NO! a los transgénicos

Información, difusión y debate sobre los transgénicos


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PODCAST: ¡Alerta Transgénicos! #1

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En este Podcast hablamos sobre qué son los transgénicos, como introducción, para luego ponernos a analizar las consecuencias que ya son observables (a partir de la soja transgénica), así como los riesgos que acarrea la liberación de más variedades transgénicas. Contamos con la participación del Ingeniero Agrónomo Víctor Benítez y el Sociólogo Víctor Imas con quienes presentaremos esta emisión para dar inicio a una serie de entregas que estaremos realizando, en el marco de una campaña informativa que se posiciona en contra de la reciente liberación excepcional de diferentes variedades transgénicas de maíz y algodón y pretende alertar a la población en general de los peligros que conlleva tal liberación y la irresponsabilidad de las autoridades en el manejo inapropiado de esta tecnología.

También podes escucharlo online en YouTube (Aquí), o descargarlo siguiendo las instrucciones de abajo.

Opciones de descarga:

Tenes la opción de descargar el Podcast completo como un archivo o descargarlo por partes, dependiendo de lo que te sea más conveniente.

Descargar Podcast completo (46:11 min): Aquí

Descargar primera parte (Introducción y presentación del Ing. Víctor Benítez): Aquí

Descargar segunda parte (Presentación del Sociólogo Víctor Imas): Aquí

Descargar tercera parte (Debate): Aquí

OBS: Para descargar podes hacer click en “Aquí” y se va a abrir una nueva pestaña de descarga, o sino haces click derecho sobre “Aquí” y seleccionas la opción “guardar enlace como”; elegís donde queres guardar el audio y listo! Solo tenes que esperar a que se complete la descarga y darle “Reproducir” o cargarlo en tu reproductor o celular para escucharlo en cualquier lugar y en cualquier momento.

Esperamos que te sea de utilidad y pronto vamos a estar haciendo otras ediciones de Alerta Transgénicos.

 

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Documental ¿Por qué le decimos NO a los Transgénicos?

 

La FNC, en conjunto con BASE IS y Alter Vida, presentan el documental

¿PORQUE LE DECIMOS NO A LOS TRANSGÉNICOS?

Este material muestra la forma en que este modelo productivo de agricultura sin agricultores regala nuestra soberanía alimentaria y productiva a empresas como Monsanto y Syngenta; dejando detrás suyo una cadena de daños a la población.

Un documental corto con entrevistas a diferentes especialistas que manifiestan su opinión sobre este problema complejo que afecta de sobremanera a nuestro país.

Realizado por Malu Vásquez con el apoyo de DIAKONIA

 

 


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Por Primera Vez un Estudio Demuestra que el Maíz Transgénico o Genéticamente Modificado Causa Tumores Masivos, Daño en Órganos y Muerte Prematura

Por el Dr. Mercola

Por primera vez, el 19 de septiembre fue publicado en línea un estudio1 sobre la evaluación de los riesgos a la salud causados por el consumo de alimentos transgénicos o genéticamente modificados y los resultados son realmente preocupantes, por decir poco. Este nuevo estudio se une a una lista de más de 30 estudios en animales que demuestran los problemas tóxicos y alergénicos causados por los alimentos transgénicos.

El estudio, publicado en la revista Food and Chemical Toxicology, encontró que las ratas que fueron alimentadas con maíz transgénico o genéticamente modificado, el cual es frecuente en el suministro de alimentos en los Estados Unidos, durante dos años desarrollaron tumores mamarios masivos, daño renal y hepático, así como otros problemas de salud graves.

La investigación fue considerada tan “caliente” que el trabajo fue realizado bajo un estricto secreto. De acuerdo con un artículo francés publicado en Le Nouvel Observateur,2 los investigadores utilizaron correos electrónicos encriptados, prohibieron las conversaciones telefónicas e incluso lanzaron un estudio de señuelo para impedir el sabotaje.

De acuerdo con los autores:

“Fueron estudiados durante dos años los efectos en la salud causados por el maíz transgénico o genéticamente modificado tolerante al Round-up (del 11% de la alimentación), cultivado con o sin Round-up y el Round-up solo (desde 0.1ppb en el agua) en ratas. [Nota del editor: este nivel de Round-up está permitido en el agua potable y los cultivos GM en los Estados Unidos]

En las hembras, todos los grupos tratados murieron de 2 a 3 veces más que los grupos de control y más rápido. Esta diferencia fue visible en 3 grupos de machos alimentados con transgénicos.

Todos los resultados fueron dependientes de las hormonas y género, y los perfiles patológicos fueron comparables. Las hembras desarrollaron más tumores mamarios y mucho antes que el grupo de control, la pituitaria fue el segundo órgano más dañado, el balance de la hormona sexual fue modificado por el tratamiento transgénico y Round-up.

Los machos tratados, tuvieron congestiones hepáticas y necrosis de 2.5-5.5 veces más altas…Las nefropatías marcadas y severas también fueron de 1.3-2.3 mayores. Los machos presentaron tumores palpables cuatro veces mayores que los grupos de control, lo cual sucedió 600 días antes.

