas en este estudio fueron el maíz NK603 resistente al Roundup (de Monsanto) y su control isogénico y no transgénico. Estos dos tipos de maíz fueron cultivados bajo condiciones similares, en la misma ubicación, espaciados a suficiente distancia para evitar la contaminación cruzada. Su carácter genético, y la pureza de las semillas transgénicas y del material cosechado fueron confirmados con análisis qPCR de muestras de ADN. Un campo sembrado con maíz NK603 fue tratado con 3 litros de Roundup por hectárea (se aplicó Weather-MAZ, 540g/L de glifosato, registro EPA 524-537) y el otro campo de NK603 no se trató con Roundup.

La dieta para las ratas de laboratorio se basó en la dieta standard AO4(Safe, France).El alimento seco de la dieta de las ratas se elaboró para contener un 11,22 o un 33% de maíz transgénico, cultivado ya sea con o sin Roundup, y para el grupo control, un 33% de la línea de maíz no transgénico. Las concentraciones de transgénico se confirmaron en las tres dosis de cada dieta por qPCR. Todas las formulaciones de alimentos consistían en una dieta equilibrada, químicamente medida como sustancialmente equivalente excepto por los transgénicos, sin plaguicidas contaminantes por sobre los límites estándares. Se midieron los isoflavones y los ácidos fenólicos incluyendo el ácido ferúlico por el HPLC-UV estándar de la dieta. El herbicida diluido en el agua para beber, era la formulación comercial de Round up (GT Plus, 450 g/L de glifosato, registro 2020448, Monsanto, Bélgica). Se evaluó los niveles de herbicida midiendo glifosato en las diferentes diluciones mediante espectometría de masa.

Los nocivos efectos del Roundup ya han sido comprobados en Córdoba, Argentina, donde en un reciente juicio, dos productores de soja transgénica fueron encontrados culpables por fumigaciones aéreas con el herbicida, que causaron graves daños en la salud de familias, incluyendo muertes por cáncer y malformaciones congénitas. En Chile existen a la venta alimentos importados que contienen transgénicos, pero los consumidores no tienen derecho a optar por alimentos sanos, dada la falta de etiquetado.

Resumen del estudio El resumen ejecutivo (abstract) del estudio señala: “Los efectos en la salud de la ingesta de maíz transgénico tolerante al Roundup (de un 11% en la dieta) cultivado con o sin Roundup, y de Roundup solo (de 0.1ppb en agua) se estudiaron en ratones por dos años. En las hembras, todos los grupos tratados murieron en una proporción 2-3 veces superior que los del grupo control y en forma más rápida. Esta diferencia fue visible comparada con 3 grupos de machos alimentados con transgénicos. Todos los resultados dependen del sexo y las hormonas, y los perfiles patológicos eran comparables. Las hembras desarrollaron tumores mamarios grandes casi siempre más a menudo y antes que el grupo control, y la glándula pituitaria fue el segundo órgano más dañado; el equilibrio de las hormonas sexuales fue modificado por los tratamientos de transgénicos y de Roundup. En los machos tratados, las inflamaciones del hígado y la necrosis fueron entre 2.5-5.5 veces más frecuentes. Esta patología fue confirmada por microscopio de transmisión electrónica y óptica. Las nefropatías graves del riñón también fueron generalmente 1.3-2.3 veces más frecuentes que en el grupo control. Los machos presentaron tumores palpables cuatro veces más grandes que los controles, lo cual ocurrió hasta 600 días antes que a los controles. La estadística bioquímica confirmó importante insuficiencias crónicas de riñón; el 76% de todos los parámetros que mostraban alteraciones estaban relacionados con el riñón, para todos los tratamientos y para ambos sexos. Estos resultados pueden ser explicados por los efectos no lineales de la alteración endocrina generados por Roundup, pero también por la sobre expresión del transgen en el organismo modificado genéticamente y las consecuencias metabólicas de ello.”

Un grupo de universitarios de esta ciudad del noroeste de Francia alimentaron durante dos años a doscientas ratas con una dieta equilibrada, que contenía alternativamente maíz transgénico NK603; o maíz transgénico NK603 tratado con Roundup (el herbicida más utilizado del mundo) mientras que el grupo control recibía maíz no modificado genéticamente y agua pura.

Durante el estudio el maíz formaba parte de una dieta con proporciones equivalentes al régimen alimenticio en Estados Unidos.“Los resultados revelan una mortalidad mucho más rápida e importante durante el consumo de los productos transgénicos”, indicó Séralini, un investigador que forma o formó parte de comisiones oficiales sobre los transgénicos en 30 países distintos.

