NO! a los transgénicos

Información, difusión y debate sobre los transgénicos


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PODCAST: ¡Alerta Transgénicos! #1

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En este Podcast hablamos sobre qué son los transgénicos, como introducción, para luego ponernos a analizar las consecuencias que ya son observables (a partir de la soja transgénica), así como los riesgos que acarrea la liberación de más variedades transgénicas. Contamos con la participación del Ingeniero Agrónomo Víctor Benítez y el Sociólogo Víctor Imas con quienes presentaremos esta emisión para dar inicio a una serie de entregas que estaremos realizando, en el marco de una campaña informativa que se posiciona en contra de la reciente liberación excepcional de diferentes variedades transgénicas de maíz y algodón y pretende alertar a la población en general de los peligros que conlleva tal liberación y la irresponsabilidad de las autoridades en el manejo inapropiado de esta tecnología.

También podes escucharlo online en YouTube (Aquí), o descargarlo siguiendo las instrucciones de abajo.

Opciones de descarga:

Tenes la opción de descargar el Podcast completo como un archivo o descargarlo por partes, dependiendo de lo que te sea más conveniente.

Descargar Podcast completo (46:11 min): Aquí

Descargar primera parte (Introducción y presentación del Ing. Víctor Benítez): Aquí

Descargar segunda parte (Presentación del Sociólogo Víctor Imas): Aquí

Descargar tercera parte (Debate): Aquí

OBS: Para descargar podes hacer click en “Aquí” y se va a abrir una nueva pestaña de descarga, o sino haces click derecho sobre “Aquí” y seleccionas la opción “guardar enlace como”; elegís donde queres guardar el audio y listo! Solo tenes que esperar a que se complete la descarga y darle “Reproducir” o cargarlo en tu reproductor o celular para escucharlo en cualquier lugar y en cualquier momento.

Esperamos que te sea de utilidad y pronto vamos a estar haciendo otras ediciones de Alerta Transgénicos.

 

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Microbioma Humano, salud y los alimentos transgénicos

Nos parece muy interesante poder compartir con ustedes algo sobre el Microbioma Humano y relacionarlo con los riesgos asociados a los alimentos transgénicos.

Consideramos que este tema está relacionado con los alimentos transgénicos ya que muestra que a nivel del organismo humano, tenemos miles de microorganismos interactuando entre sí que son claves en nuestra salud. Imagínense ustedes cómo puede afectar la exposición constante a residuos de pesticidas o alimentos que contienen una composición genética diferente a la natural, cuando hablamos a nivel de estos microorganismos. Y ni hablar de alimentos que están diseñados para que sus células produzcan sus propios pesticidas, como es el caso del maíz Bt. No tenemos idea (no nosotros ni la comunidad científica) de qué efectos tendría el hecho de estar consumiendo alimentos que producen sus propios venenos, pero si se hacen una imagen, sería como tener una fábrica de pesticidas en nuestros intestinos, lo que sin duda afectaría a los miles de microorganismos del intestino responsables de una buena absorción de nutrientes, entre otros muchos beneficios que obtenemos gracias a la salud de los mismos.

Cada vez tenemos más demostraciones de que un intestino sano, se traduce en salud general… Por lo que, un intestino enfermo es sinónimo de enfermedad generalizada. Para citar algunos artículos que hablan de esto:

La flora intestinal se relaciona con la conducta y la memoria

Las bacterias que conforman la flora intestinal son capaces de comunicarse con el cerebro y de influir en aspectos como la conducta o la memoria, además de que podrían tener un papel muy importante en algunas patologías, como el síndrome del intestino irritable, según se desprende de los últimos resultados de la línea de investigación que dirige Stephen Collins, profesor de la Facultad de Ciencias de la Salud en la Universidad McMaster, en Ontario (Canadá). (enlace)

Las bacterias del intestino regulan los genes que controlan la pérdida de peso y los problemas gastrointestinales

Las bacterias del intestino podrían jugar un papel más importante del que se creía en la pérdida de peso y los problemas gastrointestinales. Así lo demuestra una investigación realizada por investigadores de la Sección de Gastroenterología Pediátria, Hepatología y Nutrición del Baylor College of Medicine de Houston (Estados Unidos), publicada ‘on line’ en The FASEB Journal.

