NO! a los transgénicos

Información, difusión y debate sobre los transgénicos


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PODCAST: ¡Alerta Transgénicos! #1

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En este Podcast hablamos sobre qué son los transgénicos, como introducción, para luego ponernos a analizar las consecuencias que ya son observables (a partir de la soja transgénica), así como los riesgos que acarrea la liberación de más variedades transgénicas. Contamos con la participación del Ingeniero Agrónomo Víctor Benítez y el Sociólogo Víctor Imas con quienes presentaremos esta emisión para dar inicio a una serie de entregas que estaremos realizando, en el marco de una campaña informativa que se posiciona en contra de la reciente liberación excepcional de diferentes variedades transgénicas de maíz y algodón y pretende alertar a la población en general de los peligros que conlleva tal liberación y la irresponsabilidad de las autoridades en el manejo inapropiado de esta tecnología.

También podes escucharlo online en YouTube (Aquí), o descargarlo siguiendo las instrucciones de abajo.

Opciones de descarga:

Tenes la opción de descargar el Podcast completo como un archivo o descargarlo por partes, dependiendo de lo que te sea más conveniente.

Descargar Podcast completo (46:11 min): Aquí

Descargar primera parte (Introducción y presentación del Ing. Víctor Benítez): Aquí

Descargar segunda parte (Presentación del Sociólogo Víctor Imas): Aquí

Descargar tercera parte (Debate): Aquí

OBS: Para descargar podes hacer click en “Aquí” y se va a abrir una nueva pestaña de descarga, o sino haces click derecho sobre “Aquí” y seleccionas la opción “guardar enlace como”; elegís donde queres guardar el audio y listo! Solo tenes que esperar a que se complete la descarga y darle “Reproducir” o cargarlo en tu reproductor o celular para escucharlo en cualquier lugar y en cualquier momento.

Esperamos que te sea de utilidad y pronto vamos a estar haciendo otras ediciones de Alerta Transgénicos.

 

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Documental ¿Por qué le decimos NO a los Transgénicos?

 

La FNC, en conjunto con BASE IS y Alter Vida, presentan el documental

¿PORQUE LE DECIMOS NO A LOS TRANSGÉNICOS?

Este material muestra la forma en que este modelo productivo de agricultura sin agricultores regala nuestra soberanía alimentaria y productiva a empresas como Monsanto y Syngenta; dejando detrás suyo una cadena de daños a la población.

Un documental corto con entrevistas a diferentes especialistas que manifiestan su opinión sobre este problema complejo que afecta de sobremanera a nuestro país.

Realizado por Malu Vásquez con el apoyo de DIAKONIA

 

 


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La Mayor Parte del Maíz en Estados Unidos es Transgénico – Dr. Mercola

Alrededor del 86 por ciento de todos los cultivos de maíz en los Estados Unidos es transgénico o genéticamente modificado (GM), lo que ocasiona un conjunto de preocupaciones de salud en las  palomitas de microondas. Curiosamente, ninguna de las palomitas de maíz es transgénica o genéticamente modificada, sin embargo casi todo el maíz lo es, eso es una gran razón para evitarlo. Además, siendo un grano típicamente no promoverá una buena salud en la mayoría de las personas.

El llamado “maíz Bt” está equipado con un gen de la bacteria del suelo Bacillus thuringiensis (Bt), que produce la toxina Bt – un pesticida que destruye el estómago de ciertos insectos y los mata. Este pesticida que produce maíz entró en el suministro de alimentos a finales de 1990, y en la última década, las historias de horror han comenzado a acumularse.

Monsanto y la Agencia de Protección Ambiental (EPA por sus siglas en ingles) de los Estados Unidos, juraron que la toxina sólo afectaría a los insectos que se alimentan del cultivo. La toxina Bt, según ellos, sería completamente destruida en el sistema digestivo humano y no tendría ningún impacto sobre los animales y los seres humanos. Las empresas de biotecnología han insistido en que toxina Bt tenazmente no se une o interactúa con las paredes intestinales de los mamíferos, ni tampoco en los seres humanos.

Sin embargo, la toxina Bt del maíz Bt, ha sido detectada en la sangre de mujeres embarazadas y en sus bebés, así como en las mujeres no embarazadas.

En concreto, la toxina fue identificada en el 93% de las mujeres embarazadas, en el 80% de la sangre umbilical de sus bebés, y en el 67% de las mujeres no embarazadas que fueron analizadas.3 Y existen suficientes pruebas que demuestran que la toxina Bt producida en cultivos transgénicos o modificados genéticamente como el maíz, es tóxica para los seres humanos y mamíferos y desencadena respuestas en el sistema inmunológico. Por ejemplo, en la investigación patrocinada por el gobierno en Italia, ratones alimentados con maíz Bt de Monsanto mostraron una amplia gama de respuestas inmunes, tales como:4

  • Anticuerpo elevados de IgE y IgG, que están típicamente asociados con las alergias e infecciones
  • Un aumento en las citoquinas, que están asociados con las respuestas alérgicas e inflamatorias. Las citoquinas específicas (interleucinas) que mostraron estar elevadas también están elevadas en los seres humanos que sufren de una amplia gama de trastornos, desde artritis y enfermedad inflamatoria intestinal, hasta esclerosis múltiple y cáncer
  • Células T elevadas (gamma delta), que se incrementan en las personas con asma, y ​​en niños con alergias a los alimentos, con artritis juvenil y enfermedades del tejido conectivo.

 

Las ratas alimentadas con otra de las variedades de maíz Bt de Monsanto, llamado MON 863, también experimentaron  una activación en su sistema inmunológico, mostrando un mayor número de basófilos, linfocitos y células blancas en  la sangre.5 Esto puede indicar posibles alergias, infecciones, toxinas, y varios estados de enfermedad que incluyen cáncer. También hubo signos de toxicidad hepática y renal.

 

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Argentina: Lo que no se dice de la nueva planta de Monsanto

Foto: Archivo Vanguardia

La semilla INTACTA, el nuevo maíz mutante de Monsanto, que se preparará en la nueva planta, es una verdadera amenaza a la salud humana y al ambiente.

Los promotores de la instalación de Monsanto en Malvinas Argentinas argumentan que la planta no generara contaminación al ser una “procesadora de semillas”; tratan de ocultar el carácter tóxico de la misma detrás de la simbólicamente apreciada concepción de “semilla” que tienen todos en general. También intentan esconder los poderosos venenos con que trataran a esas semillas, y sobretodo buscan disimular en qué han convertido a esas semillas de maíz manipuladas por Monsanto, la empresa más siniestra e inescrupulosa entre todas las multinacionales.

Para divulgar esta información, la Red de Médicos de Pueblos Fumigados emite este primer Informe sobre la nueva semilla que se procesará en la planta, utilizando la información que ha podido ser obtenida hasta este momento con mucha dificultad. En poco tiempo emitiremos un 2º Informe sobre el proceso de tratamiento de las semillas en el proyectado establecimiento.