La información de la bioquímica confirmó las grandes deficiencias crónicas renales, para todos los tratamientos de ambos sexos, el 76% de los parámetros alterados estuvieron relacionados con los riñones. Estos resultados pueden ser explicados por los efectos disruptores endocrinos del Round-up, pero también por la sobreexpresión de los transgenes en los transgénicos y sus consecuencias metabólicas.”

Amigos, si esto no llama su atención, entonces nada lo hará.

¿El 10 por ciento o más de su alimentación consiste en ingredientes transgénicos o genéticamente modificados (GM)? En la actualidad, no puede saberlo con seguridad, ya que los alimentos GM no están enlistados en la etiqueta en los productos de los Estados Unidos. Pero las probabilidades son, si usted come alimentos procesados, entonces su alimentación está llena de ingredientes transgénicos y usted ni siquiera lo sabe.

El estudio en cuestión incluye fotos y gráficas. Le recomiendo ampliamente que se tome el tiempo de leerlo completo3 y busque la evidencia documentada. En realidad no están exagerando cuando dicen que causa tumores masivos…Son realmente gigantes. Algunos de los tumores pesan casi el 25 por ciento de peso total de la rata. Esta es la mejor evidencia hasta la fecha sobre los efectos tóxicos de los alimentos transgénicos o Genéticamente Modificados.

Seguir leyendo…

 


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Monsanto, sus OGM y la investigación de los biólogos franceses. Una bomba de fragmentación

Por Daniel Gatti / Rel-UITA

A medida que pasan los días se conocen más detalles y reacciones sobre lo que fue presentado por medios franceses como “una bomba de fragmentación científica, sanitaria, política e industrial”: la investigación de un grupo de biólogos que denuncia la toxicidad de las semillas de maíz transgénico NK 603 de la transnacional Monsanto.

Para resumirla, la investigación en cuestión, desarrollada por un equipo de la universidad francesa de Caen comandado por el biólogo molecular Gilles Eric Seralini y publicada en la revista especializada Food and Chemical Toxicology, encontró que unas 200 ratas de laboratorio a las que se les suministró durante dos años (la vida entera de esos animales) distintas dosis de maíz NK 603 y agua mezclada con glifosato marca Roundup, el herbicida más utilizado en el mundo, también propiedad de Monsanto, presentaron en ciertos casos tumores del tamaño de una pelota de ping pong.

Comparadas con otras cobayas testigo a los que no se los alimentó con el OGM sino con maíz convencional, las ratas “transgenizadas” ya tenían malformaciones graves al mes 13 de la experiencia.

En las hembras aparecieron tumores mamarios que alcanzaron hasta una cuarta parte de su peso. En los machos, los órganos depuradores –riñones e hígado- fueron afectados por anomalías severas con una frecuencia entre 2 y 5 veces mayor que en los roedores no sometidos al OGM.

Las fotografías que acompañan el trabajo -publicadas en el semanario Le Nouvel Observateur, que reveló el estudio al “gran público”- son aterradoras.

Lo que diferencia experimentalmente a este trabajo de otros anteriores es que fue realizado a lo largo de toda la vida de las ratitas de laboratorio, y no únicamente de tres o cuatro meses, como fue el caso de la gran mayoría de los estudios que tendían a demostrar la inocuidad de los OGM.

Los efectos

Un primer efecto concreto de la investigación fue la suspensión por parte de Rusia, invocando el principio de precaución, de toda importación de semillas del maíz NK 603.

Un segundo efecto que el gobierno socialista francés dijo que “tomaba muy en serio” el informe y encargó a la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (ANSES) una evaluación del trabajo de Seralini y su equipo. Las conclusiones de ese contraestudio serán conocidas el 20 de octubre.

Y un tercer efecto fue la discusión que se instaló, no solo en Francia, sobre las relaciones, por ejemplo, entre ciencia y empresas o empresas e instituciones estatales o científicas de contralor y evaluación, y sobre la manera en que se desarrollan los procesos de autorización de comercialización de un producto de consumo masivo, en este caso alimentario, pero podría haber sido también un medicamento u otra cosa.

“Si se hubiera tratado de un medicamento su comercialización hubiera sido inmediatamente suspendida”, apuntó el periodista Guillaume Malaurie, de Le Nouvel Observateur.

Ataque y contraataque

Un ejército de científicos, algunos de ellos autores de estudios que van en un sentido diametralmente opuesto al de Seralini, bombardearon en estos diez últimos días al equipo de la universidad de Caen.

Lo criticaron, por ejemplo, por haber elegido para su experiencia una especie de ratas con tendencia a producir tumores y porque el número de animales integrantes de cada uno de los subgrupos en que fue organizado el trabajo era demasiado reducido.

Joel Spiroux, médico y codirector del estudio, respondió que en esos terrenos no hubo diferencias entre su experiencia y la llevada a cabo por científicos pagados por Monsanto: la especie de animales fue la misma y la cantidad de cobayas también.