Esta investigación sugiere que la ausencia de receptores intestinales de Tipo Toll 2 (TLR2) afecta a las bacterias del intestino, lo que podría abrir una nueva vía para manejar los problemas intestinales y el exceso de peso. Una deficiencia de TLR2 utilizada por los mamíferos, incluidos los seres humanos, para reconocer a los microbios que residen en los intestinos lleva a que se produzcan cambios en las bacterias intestinales que son similares en animales y en humanos.

Este descubrimiento respalda anteriores investigaciones, demostrando que una deficiencia de TLR2 protege contra la obesidad y al mismo tiempo, provoca problemas gastrointestinales, como la excesiva inflamación. Además, han mostrado que los genes que controlan la expresión de los TLR2 juegan un papel muy importante en la salud gastrointestinal de los individuos y en el manejo de su peso. (enlace)

El desequilibrio bacteriano intestinal puede favorecer la obesidad

El presidente del Instituto Danone, Manuel Serrano Ríos, asegura que un inadecuado equilibrio bacteriano en el intestino puede favorecer la acumulación de grasas, la inflamación del tejido adiposo y, con ello, la obesidad, según ha destacado recientemente en un ciclo de conferencias organizado por la Real Academia Nacional de Medicina (RANM). Las bacterias del intestino, ha explicado Serrano Ríos, tienen una función metabólica muy conocida en el caso de los animales rumiantes, que no conseguirían transformar la fibra vegetal en proteína cárnica sin ellas.

Así, se ha demostrado que ayudan al organismo humano a ahorrar energía, permitiéndonos un mayor aprovechamiento de los nutrientes, mientras que un “adecuado equilibrio de ciertas bacterias (bifidobacterias) reducen la inflamación del tejido adiposo”. En la misma sesión, el doctor Francisco Guarner, de la Unidad de Investigación de Aparato Digestivo del Hospital Vall d’Hebrón de Barcelona, ha recordado que los seres humanos cuentan con unos 30.000 genes propios y soportan en el organismo una media de 600.000 genes de bacterias. (enlace)

La bacteria intestinal puede afectar la absorción de grasa y actuar de acuerdo a las “Estructuras Sociales”

“Estudios previos mostraron que los microbios intestinales ayudan en la descomposición de los carbohidratos complejos, pero su papel en el metabolismo de las grasas alimenticias seguía siendo un misterio, hasta ahora…Este estudio es el primero en demostrar que los microbios pueden promover la absorción de grasas alimenticias en el intestino y su metabolismo subsecuente en el cuerpo”, dijo el autor principal del estudio, John Rawls de la Universidad de Carolina del Norte. Los resultados destacan la compleja relación entre los microbios, la alimentación y la fisiología de la persona.” (enlace)

¡Comer esto puede causarle hoyos a su intestino!

Un intestino permeable es la condición que ocurre cuando se desarrollan espacios entre las células (enterocitos) que conforman la membrana que recubre la pared intestinal.

Estos pequeños espacios permiten que las sustancias como los alimentos no digeridos, desperdicios metabólicos y bacterias, que debieron ser confinados por el tracto digestivo, escapen por su torrente sanguíneo – de ahí el término síndrome de intestino permeable.

Una vez que la integridad de la mucosa intestinal se ve comprometida y haya un flujo de sustancias toxicas “escapándose” a su torrente sanguíneo, su cuerpo experimenta un aumento significativo de inflamación.

También, su sistema inmunológico podría confundirse y comenzar a atacar a su propio cuerpo como si fuera su enemigo (autoinmunidad).

Muy a menudo, el síndrome del intestino permeable está asociado con la enfermedad de intestino inflamado como Crohn y enfermedad celiaca. Pero incluso algunas personas saludables podrían tener diversos grados de permeabilidad intestinal que conducen a una gran variedad de síntomas de salud – y esto podría estar altamente influenciado por los alimentos que usted elije comer. (enlace)

Ahora bien, continuando con la exposición sobre el microbioma humano, hacemos una cita del libro Primal Body, Primal Mind, de Nora Gedgaudas, en el cual Brent Pottenger, en el prólogo, escribe sobre el tema:

“Con la atención que se le ha dado al Genoma humano recientemente, la gente está más conciente que nunca de que los genes contribuyen a las diferencias individuales entre las personas. Sin embargo, quizás más importante, el emergente proyecto del Microbioma Humano muestra que las personas contienen 10 veces más células de organismos no humanos en sus cuerpos que lo que tienen de células humans, y esto tiene implicaciones muy amplias para las consideraciones nutricionales humanas, la prevención de enfermedades, y las intervenciones de cura.