1º Informe: El maíz venenoso de Monsanto

Monsanto produce actualmente tres semillas de maíz que comercializa en la Argentina. Una es el Maíz MON810, semilla al que han injertado genes transgénicos a través de bombardeo con macropartículas, logrando que las plantas que se generan de todas ellas, durante su ciclo vital, en cada una de sus células, secrete una toxina (toxina Bt, procedente del bacilo turingiensis), tóxica para insectos lepidópteros (mariposas) que atacan estos cultivos.

El maíz MON810 contiene entre otros genes implantados, genes que convierten en resistentes a los antibióticos de uso común en medicina humana (resistencia a aminoglucócidos). La Unión Europea prohibió, por esta razón, el ingreso de esas semillas a su territorio en 2004 a través del art. 2 de la Directiva 18/ 2001 del Parlamento Europeo y del Consejo Ejecutivo de 12 de marzo de 2001 (1) (el Ministerio de Salud argentino parece que nunca se dio cuenta de ello). Paralelamente muchos países de Europa denunciaron el impacto ambiental que estas plantas venenosas de maíz generan, al secretar insecticidas todo el tiempo durante el que están vivas, causando una huella mucho mayor a la que generan las fumigaciones esporádicas con agrotóxicos.

Últimamente científicos canadienses detectaron la toxina Bt inclusive en sangre de cordón umbilical de niños recién nacidos, confirmando la amplísima contaminación generada por este tipo de cultivo. Es preciso reconocer que esta toxina no es inocua para los humanos, por lo que la preocupación médica está aumentando (2).

En 2004 Monsanto incorporó un maíz resistente al glifosato. Es el Maíz NK603 aquí conocido como Roundup Ready Maíz 2. Esta semilla permitió rociar con glifosato los cultivos de maíz y también a la población rural vecina del cultivo, con las consecuencias ya conocidas, sobre todo por los vecinos de Bº Ituzaingo de Córdoba. La ventaja era que no crecerian plantas entre los surcos con maíz, entonces este progresaria fuerte y alto sin competencia por el sol, el agua o los nutrientes del suelo. Pero glifosato no es atóxico como miente aún Monsanto, ni se puede tomar un vaso lleno de roundup como propone el Ministro de Ciencia y Tecnología Barañao: produce cáncer, malformaciones y es disruptor endócrino (3).

Monsanto en 2007 lanza una versión que cruzaba los dos monstruosos maíces transgénicos, NK603 X MON810, llamado aquí MaízGard Roundup Ready 2® (MGRR2), una semilla que genera una planta resistente a glifosato y secretora permanente de insecticida.

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Impacto económico y ambiental de cultivos de primera generación modificados genéticamente: lecciones desde Estados Unidos, por el Servicio de Información de la Red de Bioseguridad del Tercer Mundo

© Desconocido

Queremos presentarles un estudio dirigido por el Dr. Charles Benbrook del International Centre for Trade and Sustainable Development on the Economic Impacts of Genetically Modified Organisms, que se centra específicamente en tres cultivos: la soja Roundup Ready (RR), el algodón Bt, y el maíz Bt, que trae a colación experiencias en Estados Unidos y Argentina

Él señala que mientras existen algunos beneficios ambientales, también hay algunos descubrimientos que muestran lo contrario. Entre ellos están:

Tanto en Estados Unidos como en Argentina, la soja RR requiere más herbicidas por volumen que la soja convencional, a pesar de los reclamos por lo contrario de la industria biotecnológica. Desde su introducción en 1996 la mayor parte de los cultivos de soja RR producen de 5 a 10 por ciento menos bushels por hectárea/acre en contraste con variedades idénticas cultivadas bajo condiciones de campo comparables. Algunos estudios confirmaron que los niveles de Fusarium están aumentando en algunos campos plantados por muchos años con soja RR con documentación sobre el impacto adverso del sistema de soja RR sobre el desarrollo de la raíz de la soja y la fijación de nitrógeno.

Los informes continúan saliendo a la superficie en la región del oeste medio.

Resumen Ejecutivo

1. Introducción

Este documento reúne una extensa lectura de la investigación actual en agricultura sobre organismos modificados genéticamente, y también información sobre plantaciones, porcentajes de uso y rendimiento, concentrándose específicamente en tres cultivos: la soja Roundup Ready (RR), el algodón BT, y el maíz BT. Con el propósito de obtener inferencias para estrategias de manejo de los cultivos en los Estados Unidos y Argentina – los dos mayores usuarios de las nuevas tecnologías- primero considera los porcentajes de adopción, la proporción de uso de herbicidas y los datos de producción.

Luego considera los efectos ambientales de la práctica actual. Estos incluyen algunas buenas noticias con respecto al medio ambiente, y los beneficios para la conservación del suelo a partir de nuevas técnicas de cultivo, y las ventajas de utilizar glifosato en combinación con las soja RR, reemplazando herbicidas más tóxicos y persistentes. Pero también incluyen algunas noticias preocupantes. Un pobre manejo de las nuevas tecnologías arriesga el debilitamiento de su eficacia, así como las presiones de la selección conducen a cambios en las malezas y en las plagas. El estudio pronostica que con los niveles y normas de uso en Argentina, estos problemas deberían estar apareciendo dentro de poco tiempo, si es que ya no surgieron.

El estudio también considera los temas emergentes que pueden afectar el rendimiento de los cultivos de la soja RR. Las nuevas investigaciones muestran que el proceso de producción de la soja RR también puede perjudicar su desempeño fisiológico bajo ciertos tipos de stress y condiciones de crecimiento. Otra investigación considera los cambios en las comunidades micróbicas del suelo que se originan por niveles elevados en el uso de glifosato. Particularmente preocupantes son los vínculos observados entre el uso del glifosato y los niveles multiplicados de Fusarium –un hongo asociado a una cantidad de enfermedades de cultivos y ganado. También son preocupantes los efectos negativos del glifosato observados sobre el desarrollo de la raíz de la soja y la fijación de nitrógeno.

Basados en lo que conocemos hoy, las consecuencias de estos impactos ambientales y las respuestas ecológicas son en gran medida económicas, jugadas en términos del rendimiento de los cultivos y los costos de producción de los cultivos. El estudio hace una cantidad de recomendaciones orientadas a mantener los beneficios de las nuevas tecnologías, incluyendo la reducción de la proporción de la superficie destinada a RR vs. las variedades convencionales de soja, diversificando los sistemas y tecnologías del control de malezas, y reduciendo la sobre-confianza en una sola estrategia.

2. Porcentajes de adopción, proporción de uso de herbicidas y datos de producción

2.1. Adopción de la tecnología

Los agricultores en los Estados Unidos y en la Argentina plantaron por primera vez soja RR en 1996. Los porcentajes de adopción en los dos países ha seguido aproximadamente caminos similares.