Se le reprochó igualmente a Seralini y a su equipo (lo hizo la revista Nature) haber, de hecho, mentido al afirmar que el suyo era el único trabajo “a largo plazo” sobre las consecuencias del consumo de OGM en animales.

Según Nature, ya había habido al menos 24 investigaciones de “larga duración” que probaban la inocuidad de los transgénicos.

No es así, dijo Spiroux. Por un lado, esos estudios –que efectivamente existieron– eran nutricionales y no toxicológicos, y, por otro, no abarcaron en ningún caso la totalidad de la vida de los animales analizados, como sí lo hizo la investigación liderada por Seralini, sino unos meses, cuando mucho un par de años en el caso de cerdos que viven al menos el doble.

Además, observó Spiroux, la mayor parte de las investigaciones que “absolvieron” a los OGM fueron financiadas o encargadas por las propias empresas productoras de transgénicos y auditadas por organismos de contralor de una composición al menos dudosa, al contar entre sus filas a integrantes de universidades o laboratorios beneficiados con contribuciones, convenios, acuerdos de cooperación con esas mismas compañías.

A santo de qué

Lo que cuenta en cambio Le Nouvel Observateur acerca de las condiciones de clandestinidad en que Seralini y los suyos debieron llevar a cabo su trabajo es alucinante: desde conseguir a escondidas las semillas del maíz transgénico en un liceo de Canadá y transportarlas de la misma forma a Francia, hasta codificar las comunicaciones telefónicas y los e-mails entre los miembros del equipo y mantener en secreto sus conclusiones, pasando por la difusión de un estudio falso para despistar a eventuales “espías”.

No fue alegremente elegida esa clandestinidad -apuntó a su vez un periodista del diario Le Monde- sino que habla del modus operandi habitual de empresas como Monsanto.

De esa forma de actuar de la mayor empresa mundial del sector de la biotecnología testimonió por estos días Chantal Jouanno, ministra de Ambiente del gobierno del ex presidente francés Nicolas Sarkozy.

En 2007, poco después que París decretara una moratoria al ingreso de transgénicos a su territorio, Jouanno recibió la “visita” del vicepresidente de la transnacional en su despacho del Palacio del Elíseo.

“Quedé estupefacta por el tono amenazante que empleó. Alguien que está seguro del producto que vende, responde a quien lo critica y no actúa de esa manera”, dijo la ex ministra.

Jean-François Le Grand, ex senador por la UMP, el partido que llevó al poder a Sarkozy en Francia, participa de los mismos temores que Jouanno respecto a la metodología de Monsanto y empresas asimilables.

“El lobby pro OGM sabe seducir con regalos especiales a aquellos de quienes quiere obtener favores, y tiene un enorme poder”, dijo Le Grand, que en su tiempo fue presidente de la Alta Autoridad sobre los Organismos Genéticamente Modificados. “No se privan de recurrir a cualquier cosa”.

El político, hoy presidente de una región francesa, tiene un recuerdo negativo de esa experiencia: su postura contraria a los OGM provocó que sus propios compañeros de partido le hicieran el vacío, no solo en ese organismo sino en el Senado.

Debió renunciar al primero y rompió con su formación política después. A Seralini lo conoce de aquella época. “Es un científico de primera, que se maneja con extremo rigor” y llevó a cabo el estudio “que yo quería que impulsaran los poderes públicos”, dijo a Le Nouvel Observateur.

Ojos que no ven

Lo que más le preocupa a Seralini en el “affaire OGM”, además de las consecuencias que podrían tener sobre los humanos que los consuman, es la ausencia de controles estatales eficaces, cuando no la connivencia entre poder político y empresas del sector.

No hubo manera de que algún organismo público financiara los trabajos del equipo de Caen. Y no por no haberlo intentado. Los 3,2 millones de euros que les insumió el estudio, los biólogos debieron conseguirlos por su cuenta.

“Vamos a exigir cuentas a quienes deben rendirlas”, dijo Corinne Lepage, ex ministra de Medio Ambiente de Francia, actual primera vicepresidenta de la Comisión de Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo, y autora de un libro (“La vérité sur les OGM”, La verdad sobre los OGM) que apareció el viernes 21.

Lepage integra desde hace 15 años el Criigen (Comité de Investigación y de Información Independientes sobre Ingeniería Genética), organismo al que también pertenece Seralini y que ofició de administrador de los 3,2 millones de euros.

“Ya no va a ser posible que los organismos públicos que hasta ahora han exhibido una inoperancia llamativa para controlar a los OGM sigan actuando de esa manera”, dijo por su lado Joel Spiroux.

La batalla pública que les espera a Seralini y los suyos se anuncia dura. Por un lado, deberán seguir confrontando con colegas. Por el otro, tendrán que hacer frente al propio lobby de las empresas semilleras, encabezadas por Monsanto. Y en tercer lugar a las instituciones políticas nacionales y regionales que han servido de paraguas a las anteriores.

