NO! a los transgénicos

Información, difusión y debate sobre los transgénicos


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Microbioma Humano, salud y los alimentos transgénicos

Nos parece muy interesante poder compartir con ustedes algo sobre el Microbioma Humano y relacionarlo con los riesgos asociados a los alimentos transgénicos.

Consideramos que este tema está relacionado con los alimentos transgénicos ya que muestra que a nivel del organismo humano, tenemos miles de microorganismos interactuando entre sí que son claves en nuestra salud. Imagínense ustedes cómo puede afectar la exposición constante a residuos de pesticidas o alimentos que contienen una composición genética diferente a la natural, cuando hablamos a nivel de estos microorganismos. Y ni hablar de alimentos que están diseñados para que sus células produzcan sus propios pesticidas, como es el caso del maíz Bt. No tenemos idea (no nosotros ni la comunidad científica) de qué efectos tendría el hecho de estar consumiendo alimentos que producen sus propios venenos, pero si se hacen una imagen, sería como tener una fábrica de pesticidas en nuestros intestinos, lo que sin duda afectaría a los miles de microorganismos del intestino responsables de una buena absorción de nutrientes, entre otros muchos beneficios que obtenemos gracias a la salud de los mismos.

Cada vez tenemos más demostraciones de que un intestino sano, se traduce en salud general… Por lo que, un intestino enfermo es sinónimo de enfermedad generalizada. Para citar algunos artículos que hablan de esto:

La flora intestinal se relaciona con la conducta y la memoria

Las bacterias que conforman la flora intestinal son capaces de comunicarse con el cerebro y de influir en aspectos como la conducta o la memoria, además de que podrían tener un papel muy importante en algunas patologías, como el síndrome del intestino irritable, según se desprende de los últimos resultados de la línea de investigación que dirige Stephen Collins, profesor de la Facultad de Ciencias de la Salud en la Universidad McMaster, en Ontario (Canadá). (enlace)

Las bacterias del intestino regulan los genes que controlan la pérdida de peso y los problemas gastrointestinales

Las bacterias del intestino podrían jugar un papel más importante del que se creía en la pérdida de peso y los problemas gastrointestinales. Así lo demuestra una investigación realizada por investigadores de la Sección de Gastroenterología Pediátria, Hepatología y Nutrición del Baylor College of Medicine de Houston (Estados Unidos), publicada ‘on line’ en The FASEB Journal.

Esta investigación sugiere que la ausencia de receptores intestinales de Tipo Toll 2 (TLR2) afecta a las bacterias del intestino, lo que podría abrir una nueva vía para manejar los problemas intestinales y el exceso de peso. Una deficiencia de TLR2 utilizada por los mamíferos, incluidos los seres humanos, para reconocer a los microbios que residen en los intestinos lleva a que se produzcan cambios en las bacterias intestinales que son similares en animales y en humanos.

Este descubrimiento respalda anteriores investigaciones, demostrando que una deficiencia de TLR2 protege contra la obesidad y al mismo tiempo, provoca problemas gastrointestinales, como la excesiva inflamación. Además, han mostrado que los genes que controlan la expresión de los TLR2 juegan un papel muy importante en la salud gastrointestinal de los individuos y en el manejo de su peso. (enlace)

El desequilibrio bacteriano intestinal puede favorecer la obesidad

El presidente del Instituto Danone, Manuel Serrano Ríos, asegura que un inadecuado equilibrio bacteriano en el intestino puede favorecer la acumulación de grasas, la inflamación del tejido adiposo y, con ello, la obesidad, según ha destacado recientemente en un ciclo de conferencias organizado por la Real Academia Nacional de Medicina (RANM). Las bacterias del intestino, ha explicado Serrano Ríos, tienen una función metabólica muy conocida en el caso de los animales rumiantes, que no conseguirían transformar la fibra vegetal en proteína cárnica sin ellas.

Así, se ha demostrado que ayudan al organismo humano a ahorrar energía, permitiéndonos un mayor aprovechamiento de los nutrientes, mientras que un “adecuado equilibrio de ciertas bacterias (bifidobacterias) reducen la inflamación del tejido adiposo”. En la misma sesión, el doctor Francisco Guarner, de la Unidad de Investigación de Aparato Digestivo del Hospital Vall d’Hebrón de Barcelona, ha recordado que los seres humanos cuentan con unos 30.000 genes propios y soportan en el organismo una media de 600.000 genes de bacterias. (enlace)

La bacteria intestinal puede afectar la absorción de grasa y actuar de acuerdo a las “Estructuras Sociales”

“Estudios previos mostraron que los microbios intestinales ayudan en la descomposición de los carbohidratos complejos, pero su papel en el metabolismo de las grasas alimenticias seguía siendo un misterio, hasta ahora…Este estudio es el primero en demostrar que los microbios pueden promover la absorción de grasas alimenticias en el intestino y su metabolismo subsecuente en el cuerpo”, dijo el autor principal del estudio, John Rawls de la Universidad de Carolina del Norte. Los resultados destacan la compleja relación entre los microbios, la alimentación y la fisiología de la persona.” (enlace)

¡Comer esto puede causarle hoyos a su intestino!

Un intestino permeable es la condición que ocurre cuando se desarrollan espacios entre las células (enterocitos) que conforman la membrana que recubre la pared intestinal.

Estos pequeños espacios permiten que las sustancias como los alimentos no digeridos, desperdicios metabólicos y bacterias, que debieron ser confinados por el tracto digestivo, escapen por su torrente sanguíneo – de ahí el término síndrome de intestino permeable.

Una vez que la integridad de la mucosa intestinal se ve comprometida y haya un flujo de sustancias toxicas “escapándose” a su torrente sanguíneo, su cuerpo experimenta un aumento significativo de inflamación.

También, su sistema inmunológico podría confundirse y comenzar a atacar a su propio cuerpo como si fuera su enemigo (autoinmunidad).

Muy a menudo, el síndrome del intestino permeable está asociado con la enfermedad de intestino inflamado como Crohn y enfermedad celiaca. Pero incluso algunas personas saludables podrían tener diversos grados de permeabilidad intestinal que conducen a una gran variedad de síntomas de salud – y esto podría estar altamente influenciado por los alimentos que usted elije comer. (enlace)

Ahora bien, continuando con la exposición sobre el microbioma humano, hacemos una cita del libro Primal Body, Primal Mind, de Nora Gedgaudas, en el cual Brent Pottenger, en el prólogo, escribe sobre el tema:

“Con la atención que se le ha dado al Genoma humano recientemente, la gente está más conciente que nunca de que los genes contribuyen a las diferencias individuales entre las personas. Sin embargo, quizás más importante, el emergente proyecto del Microbioma Humano muestra que las personas contienen 10 veces más células de organismos no humanos en sus cuerpos que lo que tienen de células humans, y esto tiene implicaciones muy amplias para las consideraciones nutricionales humanas, la prevención de enfermedades, y las intervenciones de cura.

Siempre que las personas consumen alimentos y bebidas para obtener energía, estos nutrientes interactúan tanto con células humanas y no humanas en un concierto dentro de sus cuerpos. Por un lado, las interacciones que estos nutrientes tienen con las células humanas pueden influenciar la expresión genética. En términos genéticos modernos, éstas dinámicas caen bajo la categoría de nutrigenómicas, una subcategoría de la epigenética, o, incluso de manera más abarcante, genómica funcional. Estos efectos, mientras son clave en la determinación de nuestro fenotipo, pueden ser ganados por las interacciones multidireccionales entre nuestras dietas y nuestros microbiomas. En resumen, nosostros no somos quienes pensabamos que éramos cuando hablamos del interjuego entre los genes y el ambiente.

Por definición, un microbioma son todas los microorganismos no humanos (y su material genético) que viven adentro y sobre el cuerpo de una persona. Dada esta relación simbiótica (con suerte), estos microorganismos también consumen los alimentos y bebidas que nosotros ingerimos durante las comidas. En respuesta a los ambientes que estas comidas pruducen adentro de nuestro sistema digestivo, los microorganismos extraen y asimilan nutrientes para su propio uso y beneficio. De esta manera, estos microorganismos están íntimamente ligados a nuestros hábitos de consumo alimentario, ya que, los mismos dependen de nosotros como fuente de energía para hacer funcionar su maquinaria metabólica. “

Lo que queremos resaltar aquí es que el consumo de alimentos transgénicos puede tener (y ya se han hecho varios estudios que plantean esto como más que una simple posibilidad) graves impactos en nuestra salud y que, como pueden ver, la comunidad científica todavía está caminando hacia una comprensión más profunda de los mecanismos humanos que hacen al metabolismo y la asimilación de nutrientes, algo que está en pañales, por así decir, si nos referimos a la genética, la epigenética y, ahora, el microbioma humano.

Dicho esto, es importante que sepamos con seguridad que cuando Monsanto, Syngenta, Bayer, Dow, Cargill y compañía dicen que sus productos NO SON de ninguna manera dañinos a la salud, ellos están negando una realidad científica reconocida pero, lastimosamente, menos mediatizada que sus propagandas y los vergonzosos ‘estudios’ – si es que se pueden llamar así – realizados por científicos sobornados. Lo importante aquí es que ustedes lo sepan y no crean en los cuentos. Los medios de comunicación y nuestro gobierno están dirigidos por estas mismas corporaciones, son socios que no tienen ningún interés en nuestro bienestar, por lo que solamente nos queda informarnos para no creer en sus mentiras, ‘votar’ con nuestras billeteras (es decir, evitar comprar productos derivados de estas compañías) y apoyar modelos diferentes de producción y alimentación como la agroecología.

 Les dejamos algunos enlaces para informarse más:

+ Microbioma Humano:

http://e-ciencia.com/blog/divulgacion/somos-solo-un-10-nosotros-mismos/

+ Agroecología:

http://www.facebook.com/photo.php?fbid=326267937479331&set=a.283929828379809.57402.283923458380446&type=1&theater

+ Efectos de los pesticidas en la salud humana:

http://www.facebook.com/photo.php?fbid=337179133054878&set=pb.283923458380446.-2207520000.1361114526&type=3&theater

+ Monsanto y sus atrocidades:

http://www.facebook.com/photo.php?fbid=325433397562785&set=pb.283923458380446.-2207520000.1361114605&type=3&src=http%3A%2F%2Fsphotos-g.ak.fbcdn.net%2Fhphotos-ak-ash4%2F427601_325433397562785_26978899_n.jpg&size=960%2C741


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La Mayor Parte del Maíz en Estados Unidos es Transgénico – Dr. Mercola

Alrededor del 86 por ciento de todos los cultivos de maíz en los Estados Unidos es transgénico o genéticamente modificado (GM), lo que ocasiona un conjunto de preocupaciones de salud en las  palomitas de microondas. Curiosamente, ninguna de las palomitas de maíz es transgénica o genéticamente modificada, sin embargo casi todo el maíz lo es, eso es una gran razón para evitarlo. Además, siendo un grano típicamente no promoverá una buena salud en la mayoría de las personas.