Siempre que las personas consumen alimentos y bebidas para obtener energía, estos nutrientes interactúan tanto con células humanas y no humanas en un concierto dentro de sus cuerpos. Por un lado, las interacciones que estos nutrientes tienen con las células humanas pueden influenciar la expresión genética. En términos genéticos modernos, éstas dinámicas caen bajo la categoría de nutrigenómicas, una subcategoría de la epigenética, o, incluso de manera más abarcante, genómica funcional. Estos efectos, mientras son clave en la determinación de nuestro fenotipo, pueden ser ganados por las interacciones multidireccionales entre nuestras dietas y nuestros microbiomas. En resumen, nosostros no somos quienes pensabamos que éramos cuando hablamos del interjuego entre los genes y el ambiente.

Por definición, un microbioma son todas los microorganismos no humanos (y su material genético) que viven adentro y sobre el cuerpo de una persona. Dada esta relación simbiótica (con suerte), estos microorganismos también consumen los alimentos y bebidas que nosotros ingerimos durante las comidas. En respuesta a los ambientes que estas comidas pruducen adentro de nuestro sistema digestivo, los microorganismos extraen y asimilan nutrientes para su propio uso y beneficio. De esta manera, estos microorganismos están íntimamente ligados a nuestros hábitos de consumo alimentario, ya que, los mismos dependen de nosotros como fuente de energía para hacer funcionar su maquinaria metabólica. “

Lo que queremos resaltar aquí es que el consumo de alimentos transgénicos puede tener (y ya se han hecho varios estudios que plantean esto como más que una simple posibilidad) graves impactos en nuestra salud y que, como pueden ver, la comunidad científica todavía está caminando hacia una comprensión más profunda de los mecanismos humanos que hacen al metabolismo y la asimilación de nutrientes, algo que está en pañales, por así decir, si nos referimos a la genética, la epigenética y, ahora, el microbioma humano.

Dicho esto, es importante que sepamos con seguridad que cuando Monsanto, Syngenta, Bayer, Dow, Cargill y compañía dicen que sus productos NO SON de ninguna manera dañinos a la salud, ellos están negando una realidad científica reconocida pero, lastimosamente, menos mediatizada que sus propagandas y los vergonzosos ‘estudios’ – si es que se pueden llamar así – realizados por científicos sobornados. Lo importante aquí es que ustedes lo sepan y no crean en los cuentos. Los medios de comunicación y nuestro gobierno están dirigidos por estas mismas corporaciones, son socios que no tienen ningún interés en nuestro bienestar, por lo que solamente nos queda informarnos para no creer en sus mentiras, ‘votar’ con nuestras billeteras (es decir, evitar comprar productos derivados de estas compañías) y apoyar modelos diferentes de producción y alimentación como la agroecología.

 Les dejamos algunos enlaces para informarse más:

+ Microbioma Humano:

http://e-ciencia.com/blog/divulgacion/somos-solo-un-10-nosotros-mismos/

+ Agroecología:

http://www.facebook.com/photo.php?fbid=326267937479331&set=a.283929828379809.57402.283923458380446&type=1&theater

+ Efectos de los pesticidas en la salud humana:

http://www.facebook.com/photo.php?fbid=337179133054878&set=pb.283923458380446.-2207520000.1361114526&type=3&theater

+ Monsanto y sus atrocidades:

http://www.facebook.com/photo.php?fbid=325433397562785&set=pb.283923458380446.-2207520000.1361114605&type=3&src=http%3A%2F%2Fsphotos-g.ak.fbcdn.net%2Fhphotos-ak-ash4%2F427601_325433397562785_26978899_n.jpg&size=960%2C741


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Libro y Documental Nuestro Veneno Cotidiano

Nuestro Veneno Cotidiano

Marie-Monique Robin, autora del libro y documental “El mundo según monsanto”

“Me remonté a los orígenes de la “revolución industrial” quien precedió a la “revolución verde” dos caras de un mismo monstruo insaciable: el progreso, que supuestamente nos traería el bienestar y la felicidad universal, el cuál todo nos indica sin embargo, tal como un Saturno de los tiempos modernos, el amenaza de “devorar” a sus propias criaturas. Si uno no efectúa este indispensable retorno en el tiempo.