En Bruselas, la sede de la Unión Europea, Seralini ya se enfrentó fuertemente con la directora de la EFSA, la autoridad de seguridad alimentaria regional, Catherine Geslain-Lanéelle.

La jerarca dijo que el organismo que dirige acepta auditar la investigación del biólogo pero a través del mismo comité científico que autorizó anteriormente el maíz NK 603. “De ninguna manera aceptaremos algo así”, se indignó Seralini.

“La intransigencia de la directora de la EFSA ilustra la posición extremadamente delicada en que se encuentra la UE. Entre el principio de precaución que rige al derecho europeo, las reglas del comercio internacional y las presiones de Estados Unidos, el camino es estrecho”, apunta el Nouvel Observateur en una nota publicada el 21 de setiembre.

¿Neutros?

La difusión del estudio de Seralini en Food and Chemical Toxicology coincidió con la publicación de un libro (Todos cobayas, del propio biólogo), el estreno de un documental homónimo y la edición del trabajo de Lepage. Todos el mismo día.

Esa “sobre-exposición mediática” fue otro de los ángulos de ataque elegidos por los detractores del científico francés, al que le reprochan una “militancia global anti OGM” que habría tenido una expresión en su propia investigación. “Es un estudio viciado desde su origen por la militancia de sus autores”, comentó entre otros un biólogo español.

Seralini no oculta esa “militancia”, así como no oculta su oposición a considerar a la ciencia como una disciplina neutra.

“Tengo mis puntos de partida, mis posiciones, como también las tienen los otros, los que me critican, pero soy extremadamente exigente en cuanto al rigor de los trabajos que realizo”, tuvo que defenderse el biólogo, que en ese plano encontró abogados incluso entre colegas que criticaron sus conclusiones.

“No hay ciencia neutra”, agregó, y tampoco tuvo problema en admitir que efectivamente existió una “operación mediática” para hacer coincidir la difusión masiva de su investigación y su libro con el documental y el libro de Lepage.

“Se trata efectivamente de pesar en la opinión pública en un tema que no puede quedar reservado a la discusión y el conocimiento exclusivo de los cenáculos científicos porque concierne al conjunto de la sociedad.

Y en la batalla mediática, quienes promueven a los OGM llevan muchos, pero muchos cuerpos de ventaja”.

 

Fuente: Lista Informativa Nicaragua y más

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Nota del blog:

Agregamos aquí más información sobre el estudio y enlances para descargar el mismo en Inglés:

Resumen del estudio El resumen ejecutivo (abstract) del estudio señala: “Los efectos en la salud de la ingesta de maíz transgénico tolerante al Roundup (de un 11% en la dieta) cultivado con o sin Roundup, y de Roundup solo (de 0.1ppb en agua) se estudiaron en ratones por dos años. En las hembras, todos los grupos tratados murieron en una proporción 2-3 veces superior que los del grupo control y en forma más rápida. Esta diferencia fue visible comparada con 3 grupos de machos alimentados con transgénicos. Todos los resultados dependen del sexo y las hormonas, y los perfiles patológicos eran comparables. Las hembras desarrollaron tumores mamarios grandes casi siempre más a menudo y antes que el grupo control, y la glándula pituitaria fue el segundo órgano más dañado; el equilibrio de las hormonas sexuales fue modificado por los tratamientos de transgénicos y de Roundup. En los machos tratados, las inflamaciones del hígado y la necrosis fueron entre 2.5-5.5 veces más frecuentes. Esta patología fue confirmada por microscopio de transmisión electrónica y óptica. Las nefropatías graves del riñón también fueron generalmente 1.3-2.3 veces más frecuentes que en el grupo control. Los machos presentaron tumores palpables cuatro veces más grandes que los controles, lo cual ocurrió hasta 600 días antes que a los controles. La estadística bioquímica confirmó importante insuficiencias crónicas de riñón; el 76% de todos los parámetros que mostraban alteraciones estaban relacionados con el riñón, para todos los tratamientos y para ambos sexos. Estos resultados pueden ser explicados por los efectos no lineales de la alteración endocrina generados por Roundup, pero también por la sobre expresión del transgen en el organismo modificado genéticamente y las consecuencias metabólicas de ello.”

Un grupo de universitarios de esta ciudad del noroeste de Francia alimentaron durante dos años a doscientas ratas con una dieta equilibrada, que contenía alternativamente maíz transgénico NK603; o maíz transgénico NK603 tratado con Roundup (el herbicida más utilizado del mundo) mientras que el grupo control recibía maíz no modificado genéticamente y agua pura.

Durante el estudio el maíz formaba parte de una dieta con proporciones equivalentes al régimen alimenticio en Estados Unidos.“Los resultados revelan una mortalidad mucho más rápida e importante durante el consumo de los productos transgénicos”, indicó Séralini, un investigador que forma o formó parte de comisiones oficiales sobre los transgénicos en 30 países distintos.