El llamado “maíz Bt” está equipado con un gen de la bacteria del suelo Bacillus thuringiensis (Bt), que produce la toxina Bt – un pesticida que destruye el estómago de ciertos insectos y los mata. Este pesticida que produce maíz entró en el suministro de alimentos a finales de 1990, y en la última década, las historias de horror han comenzado a acumularse.

Monsanto y la Agencia de Protección Ambiental (EPA por sus siglas en ingles) de los Estados Unidos, juraron que la toxina sólo afectaría a los insectos que se alimentan del cultivo. La toxina Bt, según ellos, sería completamente destruida en el sistema digestivo humano y no tendría ningún impacto sobre los animales y los seres humanos. Las empresas de biotecnología han insistido en que toxina Bt tenazmente no se une o interactúa con las paredes intestinales de los mamíferos, ni tampoco en los seres humanos.

Sin embargo, la toxina Bt del maíz Bt, ha sido detectada en la sangre de mujeres embarazadas y en sus bebés, así como en las mujeres no embarazadas.

En concreto, la toxina fue identificada en el 93% de las mujeres embarazadas, en el 80% de la sangre umbilical de sus bebés, y en el 67% de las mujeres no embarazadas que fueron analizadas.3 Y existen suficientes pruebas que demuestran que la toxina Bt producida en cultivos transgénicos o modificados genéticamente como el maíz, es tóxica para los seres humanos y mamíferos y desencadena respuestas en el sistema inmunológico. Por ejemplo, en la investigación patrocinada por el gobierno en Italia, ratones alimentados con maíz Bt de Monsanto mostraron una amplia gama de respuestas inmunes, tales como:4

  • Anticuerpo elevados de IgE y IgG, que están típicamente asociados con las alergias e infecciones
  • Un aumento en las citoquinas, que están asociados con las respuestas alérgicas e inflamatorias. Las citoquinas específicas (interleucinas) que mostraron estar elevadas también están elevadas en los seres humanos que sufren de una amplia gama de trastornos, desde artritis y enfermedad inflamatoria intestinal, hasta esclerosis múltiple y cáncer
  • Células T elevadas (gamma delta), que se incrementan en las personas con asma, y ​​en niños con alergias a los alimentos, con artritis juvenil y enfermedades del tejido conectivo.

 

Las ratas alimentadas con otra de las variedades de maíz Bt de Monsanto, llamado MON 863, también experimentaron  una activación en su sistema inmunológico, mostrando un mayor número de basófilos, linfocitos y células blancas en  la sangre.5 Esto puede indicar posibles alergias, infecciones, toxinas, y varios estados de enfermedad que incluyen cáncer. También hubo signos de toxicidad hepática y renal.

 

Leer el artículo completo…


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OGM (Transgénicos) – ALERTA MUNDIAL

El Momento de la Verdad

Pequeño documental IMPRESCINDIBLE ayuda a comprender la importancia de la investigación del CRIIGEN. Un estudio de dos años de duración con resultados inquietantes sobre la comprobada toxicidad del maíz transgénico (NK603) para ratas que murieron prematuramente y desarrollaron enormes tumores.

La toxicidad confirmada del Roundup y la manera en la que los OGM son evaluados.

París. 16 de Diciembre del 2011
Oficina del CRIIGEN (Comité de Investigación y de Información Independientes subre la Ingeniería Genética por sus siglas en Francés)

Presentación de Resultados del estudio del Profesor Séralini sobre los posibles riesgos del maíz GM NK603 para la salud humana y animal.

Por favor difundir.

 

 
Fuente: http://www.facebook.com/pages/Millones-contra-Monsanto/290999004340502?ref=stream

 

 


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Por Primera Vez un Estudio Demuestra que el Maíz Transgénico o Genéticamente Modificado Causa Tumores Masivos, Daño en Órganos y Muerte Prematura

Por el Dr. Mercola

Por primera vez, el 19 de septiembre fue publicado en línea un estudio1 sobre la evaluación de los riesgos a la salud causados por el consumo de alimentos transgénicos o genéticamente modificados y los resultados son realmente preocupantes, por decir poco. Este nuevo estudio se une a una lista de más de 30 estudios en animales que demuestran los problemas tóxicos y alergénicos causados por los alimentos transgénicos.

El estudio, publicado en la revista Food and Chemical Toxicology, encontró que las ratas que fueron alimentadas con maíz transgénico o genéticamente modificado, el cual es frecuente en el suministro de alimentos en los Estados Unidos, durante dos años desarrollaron tumores mamarios masivos, daño renal y hepático, así como otros problemas de salud graves.

La investigación fue considerada tan “caliente” que el trabajo fue realizado bajo un estricto secreto. De acuerdo con un artículo francés publicado en Le Nouvel Observateur,2 los investigadores utilizaron correos electrónicos encriptados, prohibieron las conversaciones telefónicas e incluso lanzaron un estudio de señuelo para impedir el sabotaje.

De acuerdo con los autores:

“Fueron estudiados durante dos años los efectos en la salud causados por el maíz transgénico o genéticamente modificado tolerante al Round-up (del 11% de la alimentación), cultivado con o sin Round-up y el Round-up solo (desde 0.1ppb en el agua) en ratas. [Nota del editor: este nivel de Round-up está permitido en el agua potable y los cultivos GM en los Estados Unidos]

En las hembras, todos los grupos tratados murieron de 2 a 3 veces más que los grupos de control y más rápido. Esta diferencia fue visible en 3 grupos de machos alimentados con transgénicos.

Todos los resultados fueron dependientes de las hormonas y género, y los perfiles patológicos fueron comparables. Las hembras desarrollaron más tumores mamarios y mucho antes que el grupo de control, la pituitaria fue el segundo órgano más dañado, el balance de la hormona sexual fue modificado por el tratamiento transgénico y Round-up.

Los machos tratados, tuvieron congestiones hepáticas y necrosis de 2.5-5.5 veces más altas…Las nefropatías marcadas y severas también fueron de 1.3-2.3 mayores. Los machos presentaron tumores palpables cuatro veces mayores que los grupos de control, lo cual sucedió 600 días antes.

La información de la bioquímica confirmó las grandes deficiencias crónicas renales, para todos los tratamientos de ambos sexos, el 76% de los parámetros alterados estuvieron relacionados con los riñones. Estos resultados pueden ser explicados por los efectos disruptores endocrinos del Round-up, pero también por la sobreexpresión de los transgenes en los transgénicos y sus consecuencias metabólicas.”

Amigos, si esto no llama su atención, entonces nada lo hará.

¿El 10 por ciento o más de su alimentación consiste en ingredientes transgénicos o genéticamente modificados (GM)? En la actualidad, no puede saberlo con seguridad, ya que los alimentos GM no están enlistados en la etiqueta en los productos de los Estados Unidos. Pero las probabilidades son, si usted come alimentos procesados, entonces su alimentación está llena de ingredientes transgénicos y usted ni siquiera lo sabe.

El estudio en cuestión incluye fotos y gráficas. Le recomiendo ampliamente que se tome el tiempo de leerlo completo3 y busque la evidencia documentada. En realidad no están exagerando cuando dicen que causa tumores masivos…Son realmente gigantes. Algunos de los tumores pesan casi el 25 por ciento de peso total de la rata. Esta es la mejor evidencia hasta la fecha sobre los efectos tóxicos de los alimentos transgénicos o Genéticamente Modificados.

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Propaganda: Así defiende Monsanto al Roundup

Monsanto lanzó una ofensiva de relaciones públicas para intentar sembrar dudas en torno a un estudio publicado hace dos días por el científico francés Gilles-Éric Séralini. El estudio muestra que Roundup, el herbicida insignia de este gigante de la biotecnología y el maíz NK603, una de las variedades transgénicas que produce la empresa, están causando efectos devastadores en la salud de ratas estudiadas a lo largo de su vida y no en el plazo de 90 días que es predominante en la industria.

En un correo electrónico, un ejecutivo de Monsanto distribuyó una lista de reacciones compiladas por una supuesta fuente “independiente” de noticias científicas, el “Science Media Centre” con sede en Londres. Con el título aparentemente objetivo de “Reacción de expertos al maíz transgénico que causa tumores en ratas”, el Science Media Centre recoge ocho reacciones de científicos ante el estudio, así como diez argumentos anónimos en torno al mismo asunto. Como era de esperar, todas las reacciones desdeñan el estudio.

Según Spinwatch, 70% del financiamiento del Science Media Centre proviene de corporaciones y su lista de patrocinadores incluye a la mayor parte de los peces gordos en la industria de la biotecnología. Parece que esta campaña de desinformación ha cumplido su cometido: las tres fuentes cruciales citadas por el servicio de cables de Reuters en relación con el estudio (Tom Sanders, Mark Tester y David Spiegelhalter) fueron circuladas por el Science Media Centre. Por su parte, el lobby de la biotecnología Europabio emitió un boletín de prensa en el que cita a los mismos especialistas y lista todos los argumentos imaginables para restar credibilidad a la investigación. Si bien esto podría ser apenas el inicio de los intentos de la industria de la biotecnología por socavar la credibilidad del nuevo estudio, las instituciones de la UE y la EFSA no podrán continuar como si nada hubiese ocurrido.

El nombre del científico francés Gilles-Eric Séralini llegó a los titulares gracias a su revolucionario estudio sobre ratas alimentadas con el maíz transgénico NK603 de Monsanto diseñado para resistir al herbicida Roundup, documento publicado en la autorizada revista científica Food and Chemical Toxicology. “El estudio más largo y detallado jamás realizado sobre un herbicida y un organismo genéticamente modificado”, comentó Séralini en una conferencia de prensa celebrada en el Parlamento Europeo al analizar los efectos tanto del maíz transgénico como de Roundup en las ratas. Roundup es el herbicida más vendido en todo el mundo.

Los resultados del estudio son impresionantes. No solo las ratas sometidas a pruebas con Roundup murieron antes que aquellas en el grupo de control tras desarrollar graves tumores y patologías renales y hepáticas; además, las ratas alimentadas exclusivamente con el maíz transgénico también desarrollaron tumores.