Es en efecto imposible de comprender como el sistema de reglamentación de los productos químicos ha sido inventado y funciona aún hoy día, un sistema alimentado del desprecio recurrente de los industriales y de las autoridades públicas hacia los obreros de las fábricas quienes han pagado un fuerte tributo a la locura química de las sociedades llamadas “desarrolladas”.

Uno de los documentales que abrió mi mente de forma muy clara sobre como funciona la actual sociedad moderna -particularmente las multinacionales y su dictadura invisible- fué “El Mundo según Monsanto” (1) realizado por la periodista francesa Marie-Monique Robin, el impacto fué tal que me procuré inmediatamente el libro del mismo nombre (2), el cuál tiene una base bibliográfica muy amplia al igual que el libro Nuestro Veneno Cotidiano los cuales recomiendo su lectura.

Marie Monique Robin, desde mi perspectiva, ha hecho -y sigue haciendo- un gran y valiente trabajo de investigación sobre el sistema alimentario y los mecanismos que lo gobiernan. En su nuevo libro “Nuestro Veneno Cotidiano” (3) ella se pregunta si este segundo documental del mismo nombre del libro, sería la continuación de “El Mundo según Monsanto”, en respuesta a lo cual, ella misma se responde que ambos se suceden y encajan como piezas de un rompecabezas, a la perfección, sin que ella haga algo al respecto; y claro no puede ser mas que evidente, pues ambos cuentan la misma historia y la realidad escondida o desconocida de siempre, como se controla y manipula llegando a casos extremo hasta de forma criminal para la obtención de beneficios económicos por parte de las multinacionales, de la industria química y alimentaria -aquí deberíamos agregar la industria farmacéutica convertida en mafia médica (4)- en el mundo sin interesar las consecuencias a corto o a largo plazo sobre la población humana o sobre el medio ambiente.

En el curso de los treinta últimos años. la tasa de incidencia del cáncer a aumentado en 40%. dentro de ello el incremento de leucemias y tumores cerebrales -en los niños ha sido de 2% por año-. de igual modo se ha constatado una evolución similar para las enfermedades neurológicas, autoinmunes, o para el disfuncionamiento de la reproducción, una “epidemia” -catalogado así por la misma OMS- que golpea a los países llamados “desarrollados”.

El libro y documental Nuestro Veneno cotidiano es el resultado de un arduo trabajo de investigación de dos años en América del Norte, Asia y Europa, está basado en numerosos estudios científicos pero también en testimonios de científicos, investigadores, representantes de las agencias de reglamentación, Marie-Monique Robin demuestra que la causa principal de esta epidemia que golpea a los países desarrollados es de orígen medioambiental, debido a decenas de miles de millones de moléculas químicas que han invadido nuestra alimentación después del final de la Segunda Guerra Mundial (3).

Marie-Monique Robin -desde el periodismo- viene ayudando a difundir los conocimientos en un tema crucial que toca llagas, por lo que está en juego: la alimentación mundial, la salud y el factor económico, así como lo hicieron un reducido pero gran grupo de personas como Rachel Carlson (5) y Theo Colborn (6) -científicas valientes, indesmayables- que lucharon, Theo Colborn sigue haciéndolo al igual que tantos otros científicos osados que no se someten al yugo de aquellos que prostituyen la ciencia cuyo único afán son los “beneficios económicos”. Tanta gente “testaruda” que continúa luchando por brindar información a la población en general o como dice Marie Monique Robin en su libro (3) con :”El deseo de comprender, para luego transmitir la mayor cantidad posible de conocimientos acumulados” porque “saber es poder”

Marisol Paredes

Libro: Nuestro Veneno Cotidiano

Introducción : Saber es Poder

Por Marie Monique Robin (7)

Tres Preguntas a propósito del rol de la Industria Química

Nuestro Veneno Cotidiano es el fruto de un proceso largo, que comenzó en el año 2004. En aquella época, yo me preocupaba sobre las amenazas que pesan sobre la biodiversidad: en dos documentales difundidos por Arte sobre Las patentes de los organismos vivos y la historia del trigo, había contado como las multinacionales obtienen patentes indebidas sobre las plantas y el conocimiento de los países del Sur. Al mismo tiempo yo dirigía un reportaje en Argentina que daba su balance (desastrozo) del cultivo de soya transgénica, el famoso Round Up Ready de Monsanto. Para estos cuatro filmes había viajado a los cuatro extremos del planeta preguntándome sobre el modelo agro industrial puesto en lugar después de la Segunda Guerra Mundial y cuyo objetivo publicitado era “alimentar al mundo”. Yo había constatado que ello incita a una extensión de monocultivos en perjuicio del cultivo local y familial provocando una reducción draconiana de la biodiversidad quién a término constituye una amenaza para la seguridad y la soberanía alimentaria de los pueblos.