“La primera rata macho alimentada con transgénicos muere un año antes que la rata control (es decir, que no se alimenta con transgénicos). La primera rata hembra, ocho meses antes. En el 17º mes se observan cinco veces más machos muertos alimentados con 11% de maíz (transgénico)”, dijo Séralini, que había realizado anteriormente otros estudios sobre el tema pero a partir de datos de sólo 90 días, proporcionados por la industria. En esa oportunidad cientificos ligados a la industria lanzaron una campaña para desacreditar al investigador, quien en enero de 2011 ganó una demanda por difamación contra Marc Fellous, un científico miembro de la Asociación Francesa de Empresas de Biotecnología que se presentaba como “neutral” y acusaba a quienes objetan los transgénicos como “ideológicos” o ”militantes”, sin embargo tenía registradas patentes a su nombre y trabajaba para una compañía que hace negocios con la agroindustria.

Los tumores Los tumores aparecen en los machos hasta 600 días antes que en las ratas del grupo control (en la piel y los riñones). En el caso de las hembras (tumores en las glándulas mamarias) aparecen en una media de 94 días antes en las hembras alimentadas con transgénicos, indica el informe. Los investigadores descubrieron también que el 93% de los tumores de las hembras son mamarios mientras que la mayoría de machos murieron por problemas hepáticos o renales.

El artículo aparecerá en la revista “Food and Chemical Toxicology”, actualmente en proceso de impresión. “Con una pequeña dosis de Roundup, que corresponde a la cantidad que se puede encontrar en Bretaña (norte de Francia) durante la época en que se esparce este producto, se observan 2,5 veces más tumores mamarios” que normalmente, explica Séralini.

También es la primera vez, según Séralini, que el plaguicida Roundup ha sido analizado a largo plazo. Hasta ahora sólo su principio activo (sin sus coadyuvantes) había sido analizado durante más de seis meses. En América Latina, el Dr. Andrés Carrasco, profesor de embriología de la Universidad de Buenos Aires, ha realizado ese tipo de estudios con resultados igualmente alarmantes. “Son los mejores tests que se pueden llevar a cabo antes de las pruebas en humanos”, explica el científico.

El estudio ya provocó las primeras reacciones y Stephane Le Foll, el ministro de Agricultura francés, uno de los países que lucha dentro de Europa para evitar el cultivo de transgénicos, pidió medidas de homologación de estos productos “muchas más estrictas” en la Unión Europea. Previo a la publicación del estudio se había anunciado que se mantendría en Francia la prohibición del maíz transgénico Mon810, también de Monsanto.

En Bruselas, el eurodiputado francés Jose Bové, de Los Verdes, una de las figuras emblemáticas de la lucha contra los transgénicos, pidió la suspensión “inmediata” de las autorizaciones de cultivo de estos productos. Por su parte la Comisión Europea anunció haber pedido a su agencia responsable de la seguridad de los alimentos que examine los resultados del estudio para “sacar conclusiones”

El estudio, que costó tres millones de euros, fue financiado por la fundación CERES, que tiene fondos de unas cincuenta empresas que no producen OMG, y por la fundación Charles Leopold Meyer para el Progreso de la Humanidad y contó con el apoyo del Ministerio de Investigación de Francia.

Descripción de la dieta Las variedades de maíz usadas en este estudio fueron el maíz NK603 resistente al Roundup (de Monsanto) y su control isogénico y no transgénico. Estos dos tipos de maíz fueron cultivados bajo condiciones similares, en la misma ubicación, espaciados a suficiente distancia para evitar la contaminación cruzada. Su carácter genético, y la pureza de las semillas transgénicas y del material cosechado fueron confirmados con análisis qPCR de muestras de ADN. Un campo sembrado con maíz NK603 fue tratado con 3 litros de Roundup por hectárea (se aplicó Weather-MAZ, 540g/L de glifosato, registro EPA 524-537) y el otro campo de NK603 no se trató con Roundup.

La dieta para las ratas de laboratorio se basó en la dieta standard AO4(Safe, France).El alimento seco de la dieta de las ratas se elaboró para contener un 11,22 o un 33% de maíz transgénico, cultivado ya sea con o sin Roundup, y para el grupo control, un 33% de la línea de maíz no transgénico. Las concentraciones de transgénico se confirmaron en las tres dosis de cada dieta por qPCR. Todas las formulaciones de alimentos consistían en una dieta equilibrada, químicamente medida como sustancialmente equivalente excepto por los transgénicos, sin plaguicidas contaminantes por sobre los límites estándares. Se midieron los isoflavones y los ácidos fenólicos incluyendo el ácido ferúlico por el HPLC-UV estándar de la dieta. El herbicida diluido en el agua para beber, era la formulación comercial de Round up (GT Plus, 450 g/L de glifosato, registro 2020448, Monsanto, Bélgica). Se evaluó los niveles de herbicida midiendo glifosato en las diferentes diluciones mediante espectometría de masa.