El crecimiento en porcentaje de hectáreas/acres plantado para variedades de soja con tolerancia a herbicidas aumentó rápidamente a alrededor de 90 por ciento en Argentina en el año 2000 y por sobre el 95 por ciento en el 2002, pero creció más lentamente desde 1998 al 2002 en los Estados Unidos, alcanzando alrededor del 75 por ciento en el 2002. Los porcentajes pueden ir marginalmente más arriba en los Estados Unidos en los próximos años pero casi con seguridad no alcanzarán el grado de adopción de la Argentina.

En promedio quienes cultivan soja en Argentina hacen 2,3 aplicaciones de glifosato al año, comparado con un promedio de 1,3 en los Estados Unidos. Mucha de la diferencia se debe al mayor porcentaje de plantaciones de soja en Argentina que utilizan el sistema sin labranza. Esencialmente toda la tierra de cultivo sin labranza es tratada con una aplicación de herbicida de glifosato quemado poco antes o durante la plantación, así como una o dos aplicaciones durante la temporada. En Argentina, alrededor de una mitad de las hectáreas de soja RR necesita ser tratada dos veces durante la estación, mientras que las aplicaciones múltiples son menos comunes en los Estados Unidos.

La industria de los plaguicidas en los Estados Unidos ha dado respuesta a la emergencia de la soja RR ofreciendo docenas de nuevas mezclas especialmente formuladas de otros herbicidas diseñados para aumentar el control de las malezas en los campos cultivados con soja RR. Nuevos productos pre-mezclados han sido agresivamente comercializados y preciados competitivamente. Como resultado, los agricultores estadounidenses han ido diversificando la mezcla de ingredientes activos del herbicida aplicados sobre la soja RR, mientras en Argentina, la mayoría de los agricultores han intensificado su uso de herbicidas de glifosato cuando y así como han aparecido los problemas de las malezas.

Tanto en los Estados Unidos como en Argentina, la soja RR requiere más herbicidas por volumen que la soja convencional, a pesar de los reclamos por lo contrario de la industria de la biotecnológica.

En los Estados Unidos la soja RR requiere del 5 al 10 por ciento más ingrediente activo del herbicida por acre. Un informe de Mayo de 2002 es el último documento oficial del Departamento de Agricultura (USDA) que presenta datos comparativos sobre el uso de herbicidas (Fernandez-Cornejo y Mc Bride, 2002). Basados en datos de 1997 y 1998, los autores estimaron que apenas menos del 6 por ciento más de herbicida fue aplicado sobre variedades RR comparadas con la soja convencional (medidas como libras de ingrediente activo aplicadas por acre).

En Argentina, el uso de herbicidas en la soja RR es más del doble que en las variedades convencionales, a pesar de que los agricultores al plantar las variedades convencionales usan casi una pasada más de labranza comparado con los agricultores que cultivan las variedades RR (Tabla 3, Gaim y Traxler, 2002).

Los efectos de los OGMs fuera de los de la soja RR en el uso de plaguicidas han sido mezclados. Las variedades de maíz, algodón y canola con tolerancia a los herbicidas han reducido el número de ingredientes activos del herbicida aplicados por acre en los Estados Unidos, mientras que aumentaron modestamente las libras de herbicidas aplicadas por acre. Los efectos del maíz y el algodón Bt sobre el uso de insecticidas ha variado a través de los Estados Unidos. El algodón Bt ha reducido notablemente el uso de insecticidas en varios estados. La cantidad de aplicaciones de insecticidas de organofosfato y carbamato ha bajado desde varias a menos de una por acre en varios estados. El maíz Bt, sin embargo, ha tenido poco si es que algún impacto sobre el uso de insecticidas del maíz.

2.2. Porcentajes en el uso de herbicidas

En promedio quienes cultivan soja en Argentina hacen 2,3 aplicaciones de glifosato al año, comparado con un promedio de 1,3 en los Estados Unidos. Mucha de la diferencia se debe al mayor porcentaje de plantaciones de soja en Argentina que utilizan el sistema sin labranza. Esencialmente toda la tierra de cultivo sin labranza es tratada con una aplicación de herbicida de glifosato quemado poco antes o durante la plantación, así como una o dos aplicaciones durante la temporada. En Argentina, alrededor de una mitad de las hectáreas de soja RR necesita ser tratada dos veces durante la estación, mientras que las aplicaciones múltiples son menos comunes en los Estados Unidos.

La industria de los plaguicidas en los Estados Unidos ha dado respuesta a la emergencia de la soja RR ofreciendo docenas de nuevas mezclas especialmente formuladas de otros herbicidas diseñados para aumentar el control de las malezas en los campos cultivados con soja RR. Nuevos productos pre-mezclados han sido agresivamente comercializados y preciados competitivamente. Como resultado, los agricultores estadounidenses han ido diversificando la mezcla de ingredientes activos del herbicida aplicados sobre la soja RR, mientras en Argentina, la mayoría de los agricultores han intensificado su uso de herbicidas de glifosato cuando y así como han aparecido los problemas de las malezas.

Tanto en los Estados Unidos como en Argentina, la soja RR requiere más herbicidas por volumen que la soja convencional, a pesar de los reclamos por lo contrario de la industria de la biotecnológica.

En los Estados Unidos la soja RR requiere del 5 al 10 por ciento más ingrediente activo del herbicida por acre. Un informe de Mayo de 2002 es el último documento oficial del Departamento de Agricultura (USDA) que presenta datos comparativos sobre el uso de herbicidas (Fernandez-Cornejo y Mc Bride, 2002). Basados en datos de 1997 y 1998, los autores estimaron que apenas menos del 6 por ciento más de herbicida fue aplicado sobre variedades RR comparadas con la soja convencional (medidas como libras de ingrediente activo aplicadas por acre).

En Argentina, el uso de herbicidas en la soja RR es más del doble que en las variedades convencionales, a pesar de que los agricultores al plantar las variedades convencionales usan casi una pasada más de labranza comparado con los agricultores que cultivan las variedades RR (Tabla 3, Gaim y Traxler, 2002).

Los efectos de los OGMs fuera de los de la soja RR en el uso de plaguicidas han sido mezclados. Las variedades de maíz, algodón y canola con tolerancia a los herbicidas han reducido el número de ingredientes activos del herbicida aplicados por acre en los Estados Unidos, mientras que aumentaron modestamente las libras de herbicidas aplicadas por acre. Los efectos del maíz y el algodón Bt sobre el uso de insecticidas ha variado a través de los Estados Unidos. El algodón Bt ha reducido notablemente el uso de insecticidas en varios estados. La cantidad de aplicaciones de insecticidas de organofosfato y carbamato ha bajado desde varias a menos de una por acre en varios estados. El maíz Bt, sin embargo, ha tenido poco si es que algún impacto sobre el uso de insecticidas del maíz.

2.3. Información sobre la producción

Existe evidencia clara y consistente en los Estados Unidos de que desde su introducción en 1996 la mayoría de los cultivos de soja RR producen de 5 a 10 por ciento menos bushels por hectárea/acre en contraste con otras variedades idénticas cultivadas bajo condiciones de campo similares. Existe evidencia de que esta “fricción de la producción” ha sido algo reducida en los años recientes, ya que la cualidad característica de la tolerancia del RR ha sido llevada a una diversidad de variedades más amplia.