Este nuevo hecho en una controversia que ya suma diez años en torno a la seguridad de los organismos genéticamente modificados pone sobre la mesa la importancia de contar con especialistas confiables a la hora de tomar decisiones de política pública y el papel clave de los organismos reguladores. Es sorprendente que el financiamiento inicial para el estudio de Séralini provenga de CERES , asociación financiada por los principales supermercados franceses; recelosos de los estudios oficiales y de la posibilidad de un nuevo escándalo de salud pública de grandes proporciones como el de las vacas locas, decidieron brindar recursos suficientes para contar con una evaluación confiable de los riesgos. Las publicaciones de CEO sobre la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) durante el último año han evidenciado la manera en que las industrias de la biotecnología y los pesticidas han conseguido influir en la “voz supuestamente independiente de la ciencia” a escala europea. Muchos expertos en paneles clave han tenido conflictos de interés y afectado la pertinencia de las directrices para la evaluación de riesgos.

¿Ejemplo? El mismo maíz transgénico referido en el documento del profesor Séralini recibió luz verde por parte de la EFSA para uso alimenticio de animales y humanos en Europa en 2004, y para su cultivo en la UE en 2009. La reacciones EFSA basó su evaluación en una limitada gama de estudios que hicieron pruebas en ratas durante el breve lapso de apenas 90 días. Séralini señala que en sus nuevas investigaciones la mayoría de los tumores en las ratas estudiadas no aparecieron antes de transcurrido un año. CEO ha demostrado que más de la mitad de los expertos del panel para organismos genéticamente modificados que firmaron la aprobación de este maíz transgénico tenían vínculos con la industria, es decir, conflictos de interés conforme a la definición de la OCDE. Durante su conferencia de prensa, Séralini puso en duda la “competencia e incluso la honestidad” de dichos expertos de la EFSA.

En particular, el presidente del panel sobre organismos genéticamente modificados, Harry Kuiper, usó claramente su puesto para influir en la labor del panel a favor de la industria. El papel desempeñado por Kuiper durante 10 años se encuentra hoy bajo el escrutinio del ombudsman europeo después de una queja de Testbiotech. La política de la EFSA ante conflictos de interés ha mejorado ligeramente desde la instalación de nuevos paneles en julio pasado, pero queda mucho camino por andar: CEO, Earth Open Source, Testbiotech y otras ONG han demostrado que varios panelistas de la EFSA aún acusan conflictos de interés con la industria.

Las directrices de la EFSA para la evaluación del riesgo de los organismos genéticamente modificados están por incorporarse a las nuevas reglas de la UE para transgénicos. En realidad, dichas directrices debilitan aún más las reglas vigentes, pues no solo estipulan que los ensayos de largo plazo son innecesarios, sino que los ensayos de 90 días e incluso los ensayos de alimentación podrían descartarse del todo. Dorothée André, jefa de unidad en la Dirección General de Salud y Consumidores de la Comisión, intentó minimizar la situación al declarar que la Comisión propondría ensayos obligatorios de 90 días a los Estados miembro dentro del marco de este proceso de revisión de las directrices, instancia en la que el Parlamento Europeo no tiene injerencia alguna.

 

Fuente: Urgente24

 

Nota del blog:

Agregamos aquí más información sobre el estudio y enlances para descargar el mismo en Inglés:

Resumen del estudio El resumen ejecutivo (abstract) del estudio señala: “Los efectos en la salud de la ingesta de maíz transgénico tolerante al Roundup (de un 11% en la dieta) cultivado con o sin Roundup, y de Roundup solo (de 0.1ppb en agua) se estudiaron en ratones por dos años. En las hembras, todos los grupos tratados murieron en una proporción 2-3 veces superior que los del grupo control y en forma más rápida. Esta diferencia fue visible comparada con 3 grupos de machos alimentados con transgénicos. Todos los resultados dependen del sexo y las hormonas, y los perfiles patológicos eran comparables. Las hembras desarrollaron tumores mamarios grandes casi siempre más a menudo y antes que el grupo control, y la glándula pituitaria fue el segundo órgano más dañado; el equilibrio de las hormonas sexuales fue modificado por los tratamientos de transgénicos y de Roundup. En los machos tratados, las inflamaciones del hígado y la necrosis fueron entre 2.5-5.5 veces más frecuentes. Esta patología fue confirmada por microscopio de transmisión electrónica y óptica. Las nefropatías graves del riñón también fueron generalmente 1.3-2.3 veces más frecuentes que en el grupo control. Los machos presentaron tumores palpables cuatro veces más grandes que los controles, lo cual ocurrió hasta 600 días antes que a los controles. La estadística bioquímica confirmó importante insuficiencias crónicas de riñón; el 76% de todos los parámetros que mostraban alteraciones estaban relacionados con el riñón, para todos los tratamientos y para ambos sexos. Estos resultados pueden ser explicados por los efectos no lineales de la alteración endocrina generados por Roundup, pero también por la sobre expresión del transgen en el organismo modificado genéticamente y las consecuencias metabólicas de ello.”

Un grupo de universitarios de esta ciudad del noroeste de Francia alimentaron durante dos años a doscientas ratas con una dieta equilibrada, que contenía alternativamente maíz transgénico NK603; o maíz transgénico NK603 tratado con Roundup (el herbicida más utilizado del mundo) mientras que el grupo control recibía maíz no modificado genéticamente y agua pura.

Durante el estudio el maíz formaba parte de una dieta con proporciones equivalentes al régimen alimenticio en Estados Unidos.“Los resultados revelan una mortalidad mucho más rápida e importante durante el consumo de los productos transgénicos”, indicó Séralini, un investigador que forma o formó parte de comisiones oficiales sobre los transgénicos en 30 países distintos.

“La primera rata macho alimentada con transgénicos muere un año antes que la rata control (es decir, que no se alimenta con transgénicos). La primera rata hembra, ocho meses antes. En el 17º mes se observan cinco veces más machos muertos alimentados con 11% de maíz (transgénico)”, dijo Séralini, que había realizado anteriormente otros estudios sobre el tema pero a partir de datos de sólo 90 días, proporcionados por la industria. En esa oportunidad cientificos ligados a la industria lanzaron una campaña para desacreditar al investigador, quien en enero de 2011 ganó una demanda por difamación contra Marc Fellous, un científico miembro de la Asociación Francesa de Empresas de Biotecnología que se presentaba como “neutral” y acusaba a quienes objetan los transgénicos como “ideológicos” o ”militantes”, sin embargo tenía registradas patentes a su nombre y trabajaba para una compañía que hace negocios con la agroindustria.

Los tumores Los tumores aparecen en los machos hasta 600 días antes que en las ratas del grupo control (en la piel y los riñones). En el caso de las hembras (tumores en las glándulas mamarias) aparecen en una media de 94 días antes en las hembras alimentadas con transgénicos, indica el informe. Los investigadores descubrieron también que el 93% de los tumores de las hembras son mamarios mientras que la mayoría de machos murieron por problemas hepáticos o renales.

El artículo aparecerá en la revista “Food and Chemical Toxicology”, actualmente en proceso de impresión. “Con una pequeña dosis de Roundup, que corresponde a la cantidad que se puede encontrar en Bretaña (norte de Francia) durante la época en que se esparce este producto, se observan 2,5 veces más tumores mamarios” que normalmente, explica Séralini.

También es la primera vez, según Séralini, que el plaguicida Roundup ha sido analizado a largo plazo. Hasta ahora sólo su principio activo (sin sus coadyuvantes) había sido analizado durante más de seis meses. En América Latina, el Dr. Andrés Carrasco, profesor de embriología de la Universidad de Buenos Aires, ha realizado ese tipo de estudios con resultados igualmente alarmantes. “Son los mejores tests que se pueden llevar a cabo antes de las pruebas en humanos”, explica el científico.

El estudio ya provocó las primeras reacciones y Stephane Le Foll, el ministro de Agricultura francés, uno de los países que lucha dentro de Europa para evitar el cultivo de transgénicos, pidió medidas de homologación de estos productos “muchas más estrictas” en la Unión Europea. Previo a la publicación del estudio se había anunciado que se mantendría en Francia la prohibición del maíz transgénico Mon810, también de Monsanto.

En Bruselas, el eurodiputado francés Jose Bové, de Los Verdes, una de las figuras emblemáticas de la lucha contra los transgénicos, pidió la suspensión “inmediata” de las autorizaciones de cultivo de estos productos. Por su parte la Comisión Europea anunció haber pedido a su agencia responsable de la seguridad de los alimentos que examine los resultados del estudio para “sacar conclusiones”

El estudio, que costó tres millones de euros, fue financiado por la fundación CERES, que tiene fondos de unas cincuenta empresas que no producen OMG, y por la fundación Charles Leopold Meyer para el Progreso de la Humanidad y contó con el apoyo del Ministerio de Investigación de Francia.

Descripción de la dieta Las variedades de maíz usadas en este estudio fueron el maíz NK603 resistente al Roundup (de Monsanto) y su control isogénico y no transgénico. Estos dos tipos de maíz fueron cultivados bajo condiciones similares, en la misma ubicación, espaciados a suficiente distancia para evitar la contaminación cruzada. Su carácter genético, y la pureza de las semillas transgénicas y del material cosechado fueron confirmados con análisis qPCR de muestras de ADN. Un campo sembrado con maíz NK603 fue tratado con 3 litros de Roundup por hectárea (se aplicó Weather-MAZ, 540g/L de glifosato, registro EPA 524-537) y el otro campo de NK603 no se trató con Roundup.

La dieta para las ratas de laboratorio se basó en la dieta standard AO4(Safe, France).El alimento seco de la dieta de las ratas se elaboró para contener un 11,22 o un 33% de maíz transgénico, cultivado ya sea con o sin Roundup, y para el grupo control, un 33% de la línea de maíz no transgénico. Las concentraciones de transgénico se confirmaron en las tres dosis de cada dieta por qPCR. Todas las formulaciones de alimentos consistían en una dieta equilibrada, químicamente medida como sustancialmente equivalente excepto por los transgénicos, sin plaguicidas contaminantes por sobre los límites estándares. Se midieron los isoflavones y los ácidos fenólicos incluyendo el ácido ferúlico por el HPLC-UV estándar de la dieta. El herbicida diluido en el agua para beber, era la formulación comercial de Round up (GT Plus, 450 g/L de glifosato, registro 2020448, Monsanto, Bélgica). Se evaluó los niveles de herbicida midiendo glifosato en las diferentes diluciones mediante espectometría de masa.