Los nocivos efectos del Roundup ya han sido comprobados en Córdoba, Argentina, donde en un reciente juicio, dos productores de soja transgénica fueron encontrados culpables por fumigaciones aéreas con el herbicida, que causaron graves daños en la salud de familias, incluyendo muertes por cáncer y malformaciones congénitas. En Chile existen a la venta alimentos importados que contienen transgénicos, pero los consumidores no tienen derecho a optar por alimentos sanos, dada la falta de etiquetado.

Resumen del estudio El resumen ejecutivo (abstract) del estudio señala: “Los efectos en la salud de la ingesta de maíz transgénico tolerante al Roundup (de un 11% en la dieta) cultivado con o sin Roundup, y de Roundup solo (de 0.1ppb en agua) se estudiaron en ratones por dos años. En las hembras, todos los grupos tratados murieron en una proporción 2-3 veces superior que los del grupo control y en forma más rápida. Esta diferencia fue visible comparada con 3 grupos de machos alimentados con transgénicos. Todos los resultados dependen del sexo y las hormonas, y los perfiles patológicos eran comparables. Las hembras desarrollaron tumores mamarios grandes casi siempre más a menudo y antes que el grupo control, y la glándula pituitaria fue el segundo órgano más dañado; el equilibrio de las hormonas sexuales fue modificado por los tratamientos de transgénicos y de Roundup. En los machos tratados, las inflamaciones del hígado y la necrosis fueron entre 2.5-5.5 veces más frecuentes. Esta patología fue confirmada por microscopio de transmisión electrónica y óptica. Las nefropatías graves del riñón también fueron generalmente 1.3-2.3 veces más frecuentes que en el grupo control. Los machos presentaron tumores palpables cuatro veces más grandes que los controles, lo cual ocurrió hasta 600 días antes que a los controles. La estadística bioquímica confirmó importante insuficiencias crónicas de riñón; el 76% de todos los parámetros que mostraban alteraciones estaban relacionados con el riñón, para todos los tratamientos y para ambos sexos. Estos resultados pueden ser explicados por los efectos no lineales de la alteración endocrina generados por Roundup, pero también por la sobre expresión del transgen en el organismo modificado genéticamente y las consecuencias metabólicas de ello.”

Un grupo de universitarios de esta ciudad del noroeste de Francia alimentaron durante dos años a doscientas ratas con una dieta equilibrada, que contenía alternativamente maíz transgénico NK603; o maíz transgénico NK603 tratado con Roundup (el herbicida más utilizado del mundo) mientras que el grupo control recibía maíz no modificado genéticamente y agua pura.

Durante el estudio el maíz formaba parte de una dieta con proporciones equivalentes al régimen alimenticio en Estados Unidos.“Los resultados revelan una mortalidad mucho más rápida e importante durante el consumo de los productos transgénicos”, indicó Séralini, un investigador que forma o formó parte de comisiones oficiales sobre los transgénicos en 30 países distintos.

“La primera rata macho alimentada con transgénicos muere un año antes que la rata control (es decir, que no se alimenta con transgénicos). La primera rata hembra, ocho meses antes. En el 17º mes se observan cinco veces más machos muertos alimentados con 11% de maíz (transgénico)”, dijo Séralini, que había realizado anteriormente otros estudios sobre el tema pero a partir de datos de sólo 90 días, proporcionados por la industria. En esa oportunidad cientificos ligados a la industria lanzaron una campaña para desacreditar al investigador, quien en enero de 2011 ganó una demanda por difamación contra Marc Fellous, un científico miembro de la Asociación Francesa de Empresas de Biotecnología que se presentaba como “neutral” y acusaba a quienes objetan los transgénicos como “ideológicos” o ”militantes”, sin embargo tenía registradas patentes a su nombre y trabajaba para una compañía que hace negocios con la agroindustria.

Los tumores Los tumores aparecen en los machos hasta 600 días antes que en las ratas del grupo control (en la piel y los riñones). En el caso de las hembras (tumores en las glándulas mamarias) aparecen en una media de 94 días antes en las hembras alimentadas con transgénicos, indica el informe. Los investigadores descubrieron también que el 93% de los tumores de las hembras son mamarios mientras que la mayoría de machos murieron por problemas hepáticos o renales.

El artículo aparecerá en la revista “Food and Chemical Toxicology”, actualmente en proceso de impresión. “Con una pequeña dosis de Roundup, que corresponde a la cantidad que se puede encontrar en Bretaña (norte de Francia) durante la época en que se esparce este producto, se observan 2,5 veces más tumores mamarios” que normalmente, explica Séralini.

También es la primera vez, según Séralini, que el plaguicida Roundup ha sido analizado a largo plazo. Hasta ahora sólo su principio activo (sin sus coadyuvantes) había sido analizado durante más de seis meses. En América Latina, el Dr. Andrés Carrasco, profesor de embriología de la Universidad de Buenos Aires, ha realizado ese tipo de estudios con resultados igualmente alarmantes. “Son los mejores tests que se pueden llevar a cabo antes de las pruebas en humanos”, explica el científico.