Yo constataba también que la famosa “revolución verde” es acompañado de un empobrecimiento de los recursos naturales (calidad de los suelos, agua) y de una contaminación generalizada del medio ambiente, en razón del uso masivo de productos químicos (pesticidas, abonos sintéticos).

Todo naturalmente, esta trilogía me condujo a interesarme, a la firma americana Monsanto, uno de los grandes promotores y beneficiarios de la “revolución verde”: primeramente porque ella fué (y continúa siendolo) uno de los principales fabricantes de pesticidas del siglo XX, luego porque ella ha llegado a ser el primer vendedor de semillas del mundo y que trata de poner la mano sobre la cadena alimentaria gracias a las semillas transgénicas patentadas (los famosos “OGM”, organismos genéticamente modificados). Jamas podré decir suficiente sobre hasta que punto estuve sorprendida de descubrir las múltiples mentiras, manipulaciones, y golpes bajos del cuál es capaz la firma de Saint Louis (Missouri) para mantener sobre el mercado productos químicos altamente tóxicos, sin importar el precio medioambiental, sanitario y humano.

A medida que avanzaba en este “thriller de los tiempos modernos” por retormar las palabras de la socieóloga Louise Vandelac, quien a hecho el prefacio de la edición canadiense de El Munso según Monsanto”, tres preguntas no secaban de atormentarme: ¿Monsanto constituye solo una excepción en la historia industrial o, por el contrario, su comportamiento criminal -peso mis palabras- caracterizan a la mayoría de los fabricantes de productos químicos ? y luego una pregunta llamaba a otra, me preguntaba también: ¿Como son evaluados y reglamentados las 100,000 moléculas químicas sintéticas que han invadido nuestro medio ambiente y nuestro platos desde hace medio siglo? Enfin, ¿Hay un lazo entre la exposición a estas substancias químicas y la progresión espectacular de los cánceres, enfermedades neurodegenerativas, problemas de la reproducción, diabetis u obesidad que uno constata en los países “desarrollados”, al punto de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) hable de “epidemia”?

Para responder a estas preguntas, decidí de encaminarme en esta nueva investigación solo a las sustancias químicas que entran en contacto con la cadena alimentaria, del campo del productor (pesticidas) al plato del consumidor (aditivos y plásticos alimentarios). Este libro no abordará por lo tanto las ondas electromagnéticas, ni los teléfonos portables, ni la contaminación nuclear, sino únicamente las moléculas de síntesis a los cuales estamos expuestos, en nuestro medioambiente o en nuestra alimentación -nuestro “pan cotidiano” largamente llegado a ser “nuestro veneno cotidiano”.
Sabiendo que el tema es altamente polémico -y no es sorprendente dada la importancia de las cuestiones económicas que están en juego- escogí proceder metódicamente, partiendo de lo más “simple” y lo menos contestable, a saber las intoxicaciones agudas, luego las crónicas, los agricultores expuestos directamente a los pesticidas, para ir progresivamente hacia lo más complejo, los efectos a dosis débiles de los residuos de productos químicos que tenemos en el cuerpo.

Unir las piezas del Rompecabezas

Nuestro veneno cotidiano es el fruto de una gran investigación, que ha mobilizados tres tipos de recursos. Primeramente he consultado una centena de libros por historiadores, sociólogos y científicos, mayoritariamente de América del Norte. Mi investigación debe también mucho al precioso trabajo de investigación realizado por gente de universidades de gran talento, como Paul Blanc, profesor de medicida del trabajo y del medioambiente de la Universidad de California, o sus colegas historiadores Gerald Markowitz y David Rosner, o aun David Michaels, un epidemiologista nombrado en Diciembre a la dirección de la OSHA (Occupational Safety and Health Administration), la agencia americana encargada de la seguridad del trabajo. Muy documentados lametablemente no traducidos al francés, sus obras me han permitido el acceso a una masa de archivos inéditos y que me ayudaron a reemplazar el tema de mi investigación en el contexto mucho mas amplio de la historia industrial.