Un equipo de la Universidad de Nebraska estimó que la fricción de la producción entre las variedades RR y otras similares, cuando se cultivan bajo condiciones comparables, es de alrededor de 6 por ciento. En un artículo de Enero de 2001 sobre la selección de semillas de maíz y soja, la Farm Journal Magazine publicó los resultados de ensayos independientes sobre el rendimiento de la soja en tres estados dirigidos bajo condiciones diseñadas para equiparar aquellos de granjas comerciales. En Indiana, la máxima variedad RR ofrecida por tres compañías de semillas rindió, en promedio, 15,50 por ciento bushels menos que la máxima variedad convencional de la misma compañía. En terrenos de Illinois, sin embargo, la fricción de la producción de la máxima variedad RR a la máxima variedad convencional a través de ocho compañías fue menos del 1 por ciento. En ensayos de Iowa, la fricción de la producción RR fue apenas debajo del 19 por ciento a través de 17 compañías.

3. Impactos ambientales de la práctica actual

La adopción de nuevas tecnologías ha tenido algunos efectos convenientes desde el punto de vista del medio ambiente. Por un lado, hay una dramática reducción en la pérdida de suelo cuando la tierra altamente erosionable es sembrada usando sistemas sin labranza, lo que lleva a diversas inconfundibles ventajas ambientales. Una tecnología RR le brinda a los agricultores nuevas opciones para el control de malezas en sistemas sin labranza. En tierras altamente erosionables plantadas con soja, los sistemas sin labranza generalmente reducen los porcentajes de erosión del suelo desde 50 o más toneladas por acre hasta bien menos de 10, mientras que en tierras de cultivo de llanura, el sistema sin labranza reduce la erosión sólo desde dos a cinco toneladas por acre a desde una a tres.

La potencialidad de los sistemas de soja RR sin labranza para reducir la erosión no se ha realizado mayormente en los Estados Unidos porque la mayor parte de la soja sin labranza es plantada en suelos relativamente llanos y no erosivos. Además, desde la introducción de la soja RR en los Estados Unidos, el porcentaje de acres totales plantados usando el sistema sin labranza ha aumentado apenas el tres por ciento, desde el 30,5 por ciento en 1996 al 33,9 por ciento en el 2000, de acuerdo a un reciente informe publicado por el Conservation Tillage Information Center.

La situación en Argentina parece algo diferente. El sistema sin labranza es usado en una porción mucho mayor de los acres totales de soja. Una estimación verosímil de las ventajas de la conservación del suelo del sistema sin labranza en Argentina requeriría información del potencial inherente de erosión de las hectáreas plantadas de soja sin labranza, comparado con la tierra plantada utilizando el sistema de labranza convencional. Los beneficios serían aumentados al máximo si los sistemas de cultivo sin labranza fueran típicamente usados en Argentina en las tierras de cultivo más altamente erosivas.

También puede ser beneficioso, desde el punto de vista ambiental, el reemplazo de herbicidas más tóxicos por glifosato. Una mayor ventaja de la tecnología de la soja RR es que le permite a los agricultores reducir el uso de herbicidas persistentes altamente activos de baja dosis de las familias de la sulfonilourea y la imidazolinona. La mayor parte de los herbicidas de estas familias químicas requieren un manejo cuidadoso para evitar el daño a las plantas de soja y la producción reducida. También pueden surgir problemas en subsecuentes cultivos de rotación, dada la persistencia de muchos de estos herbicidas. Más aún, problemas remanentes tienden a ser más frecuentes y serios en los sistemas de doble cultivos, que son comunes en Argentina.

Desde una perspectiva ambiental y en términos de los ingresos de la agricultura, la pérdida de la eficacia del glifosato en el control de las malezas del maíz y la soja sería una calamidad. De manera similar la pérdida de la eficacia del Bt podría excluir una de las opciones de elección para un bajo impacto ambiental.(1)

Sin embargo la historia nos muestra que una excesiva confianza en una sola estrategia de control de malezas o insectos fracasará en el largo plazo, haciendo frente a las respuestas ecológicas y genéticas.

Los insectos y las malezas en las plantaciones han siempre encontrado, y lo harán por siempre, diferentes formas de adaptarse a las tecnologías de control utilizadas en su contra. Tres respuestas ecológicas tienen la posibilidad de debilitar notablemente el sistema de producción de la soja RR: cambios en la composición de las especies de malezas, la aparición de malezas resistentes, y cambios en la comunidades de microbios del suelo. (La seria amenaza de la resistencia ha llevado a un importante fabricante de plaguicidas a publicar pautas recomendadas para los agricultores estadounidenses limitando el número de aplicaciones de glifosato en los sistemas de maíz-soja a sólo dos a lo largo de dos años.(2)

La adaptación, tanto en la forma de cambios en la composición de las especies de malezas e insectos o en la aparición de resistencia genética, producirá un impacto en la eficacia de los cultivos OMG como una función del grado de presión de selección dirigida contra las poblaciones de plagas. Mientras que la presión de selección con inducción de glifosato contra las poblaciones de malezas de la soja en los Estados Unidos ha sido alta desde 1998, en la Argentina ha sido mayor. En el año 2000, las aplicaciones por hectárea de glifosato en la soja RR en Argentina fue de alrededor de 2,76 kilogramos, comparado con alrededor de 1 kilogramo en los Estados Unidos.

Como tal, los agricultores de la soja en Argentina están ubicando las poblaciones de malezas bajo una presión de selección considerablemente mayor que los agricultores en los Estados Unidos y los están haciendo universalmente en todas las tierras que esencialmente producen soja. Si los actuales porcentajes de adopción y patrones de uso de herbicidas prevalecen en ambos países, es probable que una resistencia seria, cambios de malezas y problemas agronómicos aparezcan primero en Argentina.

La composición de las especies de malezas que enfrentan los agricultores ya está cambiando claramente tanto en la Argentina como en los Estados Unidos. A las malezas que germinan durante períodos largos de tiempo les resulta más fácil hacerse un lugar en los campos de soja, como lo hacen las malezas que poseen una potencialidad para crecer altas y con tallos gruesos. Sin embargo, los problemas observados en los Estado Unidos y también probablemente en Argentina pueden ser manejables si los agricultores adoptan una rutina, prácticas comprobadas y estrategias. Dos cambios claves serán esenciales para mantener efectiva la tecnología de la soja RR.

Primero, los agricultores deben disminuir la confianza en ella. Plantando casi toda la superficie con variedades RR inevitablemente se debilitará la tecnología. Los agricultores en Argentina deben dar marcha atrás en el uso de la soja RR a tal vez no más de media superficie plantada en cualquier año dado, si existe interés en sostener la eficacia de esta tecnología.

