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¿Qué cosecha de algodón? Análisis comparativo de la economía de los agricultores que siembran algodón transgénico y ecológico en el sur de la India.

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Resumen

La pobreza y el hambre siguen estando muy extendidas en la India. La mayoría de la población hambrienta y pobre vive en zonas rurales, y la agricultura su principal medio de subsistencia. Alrededor del 86% de los agricultores indios son pequeños propietarios, con menos de dos hectáreas de terreno, y aproximadamente un 65% cultiva tierras de secano, sin instalaciones de riego.

Se está haciendo una enorme propaganda de los cultivos modificados genéticamente (MG) como solución mágica para erradicar la pobreza y el hambre. Sin embargo, los recientes análisis llegan a la conclusión de que la agricultura ecológica -que utiliza tecnologías de bajo coste, disponibles localmente y agroecológicas- está consiguiendo eficazmente este objetivo.

En nuestra investigación hemos comparado la economía de los pequeños agricultores de secano del sur de la India que cultivan algodón Bt (variedades de algodón modificado mediante ingeniería genética para producir una toxina insecticida), con la de aquellos que cultivan algodón ecológico, sin el rasgo Bt. El estudio es por tanto un análisis comparativo de dos sistemas de agricultura antagónicos: el algodón Bt, asociado a una agricultura intensiva en productos químicos, frente a la agricultura ecológica practicada por los productores de algodón ecológico.

El objetivo del estudio es documentar las realidades agrícolas actuales de las regiones algodoneras de la India, por lo que el análisis se centra en el balance económico de los propios productores de algodón. No hemos pretendido llevar a cabo un análisis técnico del rendimiento del rasgo Bt incorporado al algodón mediante ingeniería genética aisladamente, sin tener en cuenta las circunstancias en las que se desarrolla este cultivo, sino analizar los resultados que se obtienen cuando se siembra algodón Bt en las condiciones a las que se enfrentan una mayoría de los agricultores de la India (y otros países en desarrollo), es decir en pequeñas fincas de secano y de mala calidad.

Millones de agricultores indios dependen de los ingresos de su cosecha anual de algodón, que representa con mucho el mayor ingreso de estos hogares, y en casi todos los casos es crucial para la supervivencia de sus familias. El algodón representa una de las producciones económicas más importantes de la India, y es fundamental para la subsistencia de muchos millones de agricultores, que cultivan algodón todos los años. El algodón constituye una de las principales mercancías del mercado mundial y el conjunto de las exportaciones alcanzan un valor de unos 12.000 millones de dólares, similares a las de un producto alimentario básico tan importante como el arroz (FAOSTATS 2010). Cuando la cosecha de algodón no es buena, como durante la sequía de 2009, millones de agricultores de la India y sus familias se enfrentan a grandes dificultades económicas.

En este estudio se demuestra la estabilidad económica y los beneficios del cultivo ecológico de algodón, sin modificación genética ni productos químicos tóxicos, para los agricultores de la India.

Los resultados, obtenidos a partir de entrevistas detalladas con productores de algodón en el estado de Andhra Pradesh, al sur de la India, demuestran que:

Los costes del cultivo para el agricultor ascendieron casi al doble en el algodón Bt que en el algodón ecológico, tanto en 2008/09 como en 2009/10. El elevado gasto proviene de unos costes más altos de las semillas, los plaguicidas, los fertilizantes y los intereses de los préstamos suscritos por los agricultores. El elevado importe de los intereses es consecuencia directa del mayor gasto en insumos que soportan los productores de algodón Bt.

Los productores de algodón Bt siguen utilizando una gran cantidad y variedad de plaguicidas químicos, especialmente insecticidas. En nuestro estudio contabilizamos el uso de un total de 26 plaguicidas químicos diferentes por los agricultores que cultivan variedades Bt. Los productores de algodón Bt normalmente utilizan plaguicidas clasificados como Extremadamente o Altamente Peligrosos por la Organización Mundial de la Salud. Los agricultores que cultivan Bt sufren más daños por plagas que los agricultores ecológicos, debido a los intensos ataques de otras plagas secundarias y al desarrollo de resistencia al Bt por parte de las orugas de la cápsula. Los agricultores ecológicos invierten muy poco dinero, ya que aprovechan los mecanismos naturales de control de plagas y utilizan exclusivamente bio-plaguicidas.

Los ingresos netos de los agricultores ecológicos fueron un 200% superiores a los de los productores de algodón Bt en el año 2009/10, afectado por la sequía, mientras que no registraron una diferencia significativa en el año 2008/09, con lluvias favorables. Esto se debió principalmente a unos costes mucho más elevados para los agricultores que cultivan algodón Bt. El sobreprecio del algodón producido en agricultura ecológica es relativamente pequeño comparado con la diferencia de costes de producción, por lo que tiene poca importancia en la diferencia de ingresos.

Los rendimientos del algodón no difieren significativamente entre agricultores ecológicos y productores de algodón Bt, aunque en el año 2008/09, con pluviosidad favorable, el algodón Bt alcanzó un rendimiento ligeramente superior al ecológico (una diferencia no significativa estadísticamente). El ligero incremento de rendimientos en las fincas de algodón Bt intensivas en productos químicos no se traduce sin embargo en mayores ingresos para los agricultores que siembran Bt, debido a los elevados costes del cultivo. Debido a que las empresas han descuidado el desarrollo de variedades de algodón sin rasgos Bt, todas las semillas proporcionadas a los agricultores ecológicos en estos dos años proceden de antiguas existencias, sin garantía de calidad. En el año seco 2009/10, los rendimientos del algodón Bt descendieron drásticamente, en un 50%, mientras que los rendimientos del algodón ecológico fueron solo un 30% menores, a pesar de la supuesta baja calidad de las semillas.