Los nocivos efectos del Roundup ya han sido comprobados en Córdoba, Argentina, donde en un reciente juicio, dos productores de soja transgénica fueron encontrados culpables por fumigaciones aéreas con el herbicida, que causaron graves daños en la salud de familias, incluyendo muertes por cáncer y malformaciones congénitas. En Chile existen a la venta alimentos importados que contienen transgénicos, pero los consumidores no tienen derecho a optar por alimentos sanos, dada la falta de etiquetado.

Resumen del estudio El resumen ejecutivo (abstract) del estudio señala: “Los efectos en la salud de la ingesta de maíz transgénico tolerante al Roundup (de un 11% en la dieta) cultivado con o sin Roundup, y de Roundup solo (de 0.1ppb en agua) se estudiaron en ratones por dos años. En las hembras, todos los grupos tratados murieron en una proporción 2-3 veces superior que los del grupo control y en forma más rápida. Esta diferencia fue visible comparada con 3 grupos de machos alimentados con transgénicos. Todos los resultados dependen del sexo y las hormonas, y los perfiles patológicos eran comparables. Las hembras desarrollaron tumores mamarios grandes casi siempre más a menudo y antes que el grupo control, y la glándula pituitaria fue el segundo órgano más dañado; el equilibrio de las hormonas sexuales fue modificado por los tratamientos de transgénicos y de Roundup. En los machos tratados, las inflamaciones del hígado y la necrosis fueron entre 2.5-5.5 veces más frecuentes. Esta patología fue confirmada por microscopio de transmisión electrónica y óptica. Las nefropatías graves del riñón también fueron generalmente 1.3-2.3 veces más frecuentes que en el grupo control. Los machos presentaron tumores palpables cuatro veces más grandes que los controles, lo cual ocurrió hasta 600 días antes que a los controles. La estadística bioquímica confirmó importante insuficiencias crónicas de riñón; el 76% de todos los parámetros que mostraban alteraciones estaban relacionados con el riñón, para todos los tratamientos y para ambos sexos. Estos resultados pueden ser explicados por los efectos no lineales de la alteración endocrina generados por Roundup, pero también por la sobre expresión del transgen en el organismo modificado genéticamente y las consecuencias metabólicas de ello.”

Un grupo de universitarios de esta ciudad del noroeste de Francia alimentaron durante dos años a doscientas ratas con una dieta equilibrada, que contenía alternativamente maíz transgénico NK603; o maíz transgénico NK603 tratado con Roundup (el herbicida más utilizado del mundo) mientras que el grupo control recibía maíz no modificado genéticamente y agua pura.

Durante el estudio el maíz formaba parte de una dieta con proporciones equivalentes al régimen alimenticio en Estados Unidos.“Los resultados revelan una mortalidad mucho más rápida e importante durante el consumo de los productos transgénicos”, indicó Séralini, un investigador que forma o formó parte de comisiones oficiales sobre los transgénicos en 30 países distintos.

“La primera rata macho alimentada con transgénicos muere un año antes que la rata control (es decir, que no se alimenta con transgénicos). La primera rata hembra, ocho meses antes. En el 17º mes se observan cinco veces más machos muertos alimentados con 11% de maíz (transgénico)”, dijo Séralini, que había realizado anteriormente otros estudios sobre el tema pero a partir de datos de sólo 90 días, proporcionados por la industria. En esa oportunidad cientificos ligados a la industria lanzaron una campaña para desacreditar al investigador, quien en enero de 2011 ganó una demanda por difamación contra Marc Fellous, un científico miembro de la Asociación Francesa de Empresas de Biotecnología que se presentaba como “neutral” y acusaba a quienes objetan los transgénicos como “ideológicos” o ”militantes”, sin embargo tenía registradas patentes a su nombre y trabajaba para una compañía que hace negocios con la agroindustria.

Los tumores Los tumores aparecen en los machos hasta 600 días antes que en las ratas del grupo control (en la piel y los riñones). En el caso de las hembras (tumores en las glándulas mamarias) aparecen en una media de 94 días antes en las hembras alimentadas con transgénicos, indica el informe. Los investigadores descubrieron también que el 93% de los tumores de las hembras son mamarios mientras que la mayoría de machos murieron por problemas hepáticos o renales.

El artículo aparecerá en la revista “Food and Chemical Toxicology”, actualmente en proceso de impresión. “Con una pequeña dosis de Roundup, que corresponde a la cantidad que se puede encontrar en Bretaña (norte de Francia) durante la época en que se esparce este producto, se observan 2,5 veces más tumores mamarios” que normalmente, explica Séralini.

También es la primera vez, según Séralini, que el plaguicida Roundup ha sido analizado a largo plazo. Hasta ahora sólo su principio activo (sin sus coadyuvantes) había sido analizado durante más de seis meses. En América Latina, el Dr. Andrés Carrasco, profesor de embriología de la Universidad de Buenos Aires, ha realizado ese tipo de estudios con resultados igualmente alarmantes. “Son los mejores tests que se pueden llevar a cabo antes de las pruebas en humanos”, explica el científico.

El estudio ya provocó las primeras reacciones y Stephane Le Foll, el ministro de Agricultura francés, uno de los países que lucha dentro de Europa para evitar el cultivo de transgénicos, pidió medidas de homologación de estos productos “muchas más estrictas” en la Unión Europea. Previo a la publicación del estudio se había anunciado que se mantendría en Francia la prohibición del maíz transgénico Mon810, también de Monsanto.

En Bruselas, el eurodiputado francés Jose Bové, de Los Verdes, una de las figuras emblemáticas de la lucha contra los transgénicos, pidió la suspensión “inmediata” de las autorizaciones de cultivo de estos productos. Por su parte la Comisión Europea anunció haber pedido a su agencia responsable de la seguridad de los alimentos que examine los resultados del estudio para “sacar conclusiones”

El estudio, que costó tres millones de euros, fue financiado por la fundación CERES, que tiene fondos de unas cincuenta empresas que no producen OMG, y por la fundación Charles Leopold Meyer para el Progreso de la Humanidad y contó con el apoyo del Ministerio de Investigación de Francia.

Descripción de la dieta Las variedades de maíz usadas en este estudio fueron el maíz NK603 resistente al Roundup (de Monsanto) y su control isogénico y no transgénico. Estos dos tipos de maíz fueron cultivados bajo condiciones similares, en la misma ubicación, espaciados a suficiente distancia para evitar la contaminación cruzada. Su carácter genético, y la pureza de las semillas transgénicas y del material cosechado fueron confirmados con análisis qPCR de muestras de ADN. Un campo sembrado con maíz NK603 fue tratado con 3 litros de Roundup por hectárea (se aplicó Weather-MAZ, 540g/L de glifosato, registro EPA 524-537) y el otro campo de NK603 no se trató con Roundup.

La dieta para las ratas de laboratorio se basó en la dieta standard AO4(Safe, France).El alimento seco de la dieta de las ratas se elaboró para contener un 11,22 o un 33% de maíz transgénico, cultivado ya sea con o sin Roundup, y para el grupo control, un 33% de la línea de maíz no transgénico. Las concentraciones de transgénico se confirmaron en las tres dosis de cada dieta por qPCR. Todas las formulaciones de alimentos consistían en una dieta equilibrada, químicamente medida como sustancialmente equivalente excepto por los transgénicos, sin plaguicidas contaminantes por sobre los límites estándares. Se midieron los isoflavones y los ácidos fenólicos incluyendo el ácido ferúlico por el HPLC-UV estándar de la dieta. El herbicida diluido en el agua para beber, era la formulación comercial de Round up (GT Plus, 450 g/L de glifosato, registro 2020448, Monsanto, Bélgica). Se evaluó los niveles de herbicida midiendo glifosato en las diferentes diluciones mediante espectometría de masa.

Los nocivos efectos del Roundup ya han sido comprobados en Córdoba, Argentina, donde en un reciente juicio, dos productores de soja transgénica fueron encontrados culpables por fumigaciones aéreas con el herbicida, que causaron graves daños en la salud de familias, incluyendo muertes por cáncer y malformaciones congénitas. En Chile existen a la venta alimentos importados que contienen transgénicos, pero los consumidores no tienen derecho a optar por alimentos sanos, dada la falta de etiquetado.
Fuente: kaosenlared.net

 

 

 

 

 


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Monsanto, sus OGM y la investigación de los biólogos franceses. Una bomba de fragmentación

Por Daniel Gatti / Rel-UITA

A medida que pasan los días se conocen más detalles y reacciones sobre lo que fue presentado por medios franceses como “una bomba de fragmentación científica, sanitaria, política e industrial”: la investigación de un grupo de biólogos que denuncia la toxicidad de las semillas de maíz transgénico NK 603 de la transnacional Monsanto.

Para resumirla, la investigación en cuestión, desarrollada por un equipo de la universidad francesa de Caen comandado por el biólogo molecular Gilles Eric Seralini y publicada en la revista especializada Food and Chemical Toxicology, encontró que unas 200 ratas de laboratorio a las que se les suministró durante dos años (la vida entera de esos animales) distintas dosis de maíz NK 603 y agua mezclada con glifosato marca Roundup, el herbicida más utilizado en el mundo, también propiedad de Monsanto, presentaron en ciertos casos tumores del tamaño de una pelota de ping pong.

Comparadas con otras cobayas testigo a los que no se los alimentó con el OGM sino con maíz convencional, las ratas “transgenizadas” ya tenían malformaciones graves al mes 13 de la experiencia.

En las hembras aparecieron tumores mamarios que alcanzaron hasta una cuarta parte de su peso. En los machos, los órganos depuradores –riñones e hígado- fueron afectados por anomalías severas con una frecuencia entre 2 y 5 veces mayor que en los roedores no sometidos al OGM.

Las fotografías que acompañan el trabajo -publicadas en el semanario Le Nouvel Observateur, que reveló el estudio al “gran público”- son aterradoras.

Lo que diferencia experimentalmente a este trabajo de otros anteriores es que fue realizado a lo largo de toda la vida de las ratitas de laboratorio, y no únicamente de tres o cuatro meses, como fue el caso de la gran mayoría de los estudios que tendían a demostrar la inocuidad de los OGM.

Los efectos

Un primer efecto concreto de la investigación fue la suspensión por parte de Rusia, invocando el principio de precaución, de toda importación de semillas del maíz NK 603.