Segundo, los sistemas de control de malezas, las prácticas y las tecnologías deben diversificarse. Se deben usar “muchos martillos pequeños” en combinaciones constantemente cambiantes de manera que los problemas de las malezas no empeoren año a año, y mantener la eficacia de las herramientas y la tecnología del control de las malezas.

4. Asuntos que aparecen afectando el rendimiento de los cultivos de Soja RR Se ha llevado a cabo mucha investigación sobre aspectos del rendimiento e impacto de los primeros cultivos OGM, en particular los efectos en el rendimiento, el uso de pesticidas, el flujo de genes, los organismos sin blanco, la genética y el control de la resistencia al Bt, y el rédito económico a los agricultores. Existe un grado considerable de consenso entre la mayor parte del gobierno y los analistas independientes acerca de muchos tópicos que se debaten a menudo incluyendo el rendimiento de la producción, el uso de plaguicidas, y los impactos económicos sobre la red de ingresos agrícolas de los Estados Unidos.

Otras áreas de investigación, sin embargo, se están apenas poniendo en marcha. Estas incluyen:

Impactos a más largo plazo sobre las comunidades de microbios del suelo e impactos asociados sobre la salud de las plantas. La estabilidad de la expresión de genes y el alcance y consecuencias del silencio transgénico. Impactos sobre los mecanismos de defensa de las plantas. Amenazas potenciales a la seguridad de los alimentos.

4.1. Efectos en las comunidades de microbios del suelo, salud de las plantas Los cambios en la población de microbios del suelo llevará a cambios complejos y altamente variables en las interacciones entre los organismos del suelo, los sistemas de producción, las plagas y las plantas. Las consecuencias pueden incluir reducción en la producción, nuevas enfermedades de plantas, menos tolerancia a la sequía, y aumento de la necesidad de fertilizantes u otros inputs de la producción. En estos términos, la investigación en los Estados Unidos ha encontrado cambios en las comunidades de microbios del suelo y en la salud de las plantas, provocados por la aplicación del herbicida de glifosato en cultivos Roundup Ready. Los científicos han confirmado que los niveles de Fusarium están aumentando en algunos campos plantados durante muchos años con soja RR (Kremer et al., 2000). El impacto contrario del sistema de soja RR sobre el desarrollo de la raíz de la soja y la fijación del nitrógeno ha sido documentado en dos estudios de ligera revisión (King et al., 2001; Hoagland et al., 1999).

Los informes continúan saliendo a la superficie en la región del oeste medio con referencia a nuevos e inusuales problemas con enfermedades de la soja, así como problemas fisiológicos y de enfermedades en maíz plantado en rotación con soja RR.

Un conjunto de problemas está asociado con niveles elevados de Fusarium en maíz cosechado en campos previamente plantados con soja RR. Episodios de falso embarazos, un problema ocasional reproductivo en cerdos, han sido asociados al maíz contaminado con Fusarium en algunas granjas porcinas con alimento directo de maíz cosechado. La razón por la cual algunos tipos de maíz tienen inusualmente altos niveles de Fusarium está bajo investigación. Algunos científicos sospechan que el problema proviene de algún modo de la acumulación progresiva de Fusarium en campos luego de uno o dos años de producción de soja RR. El maíz RR puede, bajo algunas circunstancias, exacerbar el problema.

Los científicos están investigando dos explicaciones razonables para el aumento en los niveles de Fusarium en algunos campos de soja. Primero, la materia exudada de la raíz de la planta luego de la aplicación del glifosato puede estar dando una ventaja a ciertas clases de Fusarium relativos a otros hongos comúnmente encontrados en suelos de la región del oeste medio. Segundo, las aplicaciones de glifosato pueden estar directamente afectando las comunidades de microbios del suelo de maneras que proveen una ventaja competitiva a ciertas características del Fusarium.

Los efectos de la tecnología RR en enfermedades de plantas y ganado provocadas por el Fusarium necesitan atención cuidadosa en los Estados Unidos y en la Argentina. Un equipo de expertos con base universitaria en el manejo de las plagas del maíz en los Estados Unidos recientemente analizó el predominio y severidad de las enfermedades del maíz. En plantas de semillero tratadas con Fusarium, la descomposición de la raíz y el tallo fue clasificada como la enfermedad número uno del maíz en términos de pérdidas agregadas a la producción (Pike, 2002).

El hongo Fusarium graminearum también provoca una de las enfermedades más dañinas que infectan al trigo en los Estados Unidos – la fusariosis del trigo, también conocida como plaga de cabeza Fusarium. Esta enfermedad provoca pérdidas en los Estados Unidos en el orden de mil millones anualmente. Dado el predominio del doble cultivo soja-trigo en la Argentina, la acumulación progresiva de las especies de Fusarium podría conducir a impactos mayores. La posibilidad de infección de Fusarium en campos de trigo es obviamente mayor en tales sistemas, especialmente en aquellos que no usan labranza. Esto es debido a la tendencia de agentes patógenos contenidos en la tierra a alcanzar niveles más altos en suelos inalterados. Las condiciones de lluvia o sitios húmedos en campos sin labranza están entre los lugares y circunstancias conocidas para favorecer el crecimiento de ciertos hongos.

Mientras que el nitrógeno no es a menudo un recurso restrictivo en la producción de soja en los Estados Unidos, este puede no ser el caso en todas partes de Argentina. Una porción de la tierra que produce soja en Argentina se ha convertido recientemente en tierras de pasturaje. Los niveles de materia de suelo orgánico deberían, con toda probabilidad, ser los más altos en los primeros años luego del comienzo del cultivo intensivo. Pero luego de que tales suelos han estado en producción de tres a cinco años, se esperaría una reducción en los niveles de disponibilidad de materia orgánica y nitrógeno (N). Los niveles de fósforo (P) también se tornarían un factor limitado. Si y así como los niveles de N y P declinan en Argentina, los efectos adversos de las aplicaciones de glifosato en sistemas de soja RR pueden volverse más pronunciados, afectando un mayor porcentaje de área plantada y reduciendo las producciones e incrementando los costos de fertilización más firmemente que el caso hasta la fecha.

La investigación en Estados Unidos ha mostrado que las producciones pueden caer hasta un 25 por ciento en los terrenos RR tratados con glifosato comparado con los controles convencionales (King et al., 2001). Siendo otras cuestiones iguales,

• Cuanto más intenso sea el uso de glifosato, mayor será el probable efecto sobre el desarrollo de la raíz y la fijación de nitrógeno.

• Es probable que el stress de la sequía empeore los efectos adversos sobre el desarrollo de la raíz y la fijación de N.

• Cuanto mayor sea la reducción del desarrollo de la raíz y la fijación de N, más vulnerable será la planta a las pérdidas en la producción por stress comparado con soja bien controlada convencional con sistemas de raíces sanas y fijación normal de N.