Es así que me remonté a los orígenes de la “revolución industrial” quien precedió a la “revolución verde” dos caras de un mismo monstruo insaciable: el progreso, que supuestamente nos traería el bienestar y la felicidad universal, el cuál todo nos indica sin embargo, tal como un Saturno de los tiempos modernos, el amenaza de “devorar” a sus propias criaturas”. Si uno no efectúa este indispensable retorno en el tiempo. Es en efecto imposible de comprender como el sistema de reglamentación de los productos químicos ha sido inventado y funciona aún hoy día -un sistema alimentado del desprecio recurrente de los industriales y de las autoridades públicas hacia los obreros de las fábricas quenes han pagado un fuerte tributo a la locura química de las sociedades llamadas “desarrolladas”.

Este libro se alimenta también de los múltiples documentos y archivos que pude cosechar de los abogados, organizaciones no gubernamentales, expertos o particulares “obstinados” y quienes han realizado un trabajo considerable para documentar las malas acciones de la industria química. Como por ejemplo la increíble Betty Martini en Atlanta, a la cual yo saludo su perseverancia por unir las piezas a convicción contra este edulcorante sintético altamente sospechoso el aspartamo. Evidentemente he guardado preciosamente una copia de todos los documentos que cito en el curso de estas páginas, exclusivas o desconocidas de la prensa y del gran público. Todas estas piezas me han ayudado, de manera decisiva, a reconstruir el rompecabezas del cuál este libro intenta dar una imagen clara sino definitiva.

Pero esta tara hubiera sido incompleta si ella no hubiera igualmente sido alimentado por la cinquentena de entrevistas personales que he realizado en los diez países donde conducí mi investigación: Francia, Alemania, Suiza, Italia, Gran Bretaña, Dinamarca, Estados Unidos, Canada, India y Chile. Entre los “grandes testigos” que interrogué figuran particularmente diecisiete representantes de las agencias de evaluación de los productos químicos, como la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA), la Food and Drug Administration (FDA) americana o el Centro Internacional de Investigación del Cáncer (CIRC), quién depende de la Organización Mundial de la Salud -al igual que el Joint Meeting on Pesticides Residues (JMPR), el comité común de la OMS y de la FAO encargado de evaluar la toxicidad de los pesticidas. También he interrogado a treinta y un científicos, principalmente europeos y americanos, a quienes quisera rendir homenaje, porque ellos continúan luchando para mantener su independencia y defender una concepción de la ciencia al servicio del bien común y no de los intereses privados. Estas largas entrevistas han sido filmadas, ya que ellas hacen parte del tema de mi documental Nuestro Veneno Cotidiano que acompaña a este libro.

“El diablo está en los detalles”

Nuestro Veneno Cotidiano es en fin, el producto de una convicción que me gustaría compartir: hay que reapropiarse del contenido de nuestro plato, recuperar lo que comemos para que cesen de inflingirnos pequeñas dosis de venenos que no representan ninguna ventaja. Como me lo ha explicado Erick Millistone, un profesor universitario británico, en el sistema actual “son los consumidores quienes tomar los riesgos y son las empresas quienes reciben los beneficios”. Pero para poder criticar las (múltiples) fallas del ” sistema” y exigir que sea revisado totalmente hay que comprender como funciona.

Debo admitir que no fué nada fácil decriptar los mecanismos que preciden al establecimiento de las normas que rigen la exposición a esto que en la jerga edulcorada los expertos llaman los “riesgos químicos”. Este fué por ejemplo un verdadero rompecabezas, el reconstituir la génesis de la famosa “dosis jornalera aceptable” ó “admisible” llamada “DJA” -los venenos a los cuales todos estamos expuestos.
Sospecho aún que la complejidad del sistema de evaluación y de reglamentación; de los venenos químicos que siempre ha funcionado a puertas cerradas y en el más grande secreto es también una manera de asegurar su perennidad .¿Quién va en efecto meter las narices en la historia de la DJA, o de los “límites máximos de residuos”? Y si por azar un periodista o un consumidor demasiado curioso osa hacer preguntas, la respuesta de las agencias de reglamentación es generalmente: “Eso funciona aproximadamente.Y luego usted sabe, es muy complicado, confíe en nosotros, sabemos lo que hacemos….”