El estudio ya provocó las primeras reacciones y Stephane Le Foll, el ministro de Agricultura francés, uno de los países que lucha dentro de Europa para evitar el cultivo de transgénicos, pidió medidas de homologación de estos productos “muchas más estrictas” en la Unión Europea. Previo a la publicación del estudio se había anunciado que se mantendría en Francia la prohibición del maíz transgénico Mon810, también de Monsanto.

En Bruselas, el eurodiputado francés Jose Bové, de Los Verdes, una de las figuras emblemáticas de la lucha contra los transgénicos, pidió la suspensión “inmediata” de las autorizaciones de cultivo de estos productos. Por su parte la Comisión Europea anunció haber pedido a su agencia responsable de la seguridad de los alimentos que examine los resultados del estudio para “sacar conclusiones”

El estudio, que costó tres millones de euros, fue financiado por la fundación CERES, que tiene fondos de unas cincuenta empresas que no producen OMG, y por la fundación Charles Leopold Meyer para el Progreso de la Humanidad y contó con el apoyo del Ministerio de Investigación de Francia.

Descripción de la dieta Las variedades de maíz usadas en este estudio fueron el maíz NK603 resistente al Roundup (de Monsanto) y su control isogénico y no transgénico. Estos dos tipos de maíz fueron cultivados bajo condiciones similares, en la misma ubicación, espaciados a suficiente distancia para evitar la contaminación cruzada. Su carácter genético, y la pureza de las semillas transgénicas y del material cosechado fueron confirmados con análisis qPCR de muestras de ADN. Un campo sembrado con maíz NK603 fue tratado con 3 litros de Roundup por hectárea (se aplicó Weather-MAZ, 540g/L de glifosato, registro EPA 524-537) y el otro campo de NK603 no se trató con Roundup.

La dieta para las ratas de laboratorio se basó en la dieta standard AO4(Safe, France).El alimento seco de la dieta de las ratas se elaboró para contener un 11,22 o un 33% de maíz transgénico, cultivado ya sea con o sin Roundup, y para el grupo control, un 33% de la línea de maíz no transgénico. Las concentraciones de transgénico se confirmaron en las tres dosis de cada dieta por qPCR. Todas las formulaciones de alimentos consistían en una dieta equilibrada, químicamente medida como sustancialmente equivalente excepto por los transgénicos, sin plaguicidas contaminantes por sobre los límites estándares. Se midieron los isoflavones y los ácidos fenólicos incluyendo el ácido ferúlico por el HPLC-UV estándar de la dieta. El herbicida diluido en el agua para beber, era la formulación comercial de Round up (GT Plus, 450 g/L de glifosato, registro 2020448, Monsanto, Bélgica). Se evaluó los niveles de herbicida midiendo glifosato en las diferentes diluciones mediante espectometría de masa.

Los nocivos efectos del Roundup ya han sido comprobados en Córdoba, Argentina, donde en un reciente juicio, dos productores de soja transgénica fueron encontrados culpables por fumigaciones aéreas con el herbicida, que causaron graves daños en la salud de familias, incluyendo muertes por cáncer y malformaciones congénitas. En Chile existen a la venta alimentos importados que contienen transgénicos, pero los consumidores no tienen derecho a optar por alimentos sanos, dada la falta de etiquetado.
Fuente: kaosenlared.net

 


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Rusia cierra sus puertas al maíz de Monsanto

Rusia suspendió temporalmente la importación del maíz transgénico de la multinacional Monsanto después de la publicación de un estudio francés que muestra cómo un grupo de ratas alimentadas con una variedad de maíz transgénico desarrolló una elevada tasa de mortalidad.

La agencia rusa de protección del consumidor, Rospotrebnadzor, anunció mediante su página web que la importación y comercialización del maíz transgénico será suspendida hasta que las autoridades reciban información detallada sobre la precisión de los datos de un estudio francés. La agencia encargó al Instituto de Nutrición del país que interprete los datos del estudio y también dirigió una carta oficial a la Dirección General de Salud y Consumidores de la Comisión Europea, en la que pide al organismo europeo “comentar la situación y determinar su posición” sobre el tema.

La semana pasada el equipo del profesor de biología Gilles-Eric Séralini, de la Universidad de Caen, publicó un estudio que pone de manifiesto que las ratas alimentadas con maíz NK603, una variedad transgénica del grupo estadounidense Monsanto, tenían una tasa de mortalidad mayor y desarrollaban tumores cancerígenos.

El gigante transgénico criticó el estudio diciendo que “no correspondía a los mínimos estándares para este tipo de investigación” y que los datos eran incompletos. En referencia a la prohibición de las autoridades rusas, el portavoz de Monsanto, citado por Wall Street Journal, declaró que “Rusia es un exportador neto de cereales, por lo que el impacto de su suspensión temporal debería ser mínima”.

El Gobierno francés solicitó una rápida verificación del estudio de los científicos de la Universidad de Caen y en caso de que los resultados sean concluyentes, París pedirá su prohibición “a nivel europeo”, según señaló el primer ministro francés, Jean-Marc Ayraul.