4.2. Fisiología de la planta, mecanismos de defensa En Estados Unidos han surgido interrogantes sobre el rendimiento fisiológico y la respuesta de los cultivos de soja RR a varias fuentes de tensión y condiciones de crecimiento. Los estudios de Monsanto han mostrado menor depresión de niveles de aminoácidos aromáticos en la soja cosechada, incluyendo los componentes reguladores de la planta clave fenilanina y tripsina. Aún los niveles modestamente deprimidos de las proteínas reguladoras claves al final de la temporada pueden ser indicadores importantes de problemas anteriores, ya que los niveles pueden haber sido deprimidos significativamente más temprano en la estación, pero luego recuperados.

Una depresión a corto plazo en los niveles de estos componentes aromáticos podría desgastar el rendimiento de los cultivos debido a la presión y daño de las plagas de temporada temprana. La ausencia de niveles normales de aminoácidos aromáticos pueden demorar y/o disminuir la respuesta inmune de la soja RR, abriendo una ventana de oportunidad para agentes patógenos y otras plagas contenidas en la tierra. Como resultado, las plantas tendrán que invertir energía adicional por un período extendido para combatir las plagas o superar la tensión. En algunos campos, la energía desviada puede imponer una penalidad irreversible de rendimiento sobre las plantas, a pesar de una recuperación completa o casi completa previo a la cosecha en niveles de aminoácidos.

5. Conclusiones

El sistema alimenticio y agrícola en Argentina depende fuertemente del actual y futuro rendimiento y aceptación de la soja Roundup Ready. Ha surgido amplia evidencia en los Estados Unidos para apuntar a la necesidad de medidas proactivas tanto en Estados Unidos como en Argentina para disminuir la chance de que surjan problemas serios. Cambios en las malezas y resistencia al glifosato están empezando a aparecer y, si no son controlados, podrían debilitar las ventajas de la tecnología dentro de tan poco como cinco años. El blanco de las futuras plantaciones de soja RR a los campos con problemas, determinados por los umbrales de la población de malezas, sería consistente con los principios de la Integrated Pest Management y podría demorar la marcha de los cambios en las malezas y disminuir notablemente el riesgo de resistencia.

Si, y así como los sistemas de soja RR fracasan en Argentina, la tecnología alternativa de control de malezas en ese país ciertamente dependerá en gran escala de la labranza y de los herbicidas más que del glifosato. Los costos seguramente subirán, y los impactos ambientales del control de las malezas de la soja probablemente empeorarán. Minimizar las consecuencias adversas del cambio en el control de malezas de la soja requerirá una diversificación proactiva de métodos, prácticas y sistemas antes de que los problemas se diseminen y se tornen severos. Existe una buena razón para predecir que la acción sensata y disciplinada pueda sustentar en gran medida los beneficios considerables de la tecnología de la soja RR en Argentina. Pero alcanzar esta meta requerirá un alto nivel de fidelidad a principios sólidos y bien probados acerca del control de plagas.

Notas

1 Mientras que las ONGs en los Estados Unidos se han centrado en la necesidad de controlar la resistencia al Bt, por la seguridad y valor inherentes a los bioplaguicidas Bt, la pérdida de la eficacia del glifosato en el control de las malezas de la soja puede bien tener un impacto adverso mayor sobre el medio ambiente y los agricultores que sobre la pérdida del Bt.

2 Syngenta publicó pautas recomendadas para preservar la eficacia de los herbicidas a base de glifosato en febrero de 2002. Tenga acceso aquí

Para el resumen completo incluyendo tablas, por favor ver aquí

Traducción: Estela Firenstein

Más información: Lim Li Lin and Chee Yoke Heong Third World Network 121-S Jalan Utama 10450 Penang Malaysia Email: twnet@po.jaring.my Website: http://www.twnside.org.sg

Fuente: Biodiversidad en Am. Latina y el Caribe


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“Mitos y Verdades de los OGM” (GMO Myths and Truths) [Reporte]

Traducido al español por Jennifer Ungemach para Vía Orgánica

Un nuevo informe por los ingenieros genéticos. Comunicado de prensa para su publicación inmediata.

Mitos y Verdades de los OGM. (Hacer click en la imagen para descargar el reporte completo en Inglés)

¿No están los críticos de los alimentos transgénicos en contra de la ciencia? ¿No es el debate sobre los OGM (organismos genéticamente modificados) una disputa entre activistas emocionales, pero ignorantes por un lado, y los científicos racionales que apoyan los OGM por el otro?

Un nuevo informe publicado hoy, “Mitos y Verdades de los OGM” (GMO Myths and Truths)[1] cuestiona estas afirmaciones. El informe presenta una gran cantidad de estudios revisados ​​por científicos y otras evidencias de autoridades sobre los peligros para la salud y el medio ambiente que ejercen los cultivos y organismos genéticamente modificados (OGM).

Inusualmente, la iniciativa para el informe no proviene de los activistas, sino de dos ingenieros genéticos que creen que hay buenas razones científicas para la cautela en cuanto a los alimentos y cultivos transgénicos.

Uno de los autores del informe, el Dr. Michael Antoniou, de la Escuela de Medicina de King’s College London School, en el Reino Unido, utiliza la ingeniería genética para aplicaciones médicas, pero advierte en contra de su uso en el desarrollo de cultivos para la alimentación humana y animal.

El Dr. Antoniou dijo:

“Los cultivos transgénicos son promovidos sobre la base de unas reivindicaciones ambiciosas – que son seguros para comer, ambientalmente beneficiosos, reducen la dependencia de los plaguicidas, y pueden ayudar a resolver el hambre del mundo”.

“Sentí que lo que se necesitaba era una recopilación de evidencias que tratan a la tecnología desde un punto de vista científico”.

“Los estudios de investigación muestran que los cultivos genéticamente modificados tienen efectos nocivos en animales de laboratorio en pruebas de alimentación, y afectan el medio ambiente durante el proceso de cultivo. Han incrementado el uso de pesticidas y no han logrado aumentar los rendimientos. Nuestro informe concluye que hay otras alternativas más seguras y eficaces para satisfacer las necesidades mundiales de alimentación”.

Otro de los autores del informe, el Dr. John Fagan, es un ex ingeniero genético que en 1994 devolvió 614.000 dólares de subvención a los Institutos Nacionales de Salud debido a sus preocupaciones sobre la seguridad y la ética de la tecnología. Posteriormente, fundó una compañía de análisis de los OMG.

El Dr. Fagan dijo:

“La ingeniería genética de los cultivos como se practica hoy en día es una tecnología imprecisa, cruda y anticuada. Puede crear toxinas o alérgenos inesperados en los alimentos y afectar su valor nutricional. Los avances recientes apuntan a mejores formas de utilizar nuestro conocimiento de la genómica para mejorar los cultivos de alimentos, que no utilizan los OGM.

“Más del 75% de los cultivos transgénicos están diseñados para tolerar ser rociados con herbicidas. Esto ha dado lugar a la propagación de supermalezas resistentes a los herbicidas, resultando en un aumento en las exposiciones de los agricultores y las comunidades en forma masiva a estos productos químicos tóxicos. Los estudios epidemiológicos sugieren un vínculo entre el uso de herbicidas y los defectos congénitos y el cáncer”.