El problema es que no puede haber “aproximadamente” cuando se trata de datos toxicológicos en los cuales está en juego la salud de los consumidores, incluído la de las generaciones futuras. Es por ello que persuadida a la inversa que el diablo está en los detalles he decidido tomar partido contrario. Espero por lo tanto que el lector me perdonará lo que el podrá considerar algunas veces como exagerado de la precisión o de la explicación, la multiplicación de notas y de referencias. Pero mi objetivo, es que cada uno pueda llegar a ser si lo desea, su propio experto. O en todo caso, que cada uno disponga de argumentos rigurosos que le permitan de accionar mientras que sus medios le permitan hacerlo, ya sea influenciar sobre las reglas de juego que gobiernan nuestra salud. Porque saber es poder…

Marie-Monique Robin

Documental: Nuestro Veneno Cotidiano

Haciendo una cronología, el documental Nuestro Veneno Cotidiano fué presentado oficialmente el 17 Enero 2011 en Paris (7) a la prensa y luego presentado al público en general mediante la cadena fanco alemana Arte el 15 de Marzo del 2011, simultaneamente en Francia, Alemania y Bélgica.

Después de visualizar el documental, me dije a mi misma, es urgente que este documental esté en la mayor cantidad de idiomas posible, la cadena Arte debería ser accesible en todos los países, … en fin, al ver la demora de la traducción en la red me animé a hacerlo y bueno voilá ahi lo tenemos. La traducción al español estuvo lista en Junio de este año pero por viaje familiar la subtitulación estuvo paralizada hasta fines del mes de Septiembre, no ha sido nada fácil -dada mi labor de madre con dos hijas con una crianza natural- pero con un poco de esfuerzo y el deseo de compartir se terminó el trabajo. Aportando con un grano de arena a la difusión, comparto el documental traducido y subtitulado cuyo único fin es educativo de contribuir a difundir el conocimiento.

Numerosas preguntas seguramente saltarán a la luz después de visualizar el documental :

  • ¿Como es posible que estemos consumiendo alimentos con dosis de venenos?
  • ¿Como es posible que no se nos informe ampliamente sobre los componentes tóxicos que vienen en todos estos alimentos?
  • ¿Como es posible que la ciencia esté al servicio de las multinacionales y no al servicio del bien común?
  • ¿Como es posible que se permita la venta de productos comprobados que son altamente tóxicos como el aspartamo, el glutamato, plásticos con BPA, etc?
  • ¿Como es posible que las agencias de reglamentación estén totalmente infiltradas por mercenarios de la ciencia?
  • ¿Como es posible que la OMS se permitan tener entre sus trabajadores a gente de las multinacionales?
  • ¿Como es posible que los temas de las reuniones en el nefasto “Código Alimentario” de la OMS sean secretos?
  • ¿Como es posible que en las agencias de reglamentación trabajen gente de las multinacionales?
  • ¿Porque se permite a gente pasar o girar de las puestos en las agencias de reglamentacios a los sitios gubernamentales y a las multinacionales en las famosas “puertas giratorias”?¿Son algunos de ellos confiables y honestos?
  • ¿Como es posible que en temas tan sensibles a la salud los representantes de las agencias de reglamentación hagan oídos sordos a científicos honestos cuyo único interes es prevenir el consumo de venenos?

…..

etc, etc.

Muchas veces nuestro deseo de comprender el “porque” de la actitud de las personas en cargos de poder, -y por supuesto también fuera de estos cargos- nos hace cuestionarnos sobre el porque de tanta maldad de forma directa o indirecta, ¿porque hacen lo contrario? cuando justamente su posición está “supuestamente” para ayudar y hacer el bien, si queremos responder a todo esto seguramente nos quedamos sin respuestas, porque quizás nuestro análisis o intento de respuesta es desde nuestra ingenua perspectiva, desde nuestra posición de creer que “todos tenemos buenas intenciones” es justamente el razonamiento que se hacía ya Marie-Monique Robin en su libro El Mundo según Monsanto (2):

“A decir verdad, hay algo que me es muy difícil comprender y que no ha cesado de atormentarme durante toda mi investigación: ¿como seres humanos como yo, pueden concientemente correr el riesgo de envenenar a sus clientes y al medio ambiente, sin pensar un instante que ellos mismos, o sus hijos, pueden ser ellos mismos víctimas de sus negligencias (por emplear un término mesurado)? No hablo de ética ni de moral, conceptos abstractos extraños a la lógica capitalista, pienso solamente en el instinto de supervivencia: los responsables de Monsanto ¿estarían desprovisto de este instinto?”