Fuente: RT.com


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Francia pedirá que la UE prohíba el maíz transgénico si se verifica como tóxico

Un estudio de la universidad de Caen mostró cómo un grupo de ratas alimentadas con una variedad de maíz transgénico desarrolló una elevada tasa de mortalidad.

PARIS, Francia.- El primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, solicitó hoy una rápida verificación de un estudio publicado por investigadores de la universidad de Caen en el que muestran cómo un grupo de ratas alimentadas con una variedad de maíz transgénico desarrolló una elevada tasa de mortalidad.

Durante una conferencia pronunciada en Dijon, el jefe del Gobierno francés señaló que solicitó un “procedimiento rápido” de verificación del estudio que podría durar “varias semanas” y añadió que, en caso de que los resultados sean concluyentes, París pedirá su prohibición “a nivel europeo”.

El estudio científico llevó a cabo el experimento durante dos años con una muestra de 200 ratas de laboratorio.

Parte de los roedores fueron alimentados con agua y maíz NK603, una variedad transgénica del grupo estadounidense Monsanto tratado con las dosis de herbicida permitidas en Estados Unidos, mientras que la muestra de referencia recibió maíz convencional.

Tras el experimento, los científicos resolvieron que las ratas alimentadas con ese maíz genéticamente modificado tenían una tasa de mortalidad mayor y desarrollaban importantes tumores.

Es más, el experimento arroja que cuanta mayor es la concentración de ese maíz transgénico en la dieta de los roedores, mayor es su tasa de mortalidad.

La duración del estudio, de dos años, es muy superior a los tres meses que tomó como referencia Monsanto para presentar sus conclusiones cuando solicitó la autorización para comercializar el producto.

En ese sentido, el doctor Jöel Spiroux, coautor del estudio galo, explicó al diario “Libération” que fue a partir del cuarto mes cuando descubrieron elevadas tasas de mortalidad y aparición de tumores en las ratas de laboratorio.

El maíz empleado en el experimento, el NK-603, no puede producirse en Europa, aunque sí está permitida su importación para la alimentación humana y animal desde 2004.

Tras conocerse las conclusiones de los investigadores galos, el ministro francés de Asuntos Europeos, Bernard Cazeneuve, pidió a la UE que aplique el principio de precaución.

“Tiene que aplicarse el principio de precaución de forma absoluta”, subrayó Cazeneuve en una entrevista a la cadena de televisión “iTélé”, en la que señaló que esta cuestión merece que se trate en el nivel europeo.

Justificó su llamamiento porque “Europa debe ser un espacio en el que no sea posible nada que atente contra la salud”, en línea con las declaraciones del titular galo de Agricultura, Stéphane Le Foll, quien ha anunciado que va a pedir reglas europeas “mucho más estrictas” para la autorización de transgénicos.

Por su parte, el eurodiputado ecologista francés José Bové aprovechó para pedir a la Comisión Europea la suspensión de las autorizaciones otorgadas a cultivos de organismos genéticamente modificados (OGM), en concreto al maíz MON810 y a la papa Amflora.

 

Fuente: lacapitalmdp.com


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Científicos franceses detectan tumores en ratas alimentadas con maíz transgénico

Ratas alimentadas toda su vida a base de maíz modificado genéticamente o expuestos a herbicidas sufren tumores y daños en algunos de sus órganos, según un estudio publicado por un grupo de investigadores franceses. Aunque los expertos desconfían todavía a la hora de sacar conclusiones apresuradas, este hallazgo ha provocado una polémica sobre la seguridad de los cultivos transgénicos. Video recomendado al pie

Gilles-Eric Seralini

El científico Gilles-Eric Seralini, de la Universidad de Caen y sus colegas en esta investigación presentaron en Londres sus conclusiones tras estudiar a un grupo de ratas alimentadas con una dieta que contiene NK603 – una variedad de semilla variada genéticamente- o agua que contenía otro elemento, el Roundup, en los niveles permitidos por la legislación de los Estados Unidos. Estos animales, aseguró el investigador, fallecieron a causa de los tumores antes que las ratas alimentadas con una dieta estándar.

En concreto, y según los datos facilitados, el 50 por ciento de los machos y el 70 por ciento de las hembras murieron prematuramente, en comparación con sólo el 30 por ciento y 20 por ciento en el grupo control.

Seralini formó parte de un equipo responsable de una investigación anterior, realizada en el año 2009, y en el que la empresa comercializadora del maíz no encontraba motivos fundados que relacionasen la alimentación con este producto modificado genéticamente y la aparición de tumores.

Pero en este nuevo trabajo, para el que se ha realizado un seguimiento completo de la vida de los roedores, durante dos años, Seralini cree que se puede dar una visión más realista de los riesgos aparejados a la alimentación. Cree además que este estudio puede ser fundamental para la homologación de nuevos cultivos modificados genéticamente.

Video:

Fuente: Canal 311 / ABC.es

Descargar el Paper completo en inglés: Aquí