“Estos hallazgos desafían fundamentalmente la utilidad y seguridad de los cultivos transgénicos, pero la industria de la biotecnología utiliza su influencia para bloquear investigaciones realizadas por científicos independientes y utiliza su potente maquinaria de relaciones públicas para desacreditarlos, si sus conclusiones desafían su enfoque”.

La tercera autora del informe, Claire Robinson, directora de investigación en Earth Open Source, dijo:

“La industria de los transgénicos está tratando de cambiar nuestro suministro de alimentos en maneras de largo alcance y formas potencialmente peligrosas. Todos tenemos que informarnos acerca de lo que está pasando y asegurar que nosotros- no las empresas de biotecnología – mantenemos el control de nuestro sistema alimentario y las semillas de los cultivos.

“Esperamos que nuestro informe contribuya a una comprensión más amplia de los cultivos transgénicos y las alternativas sustentables que ya están funcionando con éxito para los agricultores y las comunidades. “

Descargar extrato del informe en Español aquí

Puntos clave para los medios

  1. La ingeniería genética utilizada en el desarrollo de los cultivos no es precisa ni fiable, y no se ha demostrado que sea segura. Las técnicas pueden dar lugar a la producción de toxinas o alérgenos inesperados en los alimentos, con pocas probabilidades de ser detectados en los actuales controles de regulación.
  2. Los cultivos transgénicos, entre ellos algunos que ya están en el suministro de nuestros alimentos y en los de animales, han demostrado claros signos de toxicidad en las pruebas de alimentación para los animales – en particular en trastornos de las funciones renales y del hígado, y en la respuesta del sistema inmunológico.
  3. Los defensores de GM han rechazado estos resultados estadísticamente significativos como “no biológicamente relevante / significativa”, basada en argumentos científicamente indefendibles.
  4. Algunos ensayos de alimentación animal con los alimentos y cultivos transgénicos comisionados de la UE son a menudo reclamada por los proponentes de GM para demostrar que son seguros. De hecho, el examen de estos estudios muestra diferencias significativas entre los animales alimentados con OGM y los de control, lo cual es motivo de preocupación.
  5. Los alimentos transgénicos no han sido adecuadamente probados en humanos, pero los pocos estudios que han sido llevado a cabo en los seres humanos son motivo de preocupación.
  6. La FDA de los EE.UU. no requiere pruebas de seguridad obligatoria de los cultivos modificados genéticamente, e incluso no evalúa la seguridad de los mismos, sino sólo los “desregula”, sobre la base de garantías de empresas de biotecnología que son “sustancialmente equivalentes” a su contraparte no transgénica. ¡Esto es como afirmar que una vaca con Encefalopatía espongiforme bovina (EEB) es sustancialmente equivalente a una vaca que no tiene EEB y por lo tanto es seguro para comer! Las reclamaciones de la equivalencia sustancial no pueden estar justificadas por razones científicas.
  7. El régimen regulador de los alimentos modificados genéticamente es el más débil en los EE.UU., donde los alimentos transgénicos ni siquiera tienen que ser evaluados para su seguridad ni hay requisito de ninguna etiqueta en el mercado, pero en la mayoría de las regiones del mundo las regulaciones no son adecuadas para proteger la salud de las personas de los potenciales efectos adversos de los alimentos modificados genéticamente.
  8. En la UE, donde a menudo el sistema regulador afirma ser más estricto, se requiere un número mínimo de pruebas de un organismo modificado genéticamente antes de lanzarlo al mercado, y las pruebas han sido comisionadas por las mismas empresas que se beneficiarán por los OMG si son aprobados – un claro conflicto de intereses.
  9. Ninguna agencia reguladora en el mundo requiere pruebas toxicológicas a largo plazo de los OMG en los animales, o las pruebas en seres humanos.
  10. Las empresas de biotecnología han utilizado las patentes y leyes de protección de propiedad intelectual para restringir el acceso de investigadores independientes a los cultivos transgénicos con fines de investigación. Como resultado de ello, hay escasas investigaciones sobre los alimentos modificados genéticamente y los cultivos realizadas por los científicos independientes a la industria de los transgénicos. Los científicos cuya labor ha identificado inquietudes por la seguridad de los OGM han sido atacados y desacreditados en campañas orquestadas por promotores de los cultivos transgénicos.
  11. La mayoría de los cultivos de OGM (más del 75%) están diseñadas para tolerar las aplicaciones de herbicidas. Donde estos nuevos cultivos transgénicos han sido adoptados, se ha producido un aumento masivo del uso de herbicidas.
  12. Roundup, el herbicida que más del 50% de todos los cultivos transgénicos están diseñados para tolerar, no es seguro ni benigno como se ha dicho, pero se ha encontrado que causa malformaciones (malformaciones congénitas), problemas reproductivos, daños en el ADN y cáncer en animales de laboratorio. Los estudios epidemiológicos en los seres humanos han encontrado una asociación entre la exposición a Roundup y el aborto espontáneo, defectos congénitos, problemas neurológicos de desarrollo, daño en el ADN, y ciertos tipos de cáncer.
  13. Una crisis de salud pública ha explotado en las regiones productoras de soja transgénica de América del Sur, donde las personas expuestas a las fumigaciones con Roundup y otros productos agroquímicos rociados al cultivo reportan una escalada de las tasas de defectos congénitos y cáncer.
  14. Un gran número de estudios indican que el Roundup está asociado con un aumento de enfermedades de los cultivos, especialmente la infección con Fusarium, un hongo que causa la enfermedad del marchitamiento en la soja y puede tener efectos tóxicos en humanos y el ganado.
  15. Los cultivos transgénicos con Bt no reducen el uso de pesticidas en una forma sostenible, sino cambian la forma en que se utilizan los plaguicidas: en vez de rociarlos, están incorporados dentro de la planta.
  16. Se está demostrando que la tecnología de Bt es insostenible, ya que las plagas desarrollan resistencia a la toxina y las infestaciones de plagas secundarias se están convirtiendo en lo común.
  17. Los proponentes de OGM afirman que la toxina Bt insertada en los cultivos de GM es segura porque la forma natural de Bt, utilizada durante mucho tiempo como un spray por los agricultores convencionales y orgánicos, tiene una historial de uso seguro. Pero las formas de las toxinas Bt modificadas genéticamente son diferentes de las formas naturales y podría tener diferentes efectos tóxicos y alergénicos.
  18. La toxina Bt OGM no se limita en su toxicidad para las plagas de insectos. Se ha encontrado que los cultivos transgénicos Bt tienen efectos tóxicos en animales de laboratorio en ensayos de alimentación.
  19. Se han encontrado que los cultivos de Bt tienen efectos tóxicos sobre los otros organismos en el medio ambiente.
  20. La toxina Bt no es totalmente digerida en la digestión y se ha encontrado que circula en la sangre de las mujeres embarazadas estudiadas en Canadá, y en la sangre del feto.
  21. La labranza zero, un método de producción promovido con los cultivos OGM tolerantes a los herbicidas, evita el uso del arado y utiliza herbicidas para el control de las malezas, no es mejor en cuanto al clima en comparación con el arado. Cuando se miden los niveles más profundos de la tierra, los campos de labranza zero no almacenan más carbono en el suelo que los campos arados.
  22. La labranza zero aumenta los impactos ambientales negativos de la producción de soja, debido a los herbicidas utilizados.
  23. El Arroz dorado, un arroz enriquecido con beta-caroteno, es promovido como un cultivo modificado genéticamente que podría ayudar a personas desnutridas a superar la deficiencia de la vitamina. Sin embargo, el arroz dorado no ha sido probado en cuanto a su seguridad toxicológica, ha estado plagado con problemas básicos de desarrollo, y, después de más de 12 años y millones de dólares de financiamiento para la investigación, todavía no está listo para el mercado. Mientras tanto, hay soluciones baratas y eficaces a la deficiencia de vitamina A que están disponibles, pero subutilizadas debido a la falta de fondos.
  24. A menudo se promueven los cultivos OGM como una “herramienta vital en la caja de herramientas” para alimentar a la cada vez mayor población del mundo, pero muchos expertos cuestionan la contribución que podrían hacer, ya que no ofrecen mayores rendimientos, ni toleran mejor la sequía que los cultivos no transgénicos. La mayoría de los cultivos transgénicos están diseñados para tolerar herbicidas o para contener un pesticida – rasgos que son irrelevantes para alimentar a los hambrientos.
  25. La taza alta de adopción de cultivos transgénicos entre los agricultores no es un signo de que el cultivo transgénico es superior a las variedades no transgénicas, ya que una vez las empresas OGM toman el control del mercado de semillas, retirando las semillas de las variedades no transgénicas del mercado. La noción de “elección del agricultor” no se aplica en esta situación.
  26. La contaminación de GM de los cultivos no transgénicos y orgánicos ha resultado en pérdidas financieras masivas en la industria de alimentos y piensos, con el retiro de productos, demandas, y perdida de mercado.
  27. Cuando la gente lee sobre los súper cultivos de altos rendimientos, resistentes a plagas y enfermedades, tolerantes a la sequia, y mejorados nutricionalmente, muchos piensan en los OGM. De hecho, todos estos son productos del mejoramiento genético de semilla convencional, que continúa superando a los OGM en la producción de tales cultivos. El informe contiene una larga lista de estos éxitos en el mejoramiento de cultivos.
  28. Algunos “súper-cultivos” han sido reclamados como éxitos de OGM, cuando en realidad son productos del mejoramiento genético convencional, en algunos casos asistidos por la biotecnología no-OGM con la selección asistida por marcadores (MAS, Marker Assisted Selection).
  29. El fito-mejoramiento genético convencional, con la ayuda de las biotecnologías no transgénicas, tales como la selección asistida por marcadores, es un método más seguro y más potente que los OGM para crear nuevas variedades de cultivos, requeridas para satisfacer las necesidades actuales y futuras de la producción de alimentos, especialmente en ante el rápido cambio climático.
  30. Los cultivos mejorados convencionalmente y adaptados localmente, utilizados en combinación con prácticas agroecológicas ofrecen una manera probada y sostenible para garantizar la seguridad alimentaria mundial.