Un segundo efecto que el gobierno socialista francés dijo que “tomaba muy en serio” el informe y encargó a la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (ANSES) una evaluación del trabajo de Seralini y su equipo. Las conclusiones de ese contraestudio serán conocidas el 20 de octubre.

Y un tercer efecto fue la discusión que se instaló, no solo en Francia, sobre las relaciones, por ejemplo, entre ciencia y empresas o empresas e instituciones estatales o científicas de contralor y evaluación, y sobre la manera en que se desarrollan los procesos de autorización de comercialización de un producto de consumo masivo, en este caso alimentario, pero podría haber sido también un medicamento u otra cosa.

“Si se hubiera tratado de un medicamento su comercialización hubiera sido inmediatamente suspendida”, apuntó el periodista Guillaume Malaurie, de Le Nouvel Observateur.

Ataque y contraataque

Un ejército de científicos, algunos de ellos autores de estudios que van en un sentido diametralmente opuesto al de Seralini, bombardearon en estos diez últimos días al equipo de la universidad de Caen.

Lo criticaron, por ejemplo, por haber elegido para su experiencia una especie de ratas con tendencia a producir tumores y porque el número de animales integrantes de cada uno de los subgrupos en que fue organizado el trabajo era demasiado reducido.

Joel Spiroux, médico y codirector del estudio, respondió que en esos terrenos no hubo diferencias entre su experiencia y la llevada a cabo por científicos pagados por Monsanto: la especie de animales fue la misma y la cantidad de cobayas también.

Se le reprochó igualmente a Seralini y a su equipo (lo hizo la revista Nature) haber, de hecho, mentido al afirmar que el suyo era el único trabajo “a largo plazo” sobre las consecuencias del consumo de OGM en animales.

Según Nature, ya había habido al menos 24 investigaciones de “larga duración” que probaban la inocuidad de los transgénicos.

No es así, dijo Spiroux. Por un lado, esos estudios –que efectivamente existieron– eran nutricionales y no toxicológicos, y, por otro, no abarcaron en ningún caso la totalidad de la vida de los animales analizados, como sí lo hizo la investigación liderada por Seralini, sino unos meses, cuando mucho un par de años en el caso de cerdos que viven al menos el doble.

Además, observó Spiroux, la mayor parte de las investigaciones que “absolvieron” a los OGM fueron financiadas o encargadas por las propias empresas productoras de transgénicos y auditadas por organismos de contralor de una composición al menos dudosa, al contar entre sus filas a integrantes de universidades o laboratorios beneficiados con contribuciones, convenios, acuerdos de cooperación con esas mismas compañías.

A santo de qué

Lo que cuenta en cambio Le Nouvel Observateur acerca de las condiciones de clandestinidad en que Seralini y los suyos debieron llevar a cabo su trabajo es alucinante: desde conseguir a escondidas las semillas del maíz transgénico en un liceo de Canadá y transportarlas de la misma forma a Francia, hasta codificar las comunicaciones telefónicas y los e-mails entre los miembros del equipo y mantener en secreto sus conclusiones, pasando por la difusión de un estudio falso para despistar a eventuales “espías”.

No fue alegremente elegida esa clandestinidad -apuntó a su vez un periodista del diario Le Monde- sino que habla del modus operandi habitual de empresas como Monsanto.

De esa forma de actuar de la mayor empresa mundial del sector de la biotecnología testimonió por estos días Chantal Jouanno, ministra de Ambiente del gobierno del ex presidente francés Nicolas Sarkozy.

En 2007, poco después que París decretara una moratoria al ingreso de transgénicos a su territorio, Jouanno recibió la “visita” del vicepresidente de la transnacional en su despacho del Palacio del Elíseo.

“Quedé estupefacta por el tono amenazante que empleó. Alguien que está seguro del producto que vende, responde a quien lo critica y no actúa de esa manera”, dijo la ex ministra.

Jean-François Le Grand, ex senador por la UMP, el partido que llevó al poder a Sarkozy en Francia, participa de los mismos temores que Jouanno respecto a la metodología de Monsanto y empresas asimilables.

“El lobby pro OGM sabe seducir con regalos especiales a aquellos de quienes quiere obtener favores, y tiene un enorme poder”, dijo Le Grand, que en su tiempo fue presidente de la Alta Autoridad sobre los Organismos Genéticamente Modificados. “No se privan de recurrir a cualquier cosa”.

El político, hoy presidente de una región francesa, tiene un recuerdo negativo de esa experiencia: su postura contraria a los OGM provocó que sus propios compañeros de partido le hicieran el vacío, no solo en ese organismo sino en el Senado.

Debió renunciar al primero y rompió con su formación política después. A Seralini lo conoce de aquella época. “Es un científico de primera, que se maneja con extremo rigor” y llevó a cabo el estudio “que yo quería que impulsaran los poderes públicos”, dijo a Le Nouvel Observateur.

Ojos que no ven

Lo que más le preocupa a Seralini en el “affaire OGM”, además de las consecuencias que podrían tener sobre los humanos que los consuman, es la ausencia de controles estatales eficaces, cuando no la connivencia entre poder político y empresas del sector.

No hubo manera de que algún organismo público financiara los trabajos del equipo de Caen. Y no por no haberlo intentado. Los 3,2 millones de euros que les insumió el estudio, los biólogos debieron conseguirlos por su cuenta.

“Vamos a exigir cuentas a quienes deben rendirlas”, dijo Corinne Lepage, ex ministra de Medio Ambiente de Francia, actual primera vicepresidenta de la Comisión de Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo, y autora de un libro (“La vérité sur les OGM”, La verdad sobre los OGM) que apareció el viernes 21.

Lepage integra desde hace 15 años el Criigen (Comité de Investigación y de Información Independientes sobre Ingeniería Genética), organismo al que también pertenece Seralini y que ofició de administrador de los 3,2 millones de euros.

“Ya no va a ser posible que los organismos públicos que hasta ahora han exhibido una inoperancia llamativa para controlar a los OGM sigan actuando de esa manera”, dijo por su lado Joel Spiroux.

La batalla pública que les espera a Seralini y los suyos se anuncia dura. Por un lado, deberán seguir confrontando con colegas. Por el otro, tendrán que hacer frente al propio lobby de las empresas semilleras, encabezadas por Monsanto. Y en tercer lugar a las instituciones políticas nacionales y regionales que han servido de paraguas a las anteriores.

En Bruselas, la sede de la Unión Europea, Seralini ya se enfrentó fuertemente con la directora de la EFSA, la autoridad de seguridad alimentaria regional, Catherine Geslain-Lanéelle.

La jerarca dijo que el organismo que dirige acepta auditar la investigación del biólogo pero a través del mismo comité científico que autorizó anteriormente el maíz NK 603. “De ninguna manera aceptaremos algo así”, se indignó Seralini.

“La intransigencia de la directora de la EFSA ilustra la posición extremadamente delicada en que se encuentra la UE. Entre el principio de precaución que rige al derecho europeo, las reglas del comercio internacional y las presiones de Estados Unidos, el camino es estrecho”, apunta el Nouvel Observateur en una nota publicada el 21 de setiembre.

¿Neutros?

La difusión del estudio de Seralini en Food and Chemical Toxicology coincidió con la publicación de un libro (Todos cobayas, del propio biólogo), el estreno de un documental homónimo y la edición del trabajo de Lepage. Todos el mismo día.

Esa “sobre-exposición mediática” fue otro de los ángulos de ataque elegidos por los detractores del científico francés, al que le reprochan una “militancia global anti OGM” que habría tenido una expresión en su propia investigación. “Es un estudio viciado desde su origen por la militancia de sus autores”, comentó entre otros un biólogo español.

Seralini no oculta esa “militancia”, así como no oculta su oposición a considerar a la ciencia como una disciplina neutra.

“Tengo mis puntos de partida, mis posiciones, como también las tienen los otros, los que me critican, pero soy extremadamente exigente en cuanto al rigor de los trabajos que realizo”, tuvo que defenderse el biólogo, que en ese plano encontró abogados incluso entre colegas que criticaron sus conclusiones.

“No hay ciencia neutra”, agregó, y tampoco tuvo problema en admitir que efectivamente existió una “operación mediática” para hacer coincidir la difusión masiva de su investigación y su libro con el documental y el libro de Lepage.

“Se trata efectivamente de pesar en la opinión pública en un tema que no puede quedar reservado a la discusión y el conocimiento exclusivo de los cenáculos científicos porque concierne al conjunto de la sociedad.

Y en la batalla mediática, quienes promueven a los OGM llevan muchos, pero muchos cuerpos de ventaja”.

 

Fuente: Lista Informativa Nicaragua y más

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Nota del blog:

Agregamos aquí más información sobre el estudio y enlances para descargar el mismo en Inglés:

Resumen del estudio El resumen ejecutivo (abstract) del estudio señala: “Los efectos en la salud de la ingesta de maíz transgénico tolerante al Roundup (de un 11% en la dieta) cultivado con o sin Roundup, y de Roundup solo (de 0.1ppb en agua) se estudiaron en ratones por dos años. En las hembras, todos los grupos tratados murieron en una proporción 2-3 veces superior que los del grupo control y en forma más rápida. Esta diferencia fue visible comparada con 3 grupos de machos alimentados con transgénicos. Todos los resultados dependen del sexo y las hormonas, y los perfiles patológicos eran comparables. Las hembras desarrollaron tumores mamarios grandes casi siempre más a menudo y antes que el grupo control, y la glándula pituitaria fue el segundo órgano más dañado; el equilibrio de las hormonas sexuales fue modificado por los tratamientos de transgénicos y de Roundup. En los machos tratados, las inflamaciones del hígado y la necrosis fueron entre 2.5-5.5 veces más frecuentes. Esta patología fue confirmada por microscopio de transmisión electrónica y óptica. Las nefropatías graves del riñón también fueron generalmente 1.3-2.3 veces más frecuentes que en el grupo control. Los machos presentaron tumores palpables cuatro veces más grandes que los controles, lo cual ocurrió hasta 600 días antes que a los controles. La estadística bioquímica confirmó importante insuficiencias crónicas de riñón; el 76% de todos los parámetros que mostraban alteraciones estaban relacionados con el riñón, para todos los tratamientos y para ambos sexos. Estos resultados pueden ser explicados por los efectos no lineales de la alteración endocrina generados por Roundup, pero también por la sobre expresión del transgen en el organismo modificado genéticamente y las consecuencias metabólicas de ello.”