Aparte de algodón, los agricultores ecológicos siembran en sus fincas más del doble de otras variedades de cultivos que los productores de algodón Bt. Los ingresos netos del conjunto de la explotación de los agricultores ecológicos fueron un 90% superiores en el año seco de 2009/10, y similares entre productores ecológicos y de algodón Bt en la temporada lluviosa 2008/09.

Dado que los costes del cultivo de algodón Bt son mucho más elevados, y que los pequeños agricultores generalmente carecen de seguridad financiera, los productores de algodón Bt contrajeron deudas un 65% más elevadas -acumuladas en 2008/09 y 2009/10- que los productores ecológicos.

En el año seco 2009/10, unos ingresos netos inferiores, más el endeudamiento acumulado debido a unos costes más elevados, llevaron a los productores de algodón Bt a una situación de gran inseguridad financiera o incluso a la ruina. En este año de sequía, el balance económico (ingresos netos tras pagar sus deudas) de los productores de algodón Bt resultó negativo, con unas deudas de 7.136 rupias por acre (291 euros por hectárea).

El balance de los agricultores ecológicos, con menores costes de cultivo y menor nivel de endeudamiento, resulta positivo, con unos ingresos netos de 5.040 rupias por acre (205 euros/hectárea) incluso en un año seco muy malo. El resultado es una mayor seguridad financiera y un balance económico superior para los agricultores ecológicos (171%) que para los de algodón Bt.

Nuestros resultados demuestran claramente que los agricultores ecológicos, que practican una agricultura más eficiente en términos tanto ecológicos como económicos, diversifican sus sistemas de cultivo y cuentan más con su comunidad, consiguen resultados económicos mejores y más seguros que los productores de algodón Bt. Los agricultores que siembran algodón Bt, con unos costes muy altos de cultivo, una agricultura muy dependiente en productos químicos y con poca diversidad, y un elevado nivel de endeudamiento, son muy vulnerables y afrontan un grave riesgo de ruina para sus hogares.

En conjunto, nuestros resultados ponen en evidencia que el algodón Bt supone un riesgo financiero grave para los agricultores pobres con fincas pequeñas de secano en la India. En cambio, el algodón ecológico es una opción claramente favorable para mejorar la economía de la población pobre en las comunidades rurales.
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Transgénicos, pobreza y desastre ecológico

En la India encontramos claros ejemplos de los desastres que provoca la introducción de tecnologías controladas por las multinacionales para organizar la producción dirigida al mercado global. El Punjab, la más próspera región agrícola de la India, actualmente es víctima de un desastre ecológico y social, al igual que Warangal. Los agricultores tradicionalmente cultivaban para la alimentación local legumbres, mijo y arroz. Eran pobres, pero no tenían deudas. Las compañías semilleras les propusieron plantar semillas híbridas de algodón, materia prima para la industria textil mundial. Estas semillas conocidas como “oro blanco” les harían salir de su pobreza. Sin embargo, estas promesas resultaron fallidas. Sus semillas nativas fueron desplazadas con nuevos híbridos que no controlaban. Estos híbridos no podían ser almacenados, lo que obligaba a los agricultores a comprar cada año la semilla a un alto precio. Las semillas transgénicas son en Maharastra un 1000% más caras que la semilla tradicional. Las cosechas de algodón fracasaron y los agricultores quedaron fuertemente endeudados.

Muchos agricultores en Warangal no pueden hacer frente al alza de los costes de producción y comercialización de estos cultivos híbridos. Al ser las semillas muy vulnerables a los ataques de las plagas, los gastos en pesticidas se incrementaron en un 2000 %, desde 1980 a 1997. Ahora las grandes multinacionales intentan introducir semillas resistentes a esas plagas mediante ingeniería genética que aumentarán aún más los costos y riesgos ecológicos. Por eso, agricultores del Sindicato de Agricultores de Andhra Pradesh, en Warangal desarraigaron el algodón Bollgard de Monsanto, modificado genéticamente.
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El devastador impacto de las semillas de Monsanto en India

Incontable cantidad de agricultores algodoneros se han quitado la vida delante de sus familias agobiados por las deudas contraidas

La operación de Monsanto en India ilustra la monopolización y manipulación de la economía, la tradición, tecnología y mal gobierno.

El mayor productor mundial de semillas genéticamente modificadas ha estado vendiendo sus productos en India durante la última década en favor de los granjeros indios, o por lo menos así afirma la compañía.

En un país de más de 550 millones de agricultores que en gran parte son pobres y sin educación y un mercado agrícola plagado de prácticas ineficientes, el gobierno de India intentó en su momento su reforma mediante la eliminación de subsidios y préstamos a los agricultores.

Pero esta reforma no ayudó a los agricultores. Con la presión del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), el gobierno indio ha “forzado la liberalización del mercado interno lo que significa la eliminación de cualquier subsidio y prestamos con aval del estado a los granjeros”.

Aquí es donde entra Monsanto con sus semillas “mágicas”, prometiendo transformar la vida de los pobres agricultores.

El gigante estadounidense del agronegocio tomó completa ventaja de su entrada al mercado indio. Hizo un acuerdo con los gobiernos estatales, incluidos Rajasthan y Andhara Pradesh, para introducir un Memorandum de Entendimiento (MOU) que dictaba las condiciones de difusión de los organismos modificados genéticamente (OMG) en el mercado local. Para Monsanto, una cosa era convencer a los agricultores de usar sus semillas artificiales con el fin de mejorar sus vidas y otra muy distinta era manipular la naturaleza y la tecnología para sacar mayor provecho de ellas.

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