Notas

  1. El informe, “GMO Myths and Truths, An evidence-based examination of the claims made for the safety and efficacy of genetically modified crops” (“Mitos y Verdades de OMG, una examen basado en la evidencia de las afirmaciones hechas sobre la seguridad y eficacia de los cultivos genéticamente modificados”) de Michael Antoniou, PhD, Claire Robinson y John Fagan, PhD, es una publicación de Earth Open Source (junio 2012). El informe es de 123 páginas y contiene más de 600 citas, muchas de ellas de la literatura revisada por pares científicos, y el resto de informes de científicos, médicos, órganos del gobierno, la industria y los medios de comunicación. El informe está disponible aquí: http://earthopensource.org/index.php/reports/58. Una versión resumida será lanzada en las próximas semanas.

Sobre los autores

Dr Michael Antoniou

Michael Antoniou, PhD, es profesor de genética molecular y encargado de “Gene Expression and Therapy Group” (Expresión Genética y Terapia de Grupo) de la Escuela de Medicina de King’s College London School en el Reino Unido. Tiene 28 años de experiencia en el uso de tecnología de ingeniería genética , investigando la organización y control genético, con más de 40 publicaciones en revistas científicas de la obra original, y tiene la categoría de inventor en un número de patentes de biotecnología con expresión génica. El Dr. Antoniou tiene una amplia red de colaboradores en la industria y la academia que están haciendo uso de sus descubrimientos en los mecanismos de control de los genes en la producción de investigación, productos de diagnóstico y terapéuticos, y terapia génica somática para trastornos genéticos heredados y adquiridos.

Dr John Fagan

John Fagan, PhD, es un líder de autoridad en sostenibilidad en el sistema alimentario, la bioseguridad y pruebas de OMG. Es fundador y director científico del Global ID Group, una empresa con subsidiarias involucradas en las pruebas de alimentos OGM y certificaciones de productos libres de transgénicos. Es director de la Earth Open Source. Anteriormente, hizo investigaciones sobre el cáncer en los Institutos Nacionales de Salud (NIH) en los EE.UU. y en el mundo académico. Tiene un doctorado en bioquímica y biología molecular y celular de la Universidad de Cornell.

El Dr. Fagan se convirtió en una voz al principio del debate científico sobre la ingeniería genética, cuando en el año 1994 tomó una posición ética al cuestionar el uso de la terapia de las células de la línea germinal (que posteriormente han sido prohibidas en la mayoría de los países) y la ingeniería genética en la agricultura. Él subrayó su preocupación con la devolución de una subvención de alrededor de 614.000 dólares a los NIH de los EE.UU., otorgada para la investigación del cáncer, que utilizaba la ingeniería genética como herramienta de investigación. Él estaba preocupado de que los conocimientos generados en su investigación podrían ser utilizados para avanzar la ingeniería genética humana de línea germinal (por ejemplo, para crear “bebés de diseño”), que vio como inaceptable, por motivos de seguridad y la ética. Por razones similares se retiró de aplicaciones para dos becas adicionales por un total $ 1.25 millones de dólares de los NIH y el Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental (NIEHS). En 1996 comenzó en Global ID cuando vio que las pruebas de OGM podrían ser útiles para ayudar a la industria a proporcionar a los consumidores la transparencia que se desea con respecto a la presencia de OMG en los alimentos.

Claire Robinson

Claire Robinson, MPhil, es directora de investigación en Earth Open Source. Tiene experiencia en el periodismo de investigación y la comunicación de temas relacionados con la salud pública, la ciencia y las políticas, y el medio ambiente. Es editora de GMWatch (www.gmwatch.org), un servicio público de información sobre cuestiones relativas a la modificación genética, y anteriormente fue jefa de redacción de SpinProfiles (ahora Powerbase).