“La primera rata macho alimentada con transgénicos muere un año antes que la rata control (es decir, que no se alimenta con transgénicos). La primera rata hembra, ocho meses antes. En el 17º mes se observan cinco veces más machos muertos alimentados con 11% de maíz (transgénico)”, dijo Séralini, que había realizado anteriormente otros estudios sobre el tema pero a partir de datos de sólo 90 días, proporcionados por la industria. En esa oportunidad cientificos ligados a la industria lanzaron una campaña para desacreditar al investigador, quien en enero de 2011 ganó una demanda por difamación contra Marc Fellous, un científico miembro de la Asociación Francesa de Empresas de Biotecnología que se presentaba como “neutral” y acusaba a quienes objetan los transgénicos como “ideológicos” o ”militantes”, sin embargo tenía registradas patentes a su nombre y trabajaba para una compañía que hace negocios con la agroindustria.

Los tumores Los tumores aparecen en los machos hasta 600 días antes que en las ratas del grupo control (en la piel y los riñones). En el caso de las hembras (tumores en las glándulas mamarias) aparecen en una media de 94 días antes en las hembras alimentadas con transgénicos, indica el informe. Los investigadores descubrieron también que el 93% de los tumores de las hembras son mamarios mientras que la mayoría de machos murieron por problemas hepáticos o renales.

El artículo aparecerá en la revista “Food and Chemical Toxicology”, actualmente en proceso de impresión. “Con una pequeña dosis de Roundup, que corresponde a la cantidad que se puede encontrar en Bretaña (norte de Francia) durante la época en que se esparce este producto, se observan 2,5 veces más tumores mamarios” que normalmente, explica Séralini.

También es la primera vez, según Séralini, que el plaguicida Roundup ha sido analizado a largo plazo. Hasta ahora sólo su principio activo (sin sus coadyuvantes) había sido analizado durante más de seis meses. En América Latina, el Dr. Andrés Carrasco, profesor de embriología de la Universidad de Buenos Aires, ha realizado ese tipo de estudios con resultados igualmente alarmantes. “Son los mejores tests que se pueden llevar a cabo antes de las pruebas en humanos”, explica el científico.

El estudio ya provocó las primeras reacciones y Stephane Le Foll, el ministro de Agricultura francés, uno de los países que lucha dentro de Europa para evitar el cultivo de transgénicos, pidió medidas de homologación de estos productos “muchas más estrictas” en la Unión Europea. Previo a la publicación del estudio se había anunciado que se mantendría en Francia la prohibición del maíz transgénico Mon810, también de Monsanto.

En Bruselas, el eurodiputado francés Jose Bové, de Los Verdes, una de las figuras emblemáticas de la lucha contra los transgénicos, pidió la suspensión “inmediata” de las autorizaciones de cultivo de estos productos. Por su parte la Comisión Europea anunció haber pedido a su agencia responsable de la seguridad de los alimentos que examine los resultados del estudio para “sacar conclusiones”

El estudio, que costó tres millones de euros, fue financiado por la fundación CERES, que tiene fondos de unas cincuenta empresas que no producen OMG, y por la fundación Charles Leopold Meyer para el Progreso de la Humanidad y contó con el apoyo del Ministerio de Investigación de Francia.

Descripción de la dieta Las variedades de maíz usadas en este estudio fueron el maíz NK603 resistente al Roundup (de Monsanto) y su control isogénico y no transgénico. Estos dos tipos de maíz fueron cultivados bajo condiciones similares, en la misma ubicación, espaciados a suficiente distancia para evitar la contaminación cruzada. Su carácter genético, y la pureza de las semillas transgénicas y del material cosechado fueron confirmados con análisis qPCR de muestras de ADN. Un campo sembrado con maíz NK603 fue tratado con 3 litros de Roundup por hectárea (se aplicó Weather-MAZ, 540g/L de glifosato, registro EPA 524-537) y el otro campo de NK603 no se trató con Roundup.

La dieta para las ratas de laboratorio se basó en la dieta standard AO4(Safe, France).El alimento seco de la dieta de las ratas se elaboró para contener un 11,22 o un 33% de maíz transgénico, cultivado ya sea con o sin Roundup, y para el grupo control, un 33% de la línea de maíz no transgénico. Las concentraciones de transgénico se confirmaron en las tres dosis de cada dieta por qPCR. Todas las formulaciones de alimentos consistían en una dieta equilibrada, químicamente medida como sustancialmente equivalente excepto por los transgénicos, sin plaguicidas contaminantes por sobre los límites estándares. Se midieron los isoflavones y los ácidos fenólicos incluyendo el ácido ferúlico por el HPLC-UV estándar de la dieta. El herbicida diluido en el agua para beber, era la formulación comercial de Round up (GT Plus, 450 g/L de glifosato, registro 2020448, Monsanto, Bélgica). Se evaluó los niveles de herbicida midiendo glifosato en las diferentes diluciones mediante espectometría de masa.

Los nocivos efectos del Roundup ya han sido comprobados en Córdoba, Argentina, donde en un reciente juicio, dos productores de soja transgénica fueron encontrados culpables por fumigaciones aéreas con el herbicida, que causaron graves daños en la salud de familias, incluyendo muertes por cáncer y malformaciones congénitas. En Chile existen a la venta alimentos importados que contienen transgénicos, pero los consumidores no tienen derecho a optar por alimentos sanos, dada la falta de etiquetado.
Fuente: kaosenlared.net