Un grupo de universitarios de esta ciudad del noroeste de Francia alimentaron durante dos años a doscientas ratas con una dieta equilibrada, que contenía alternativamente maíz transgénico NK603; o maíz transgénico NK603 tratado con Roundup (el herbicida más utilizado del mundo) mientras que el grupo control recibía maíz no modificado genéticamente y agua pura.

Durante el estudio el maíz formaba parte de una dieta con proporciones equivalentes al régimen alimenticio en Estados Unidos.“Los resultados revelan una mortalidad mucho más rápida e importante durante el consumo de los productos transgénicos”, indicó Séralini, un investigador que forma o formó parte de comisiones oficiales sobre los transgénicos en 30 países distintos.

“La primera rata macho alimentada con transgénicos muere un año antes que la rata control (es decir, que no se alimenta con transgénicos). La primera rata hembra, ocho meses antes. En el 17º mes se observan cinco veces más machos muertos alimentados con 11% de maíz (transgénico)”, dijo Séralini, que había realizado anteriormente otros estudios sobre el tema pero a partir de datos de sólo 90 días, proporcionados por la industria. En esa oportunidad cientificos ligados a la industria lanzaron una campaña para desacreditar al investigador, quien en enero de 2011 ganó una demanda por difamación contra Marc Fellous, un científico miembro de la Asociación Francesa de Empresas de Biotecnología que se presentaba como “neutral” y acusaba a quienes objetan los transgénicos como “ideológicos” o ”militantes”, sin embargo tenía registradas patentes a su nombre y trabajaba para una compañía que hace negocios con la agroindustria.

Los tumores Los tumores aparecen en los machos hasta 600 días antes que en las ratas del grupo control (en la piel y los riñones). En el caso de las hembras (tumores en las glándulas mamarias) aparecen en una media de 94 días antes en las hembras alimentadas con transgénicos, indica el informe. Los investigadores descubrieron también que el 93% de los tumores de las hembras son mamarios mientras que la mayoría de machos murieron por problemas hepáticos o renales.

El artículo aparecerá en la revista “Food and Chemical Toxicology”, actualmente en proceso de impresión. “Con una pequeña dosis de Roundup, que corresponde a la cantidad que se puede encontrar en Bretaña (norte de Francia) durante la época en que se esparce este producto, se observan 2,5 veces más tumores mamarios” que normalmente, explica Séralini.

También es la primera vez, según Séralini, que el plaguicida Roundup ha sido analizado a largo plazo. Hasta ahora sólo su principio activo (sin sus coadyuvantes) había sido analizado durante más de seis meses. En América Latina, el Dr. Andrés Carrasco, profesor de embriología de la Universidad de Buenos Aires, ha realizado ese tipo de estudios con resultados igualmente alarmantes. “Son los mejores tests que se pueden llevar a cabo antes de las pruebas en humanos”, explica el científico.

El estudio ya provocó las primeras reacciones y Stephane Le Foll, el ministro de Agricultura francés, uno de los países que lucha dentro de Europa para evitar el cultivo de transgénicos, pidió medidas de homologación de estos productos “muchas más estrictas” en la Unión Europea. Previo a la publicación del estudio se había anunciado que se mantendría en Francia la prohibición del maíz transgénico Mon810, también de Monsanto.

En Bruselas, el eurodiputado francés Jose Bové, de Los Verdes, una de las figuras emblemáticas de la lucha contra los transgénicos, pidió la suspensión “inmediata” de las autorizaciones de cultivo de estos productos. Por su parte la Comisión Europea anunció haber pedido a su agencia responsable de la seguridad de los alimentos que examine los resultados del estudio para “sacar conclusiones”

El estudio, que costó tres millones de euros, fue financiado por la fundación CERES, que tiene fondos de unas cincuenta empresas que no producen OMG, y por la fundación Charles Leopold Meyer para el Progreso de la Humanidad y contó con el apoyo del Ministerio de Investigación de Francia.

Descripción de la dieta Las variedades de maíz usadas en este estudio fueron el maíz NK603 resistente al Roundup (de Monsanto) y su control isogénico y no transgénico. Estos dos tipos de maíz fueron cultivados bajo condiciones similares, en la misma ubicación, espaciados a suficiente distancia para evitar la contaminación cruzada. Su carácter genético, y la pureza de las semillas transgénicas y del material cosechado fueron confirmados con análisis qPCR de muestras de ADN. Un campo sembrado con maíz NK603 fue tratado con 3 litros de Roundup por hectárea (se aplicó Weather-MAZ, 540g/L de glifosato, registro EPA 524-537) y el otro campo de NK603 no se trató con Roundup.

La dieta para las ratas de laboratorio se basó en la dieta standard AO4(Safe, France).El alimento seco de la dieta de las ratas se elaboró para contener un 11,22 o un 33% de maíz transgénico, cultivado ya sea con o sin Roundup, y para el grupo control, un 33% de la línea de maíz no transgénico. Las concentraciones de transgénico se confirmaron en las tres dosis de cada dieta por qPCR. Todas las formulaciones de alimentos consistían en una dieta equilibrada, químicamente medida como sustancialmente equivalente excepto por los transgénicos, sin plaguicidas contaminantes por sobre los límites estándares. Se midieron los isoflavones y los ácidos fenólicos incluyendo el ácido ferúlico por el HPLC-UV estándar de la dieta. El herbicida diluido en el agua para beber, era la formulación comercial de Round up (GT Plus, 450 g/L de glifosato, registro 2020448, Monsanto, Bélgica). Se evaluó los niveles de herbicida midiendo glifosato en las diferentes diluciones mediante espectometría de masa.

Los nocivos efectos del Roundup ya han sido comprobados en Córdoba, Argentina, donde en un reciente juicio, dos productores de soja transgénica fueron encontrados culpables por fumigaciones aéreas con el herbicida, que causaron graves daños en la salud de familias, incluyendo muertes por cáncer y malformaciones congénitas. En Chile existen a la venta alimentos importados que contienen transgénicos, pero los consumidores no tienen derecho a optar por alimentos sanos, dada la falta de etiquetado.

Resumen del estudio El resumen ejecutivo (abstract) del estudio señala: “Los efectos en la salud de la ingesta de maíz transgénico tolerante al Roundup (de un 11% en la dieta) cultivado con o sin Roundup, y de Roundup solo (de 0.1ppb en agua) se estudiaron en ratones por dos años. En las hembras, todos los grupos tratados murieron en una proporción 2-3 veces superior que los del grupo control y en forma más rápida. Esta diferencia fue visible comparada con 3 grupos de machos alimentados con transgénicos. Todos los resultados dependen del sexo y las hormonas, y los perfiles patológicos eran comparables. Las hembras desarrollaron tumores mamarios grandes casi siempre más a menudo y antes que el grupo control, y la glándula pituitaria fue el segundo órgano más dañado; el equilibrio de las hormonas sexuales fue modificado por los tratamientos de transgénicos y de Roundup. En los machos tratados, las inflamaciones del hígado y la necrosis fueron entre 2.5-5.5 veces más frecuentes. Esta patología fue confirmada por microscopio de transmisión electrónica y óptica. Las nefropatías graves del riñón también fueron generalmente 1.3-2.3 veces más frecuentes que en el grupo control. Los machos presentaron tumores palpables cuatro veces más grandes que los controles, lo cual ocurrió hasta 600 días antes que a los controles. La estadística bioquímica confirmó importante insuficiencias crónicas de riñón; el 76% de todos los parámetros que mostraban alteraciones estaban relacionados con el riñón, para todos los tratamientos y para ambos sexos. Estos resultados pueden ser explicados por los efectos no lineales de la alteración endocrina generados por Roundup, pero también por la sobre expresión del transgen en el organismo modificado genéticamente y las consecuencias metabólicas de ello.”

Un grupo de universitarios de esta ciudad del noroeste de Francia alimentaron durante dos años a doscientas ratas con una dieta equilibrada, que contenía alternativamente maíz transgénico NK603; o maíz transgénico NK603 tratado con Roundup (el herbicida más utilizado del mundo) mientras que el grupo control recibía maíz no modificado genéticamente y agua pura.

Durante el estudio el maíz formaba parte de una dieta con proporciones equivalentes al régimen alimenticio en Estados Unidos.“Los resultados revelan una mortalidad mucho más rápida e importante durante el consumo de los productos transgénicos”, indicó Séralini, un investigador que forma o formó parte de comisiones oficiales sobre los transgénicos en 30 países distintos.

“La primera rata macho alimentada con transgénicos muere un año antes que la rata control (es decir, que no se alimenta con transgénicos). La primera rata hembra, ocho meses antes. En el 17º mes se observan cinco veces más machos muertos alimentados con 11% de maíz (transgénico)”, dijo Séralini, que había realizado anteriormente otros estudios sobre el tema pero a partir de datos de sólo 90 días, proporcionados por la industria. En esa oportunidad cientificos ligados a la industria lanzaron una campaña para desacreditar al investigador, quien en enero de 2011 ganó una demanda por difamación contra Marc Fellous, un científico miembro de la Asociación Francesa de Empresas de Biotecnología que se presentaba como “neutral” y acusaba a quienes objetan los transgénicos como “ideológicos” o ”militantes”, sin embargo tenía registradas patentes a su nombre y trabajaba para una compañía que hace negocios con la agroindustria.

Los tumores Los tumores aparecen en los machos hasta 600 días antes que en las ratas del grupo control (en la piel y los riñones). En el caso de las hembras (tumores en las glándulas mamarias) aparecen en una media de 94 días antes en las hembras alimentadas con transgénicos, indica el informe. Los investigadores descubrieron también que el 93% de los tumores de las hembras son mamarios mientras que la mayoría de machos murieron por problemas hepáticos o renales.

El artículo aparecerá en la revista “Food and Chemical Toxicology”, actualmente en proceso de impresión. “Con una pequeña dosis de Roundup, que corresponde a la cantidad que se puede encontrar en Bretaña (norte de Francia) durante la época en que se esparce este producto, se observan 2,5 veces más tumores mamarios” que normalmente, explica Séralini.

También es la primera vez, según Séralini, que el plaguicida Roundup ha sido analizado a largo plazo. Hasta ahora sólo su principio activo (sin sus coadyuvantes) había sido analizado durante más de seis meses. En América Latina, el Dr. Andrés Carrasco, profesor de embriología de la Universidad de Buenos Aires, ha realizado ese tipo de estudios con resultados igualmente alarmantes. “Son los mejores tests que se pueden llevar a cabo antes de las pruebas en humanos”, explica el científico.

El estudio ya provocó las primeras reacciones y Stephane Le Foll, el ministro de Agricultura francés, uno de los países que lucha dentro de Europa para evitar el cultivo de transgénicos, pidió medidas de homologación de estos productos “muchas más estrictas” en la Unión Europea. Previo a la publicación del estudio se había anunciado que se mantendría en Francia la prohibición del maíz transgénico Mon810, también de Monsanto.

En Bruselas, el eurodiputado francés Jose Bové, de Los Verdes, una de las figuras emblemáticas de la lucha contra los transgénicos, pidió la suspensión “inmediata” de las autorizaciones de cultivo de estos productos. Por su parte la Comisión Europea anunció haber pedido a su agencia responsable de la seguridad de los alimentos que examine los resultados del estudio para “sacar conclusiones”

El estudio, que costó tres millones de euros, fue financiado por la fundación CERES, que tiene fondos de unas cincuenta empresas que no producen OMG, y por la fundación Charles Leopold Meyer para el Progreso de la Humanidad y contó con el apoyo del Ministerio de Investigación de Francia.

Descripción de la dieta Las variedades de maíz usadas en este estudio fueron el maíz NK603 resistente al Roundup (de Monsanto) y su control isogénico y no transgénico. Estos dos tipos de maíz fueron cultivados bajo condiciones similares, en la misma ubicación, espaciados a suficiente distancia para evitar la contaminación cruzada. Su carácter genético, y la pureza de las semillas transgénicas y del material cosechado fueron confirmados con análisis qPCR de muestras de ADN. Un campo sembrado con maíz NK603 fue tratado con 3 litros de Roundup por hectárea (se aplicó Weather-MAZ, 540g/L de glifosato, registro EPA 524-537) y el otro campo de NK603 no se trató con Roundup.

La dieta para las ratas de laboratorio se basó en la dieta standard AO4(Safe, France).El alimento seco de la dieta de las ratas se elaboró para contener un 11,22 o un 33% de maíz transgénico, cultivado ya sea con o sin Roundup, y para el grupo control, un 33% de la línea de maíz no transgénico. Las concentraciones de transgénico se confirmaron en las tres dosis de cada dieta por qPCR. Todas las formulaciones de alimentos consistían en una dieta equilibrada, químicamente medida como sustancialmente equivalente excepto por los transgénicos, sin plaguicidas contaminantes por sobre los límites estándares. Se midieron los isoflavones y los ácidos fenólicos incluyendo el ácido ferúlico por el HPLC-UV estándar de la dieta. El herbicida diluido en el agua para beber, era la formulación comercial de Round up (GT Plus, 450 g/L de glifosato, registro 2020448, Monsanto, Bélgica). Se evaluó los niveles de herbicida midiendo glifosato en las diferentes diluciones mediante espectometría de masa.

Los nocivos efectos del Roundup ya han sido comprobados en Córdoba, Argentina, donde en un reciente juicio, dos productores de soja transgénica fueron encontrados culpables por fumigaciones aéreas con el herbicida, que causaron graves daños en la salud de familias, incluyendo muertes por cáncer y malformaciones congénitas. En Chile existen a la venta alimentos importados que contienen transgénicos, pero los consumidores no tienen derecho a optar por alimentos sanos, dada la falta de etiquetado.
Fuente: kaosenlared.net

 


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Evaluación internacional del conocimiento, ciencia y tecnología en el desarrollo agrícola (IAASTD). América Latina y el Caribe

Antecedentes

En agosto de 2002, el Banco Mundial y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) iniciaron un proceso de consultas a nivel mundial para determinar si era necesario realizar una evaluación internacional de los conocimientos, la ciencia y la tecnología agrícolas (CCTA). Esta iniciativa fue impulsada por las conversaciones sostenidas en el Banco Mundial con el sector privado y organizaciones no gubernamentales (ONG) sobre el nivel de comprensión, desde el punto de vista científico, de la biotecnología y, más específicamente, de la tecnología transgénica. Durante el año 2003 se realizaron 11 consultas, que fueron supervisadas por un comité directivo internacional integrado por diversas partes interesadas y en las que participaron más de 800 personas de todos los grupos pertinentes: gobiernos, el sector privado y la sociedad civil. Sobre la base de esas consultas, el comité directivo recomendó a una asamblea plenaria intergubernamental reunida en Nairobi, Kenya en septiembre de 2004 que era necesario llevar a cabo una evaluación internacional del papel de los conocimientos, la ciencia y la tecnología agrícolas (CCTA) en la reducción del hambre y la pobreza, la mejora de los medios de subsistencia en las zonas rurales y la promoción de un desarrollo sostenible desde el punto de vista ambiental, social y económico. El concepto de una Evaluación Internacional del papel del Conocimiento, la Ciencia y la Tecnología en el Desarrollo Agrícola (IAASTD, por su sigla en inglés) fue respaldado como un proceso intergubernamental en el que se abordarán aspectos temáticos, espaciales y temporales, que contará con una oficina formada por diversas partes interesadas y será copatrocinado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La estructura de gobierno de la IAASTD consiste en una combinación singular del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático y de la Evaluación de Ecosistemas del Milenio (de carácter no gubernamental). La composición de la oficina fue acordada en la asamblea plenaria intergubernamental celebrada en Nairobi; la representación geográfica es equilibrada y la integran diversas partes interesadas (representantes de 30 gobiernos y 30 organizaciones de la sociedad civil —ONG, agrupaciones de productores y consumidores, entidades privadas y organizaciones internacionales—) para asegurar que todas las partes interesadas se sientan identificadas con el proceso y sus conclusiones.

La oficina seleccionó a alrededor de 400 expertos mundiales, nominados por los diferentes grupos de partes interesadas, para que elaboraran el informe de la IAASTD (que consta de una evaluación mundial y cinco evaluaciones regionales). Los expertos participaron a título personal, es decir, no representaban a ningún grupo en particular. Otras personas, organizaciones y gobiernos participaron en el proceso de examen por los pares.

Los objetivos de desarrollo y sostenibilidad de la IAASTD fueron aprobados en la primera asamblea plenaria intergubernamental y guardan relación con un subconjunto de los objetivos de desarrollo del milenio (ODM) de las Naciones Unidas: reducción del hambre y la pobreza, mejora de los medios de subsistencia en las zonas rurales y de la salud humana, y promoción de un desarrollo equitativo y sostenible desde el punto de vista social, ambiental y económico. Para conseguir estos objetivos es necesario reconocer la multifuncionalidad de la agricultura: el desafío consiste en alcanzar los objetivos de desarrollo y sostenibilidad y, al mismo tiempo, aumentar la producción agrícola.

El logro de estos objetivos se debe situar en el contexto de un mundo que cambia en forma acelerada: urbanización, aumento de la desigualdad, migración humana, globalización, cambio de las preferencias alimentarias, cambio climático, degradación del medio ambiente, tendencia al uso de biocombustibles y aumento de la población. Estas condiciones están afectando la seguridad alimentaria a nivel local y mundial y ejerciendo presión sobre la capacidad productiva y los ecosistemas. En consecuencia, se avecinan problemas sin precedentes para suministrar alimentos en el marco de un sistema de comercio mundial en el que los recursos agrícolas y otros recursos naturales se destinan a otros usos. Los CCTA no pueden resolver por sí solos estos problemas, cuya causa radica en una compleja dinámica política y social, pero pueden contribuir en medida apreciable a alcanzar los objetivos de desarrollo y sostenibilidad. La generación de CCTA y su aplicación revisten más importancia que nunca para todo el mundo.

Al concentrarse en el hambre, la pobreza y los medios de subsistencia, la IAASTD presta especial atención a la situación actual, los problemas y las oportunidades que se pueden presentar para reorientar el actual sistema referente a los CCTA a fin de mejorar la situación en que se encuentran las personas pobres de las zonas rurales, especialmente los pequeños agricultores, los trabajadores rurales y otras personas de escasos recursos. La IAASTD aborda cuestiones críticas para la formulación de políticas y proporciona información a las autoridades responsables de tomar las decisiones que se ven enfrentadas a opiniones contrapuestas sobre temas disputables, tales como las consecuencias ambientales del aumento de la productividad, el impacto de los cultivos transgénicos en el medio ambiente y la salud humana, las consecuencias del desarrollo de la bioenergía en el medio ambiente y en el precio y la disponibilidad de alimentos a largo plazo, y las consecuencias del cambio climático en la producción agrícola. La oficina de la IAASTD estuvo de acuerdo en que el alcance de la evaluación debía trascender los limitados confines de la ciencia y la tecnología, y abarcar otros tipos de conocimientos pertinentes (por ejemplo, los conocimientos de los productores agrícolas, los consumidores y los usuarios finales). Convino asimismo en que también se debía evaluar el papel de las instituciones, las organizaciones, la gestión de gobierno, los mercados y el comercio.

La IAASTD es una iniciativa multidisciplinaria que cuenta con la participación de una pluralidad de interesados y requiere el uso e integración de información, herramientas y modelos de diferentes paradigmas de conocimiento, incluidos los conocimientos locales y tradicionales. La IAASTD no promueve políticas ni prácticas específicas; evalúa los principales problemas relativos a los CCTA y señala diversas medidas de acción al respecto que permiten alcanzar objetivos de desarrollo y sostenibilidad. La IAASTD reviste importancia a los efectos de las políticas, pero no es prescriptiva. Integra la información científica sobre diversos temas que están relacionados entre sí de manera decisiva pero que a veces se abordan en forma independiente: agricultura, pobreza, hambre, salud humana, recursos naturales, medio ambiente, desarrollo e innovación. La IAASTD permitirá a las autoridades decisorias aportar una base de conocimientos más completos a la hora de adoptar decisiones de política y de gestión sobre asuntos que antes solían considerarse en forma aislada. Los conocimientos adquiridos a partir de análisis históricos (normalmente, los últimos 50 años) y el análisis de algunas de las alternativas de desarrollo con proyección al año 2050 constituyen la base para evaluar distintas medidas de acción en materia de ciencia y tecnología, desarrollo de la capacidad, instituciones y políticas, e inversiones.

La IAASTD se lleva a cabo conforme a un proceso abierto, transparente, representativo y legítimo; se basa en pruebas; presenta opciones en lugar de formular recomendaciones; comprende la evaluación de los riesgos, así como su gestión y comunicación; evalúa diferentes perspectivas locales, regionales y mundiales; presenta distintos puntos de vista, en reconocimiento de que las mismas pruebas pueden tener una interpretación diferente según las distintas visiones del mundo (con indicación, cuando es posible, de las incertidumbres), y señala las principales incertidumbres científicas y los ámbitos en que se podrían centrar las investigaciones a fin de promover los objetivos de desarrollo y sostenibilidad.

La IAASTD consiste en una evaluación mundial y cinco evaluaciones regionales (Asia central y occidental y Norte de África; Asia oriental y meridional y el Pacífico; América Latina y el Caribe; América del Norte y Europa, y África al sur del Sahara). La IAASTD: i) evalúa la generación, acceso, difusión y uso de los CCTA del sector público y el sector privado en relación con los objetivos, utilizando los conocimientos locales, tradicionales y formales; ii) analiza las tecnologías, prácticas, políticas e instituciones existentes y también las que comienzan a surgir, y su impacto en la consecución de los objetivos, iii) suministra información a los responsables de la toma de decisiones de diferentes organizaciones públicas, privadas y de la sociedad civil sobre alternativas para mejorar las políticas, prácticas y mecanismos institucionales y organizativas con el propósito de alcanzar los objetivos valiéndose de los CCTA; iv) reúne a diversos interesados (consumidores, gobiernos, organismos internacionales y organizaciones de investigación, ONG, el sector privado, productores, la comunidad científica) que participan en el sector agrícola y el desarrollo rural, con el fin de intercambiar experiencias, opiniones, interpretaciones y la visión para el futuro, y v) identifica opciones para futuras inversiones públicas y privadas en CCTA.

Además, la IAASTD mejorará la capacidad a nivel local y regional para diseñar, llevar a la práctica y utilizar evaluaciones similares. En esta evaluación, el término “agricultura” se utiliza y entiende en el más amplio sentido de la palabra. Sin embargo, como en todas las evaluaciones, algunos temas reciben menos cobertura que otros (por ejemplo, ganadería, silvicultura, pesca e ingeniería agrícola), en gran medida debido a la composición del grupo de autores seleccionados. Originalmente, la oficina de la IAASTD aprobó la inclusión de un capítulo sobre futuros plausibles (un ejercicio relativo a la visión para el futuro), pero posteriormente hubo acuerdo en eliminarlo para incluir en su reemplazo un conjunto más sencillo de proyecciones modelo. Igualmente, la oficina aprobó un capítulo sobre desarrollo de la capacidad, pero éste fue eliminado y sus mensajes principales se incorporaron en otros capítulos.

La versión preliminar del informe de la IAASTD fue sometida a dos rondas de examen por los pares en las que intervinieron gobiernos, organizaciones y personas físicas. Estos borradores se publicaron en un sitio web de libre acceso para que quienes quisieran formularan comentarios. Los autores modificaron las versiones preliminares teniendo en cuenta los numerosos comentarios recibidos durante el examen por los pares. Para ello contaron con la ayuda de redactores que tenían la responsabilidad de asegurar que se tomaran debidamente en cuenta las observaciones recibidas. Uno de los asuntos más difíciles que debieron encarar los autores fueron las críticas en el sentido de que el informe era demasiado negativo. En un examen científico basado en pruebas empíricas, siempre resulta difícil responder a estos comentarios, ya que se deben establecer criterios para poder decir que algo es negativo o positivo. Otra dificultad fue responder a opiniones contradictorias expresadas por los examinadores. Las diferencias de opinión no causaron sorpresa debido a la variedad de intereses y perspectivas de las distintas partes interesadas. En consecuencia, una de las principales conclusiones de la IAASTD es que existen interpretaciones diferentes y contradictorias de los acontecimientos del pasado y el presente, y que éstas deben reconocerse y respetarse.

Los resúmenes de la evaluación mundial y las evaluaciones regionales preparados para los responsables de la toma de decisiones y el resumen del informe de síntesis fueron aprobados en una asamblea plenaria intergubernamental en enero de 2008. El informe de síntesis integra las principales conclusiones de la evaluación mundial y las evaluaciones regionales, y se centra en ocho temas aprobados por la oficina: bioenergía; biotecnología; cambio climático; salud humana; gestión de los recursos naturales; conocimientos tradicionales e innovaciones a nivel comunitario; comercio y mercados, y el papel de la mujer en la agricultura.

La IAASTD se basa en varias evaluaciones e informes recientes que han aportado valiosa información importante para el sector agrícola, pero que no se han centrado específicamente en el papel de los CCTA en el futuro, las dimensiones institucionales y las diversas funciones que cumple la agricultura, y les agrega valor. Estos documentos son los siguientes: El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo (FAO, 2004); InterAcademy Council Report: Realizing the Promise and Potential of African Agriculture (2004); Grupo de trabajo sobre el hambre del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas (2005); Evaluación del milenio sobre los ecosistemas (2005); CGIAR Science Council Strategy and Priority Setting Exercise (2006); Comprehensive Assessment of Water Management in Agriculture: Guiding Policy Investments in Water, Food, Livelihoods and Environment (2007); informes del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (2001 y 2007); cuarto informe sobre las Perspectivas del Medio Ambiente Mundial (PNUMA, 2007); Informe sobre el desarrollo mundial 2008: Agricultura para el Desarrollo (Banco Mundial, 2007); IFPRI Global Hunger Indices (publicación anual), e Internal Report of Investments in SSA (Banco Mundial, 2007).

La IAASTD recibió apoyo financiero de los organismos copatrocinadores, los gobiernos de Australia, Canadá, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Irlanda, Reino Unido, Suecia y Suiza, la Comisión Europea y CropLife International. Además, muchas organizaciones han realizado aportaciones en especie. Los autores y los redactores del examen por los pares han puesto libremente a disposición su tiempo, muchas veces sin recibir remuneración alguna.

Los destinatarios de los resúmenes de la evaluación mundial y las evaluaciones regionales preparados para los responsables de la toma de decisiones y del informe de síntesis son las diversas partes interesadas, a saber, los responsables de las políticas públicas, el sector privado, ONG, agrupaciones de productores y consumidores, organizaciones internacionales y la comunidad científica. En estos documentos no se formulan recomendaciones; sólo se presentan diversas medidas de acción. Estas últimas no tienen un orden de prioridad porque pueden ser adoptadas por distintas partes interesadas, las que a su vez tienen distintas prioridades y responsabilidades y actúan en diferentes contextos socioeconómicos. La evaluación para América Latina y el Caribe (ALC) reunió durante más de 2 años a 43 autores de 15 países, quienes en forma participativa elaboraron el informe.

Descargar el informe completo: Aquí

Extracto nuestro de la síntesis:

¿Cuál ha sido la relación entre los modelos de desarrollo agrícola y las metas de desarrollo sostenible en la región?

Los modelos de desarrollo de los últimos 60 años han privilegiado al sistema convencional/productivista resultando en un aumento importante de la productividad y la producción agrícola, sin que haya habido una disminución significativa de la pobreza y desnutrición. En ALC hay alrededor de 209 millones de pobres y 54 millones de desnutridos, que representan respectivamente un 37 y un 10 por ciento de la población total, a pesar de que se produce tres veces la cantidad de alimentos que se consume [Cap 1].

Además, la región tiene los mayores índices de desigualdad en el mundo. Desigualdad en distribución de la tierra Entre otros factores que han impedido que los niveles de producción se traduzcan en menos hambre y en una disminución proporcional de la pobreza se cuentan: la falta de acceso y distribución de alimentos, el bajo poder adquisitivo de un sector importante de la población, y hasta recientemente los bajos precios que recibieron los productores por la política de mantener bajos los precios de los alimentos de la población urbana. [Cap 1].

A pesar de que la producción en ALC no está severamente limitada por la disponibilidad de recursos naturales, tales como tierra arable, agua y diversidad biológica y cultural, estos han sido o subutilizados o mal utilizados, como ocurre en el caso de los latifundios, o de las tierras mal utilizadas. Esto ha llevado a una creciente pérdida de suelos y diversidad biológica debido a problemas de erosión, urbanización, contaminación e intensificación y expansión de la agricultura hacia tierras de menor productividad [Cap 1].

El proceso de modernización cultural, así como el énfasis en el sistema convencional/productivista, han resultado en una erosión de la diversidad sociocultural, de los conocimientos locales/tradicionales y de la agrobiodiversidad, los cuales son esenciales para el desarrollo de sistemas agroecológicos intensivos en conocimientos. Las tecnologías convencionales predominantes han desplazado los conocimientos y saberes locales/tradicionales. Este proceso de erosión cultural, genética y tecnológica, ha dejado de lado un patrimonio cultural rural ancestral, adaptado al entorno, dando lugar a conocimientos y culturas externas, relativamente uniformes [Cap 1].

Las políticas agrícolas y los procesos comerciales que promueven la explotación, privatización y patentamiento de recursos naturales, han reducido el acceso y el control sobre los mismos (tierra, agua, semillas) por parte de los pequeños productores y de la población rural pobre. Como resultado, se ha profundizado la concentración de la riqueza y de la tierra, la marginación, la exclusión, y la pobreza. Mientras que las políticas de apertura comercial han creado oportunidades de mercados para los países de la región, y en algunos casos han incrementado el PIB significativamente, también han acrecentado la vulnerabilidad de los pequeños y medianos productores, favoreciendo, con algunas excepciones, a los grandes productores y aumentando la desigualdad económica en la región [Cap 1].

En general, la importación de alimentos subsidiados ha desarticulado los sistemas de producción locales, creando un alto grado de dependencia de alimentos producidos en otros países. La situación se agrava, cuando los habitantes rurales tienen que enfrentar la reducción de su poder de compra para adquirir alimentos, locales o importados. Esto ha generado pérdida de la soberanía alimentaria, y del acceso y control social sobre bienes comunales de derecho público, especialmente en los sectores más vulnerables [Cap 1].

Este problema se agravó en los últimos años debido a relaciones comerciales asimétricas que crearon en la mayoría de los casos condiciones de competencia desigual, y donde los productores locales debieron competir con productores de otros países donde la producción está subsidiada o se realiza con mayor tecnología. El “dumping” contribuye a incrementar el desplazamiento de muchos pequeños productores creando éxodo rural. En algunos casos, estos productores reaccionan formando cooperativas y asociaciones y desarrollando, alternativas de mercado, tales como el mercado justo y de productos orgánicos a pesar de dificultades en acceso al crédito, mercado, y transporte. Por otro lado, muchos grandes productores, y algunos países de la región, han logrado insertarse dinámicamente al mercado internacional alcanzando altos niveles de competitividad. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la riqueza generada por estas oportunidades no ha beneficiado a los sectores más vulnerables de la población, acentuándose las desigualdades económicas [Cap 1].