La palabra “instinto de supervivencia” parece ser clave efectivamente, ¿será la carencia o la distorsion de este instinto?, la “distorsión de este instinto de supervivencia en las personas enfermas bajo el influjo del sistema de dominación o patriarcal ” ¿estamos todos en mayor o menor medida afectados por esta distorsión?, la respuesta me parece evidente. Añadiría también la “capacidad de amar”, “empatía y amor por el prójimo” “cualidades fundamentales humanas naturales aún latentes”, ¿esta gente -los amos y esclavos- están desprovistas de ello?.

Mucho tiene que ver parece la visión -de la gran masa poblacional- que tenemos hacia los virus y bacterias desde nuestra óptica oficialista que nos ha moldeado y orientado, en el pensamiento único, a pensar que estos son “malos”, “perversos” y “hay que destruirlos” siempre abanderados con la “ley del mas fuerte”., pareciera ser que todo esto hace “aceptable” y abre las compuertas para el ingreso de venenos (pesticidas, herbicidas, fungicidas, etc…) hacia el medioambiente y nuestro cuerpo. Estamos en una guerra autodestructiva como bien lo menciona el científico español Máximo Sandín:

“La guerra permanente contra los entes biológicos que han construido, regulan y mantienen la vida en nuestro Planeta es el síntoma más grave de una civilización alienada de la realidad que camina hacia su autodestrucción”.

Máximo Sandin hace una brillante explicación en sus artículos que recomiendo fuertemente su lectura: La guerra contra bacterias y virus, una lucha autodestructiva, Virus y Locura científica, Pensamiento único o ausencia de pensamiento, De Ayllukuna a la teoría de sistemas: Cuidando a la madre Naturaleza. Los ciegos y el elefante.(9)

No creo que la ciencia y tecnología sea mala, todo lo contrario, el problema mayor actual que se nos presenta, es que estamos desarrollando -por el lado oficial que es el que gobierna- una ciencia y tecnología contra la naturaleza, una tecnología que en lugar de ayudar a todos como debería serlo, está secuestrada y al servicio de unos pocos quienes imponen sus reglas de juego bajo una dictadura invisible que es el dinero con la careta de las reglamentaciones.

“Una civilización es sostenible si respeta lo básico de la vida; Los antropólogos y antropólogas del siglo pasado que hicieron trabajo de campo en algunos lugares alejados de nuestra civilización, coinciden en señalar la espontaneidad y la felicidad de las gentes, que en la simplicidad de sus vidas mantenían el funcionamiento básico de la vida. Dicho esto, hay que añadir de inmediato que la vida no es incompatible con la tecnología o la industria, y que una civilización puede ser todo lo compleja que se quiera, sólo tiene que respetar lo básico de la vida para que sea sostenible. Nuestra civilización patriarcal no es sostenible porque impide el modo de funcionar básico de la vida”. Casilda Rodrigáñez (10)

Desde mi visión -de las profundidades adonde me ha lanzado la maternidad natural, muy lejos de la crianza robotizada de hoy (11) – muy osada puede ser, veo un poco quitándome los velos, me atrevo a señalar a la enfermedad, a las corazas que el Patriarcado o Sociedad de la Dominación ha creado en cada ser vivo alejándolo: -como decía el científico Wilhelm Reich- “de sus capacidades bioenergéticas”. La sociedad de la dominación -cuya última fase parece ser es el capitalismo- que se ha creado inefables corazas, caparazones que hacen que el ser humano viva en modo no normal sino en modo “supervivencia” (12), que lo enloquece y que lo ha enrumbado hacia una vida antinatural, antidiversidad, una sociedad mecanicista, reduccionista. En su lucha desesperada por escaparse de sí mismo ha puesto un único objetivo “uniformizar y reducir todo” de acuerdo a su “concepción mecanicista del universo y de la vida” tratando a todos los organismos vivos como máquinas y allí la Naturaleza, la Vida le da una sacudida mostrándole como haciendo esto justamente, esta civilización de dominación, está condenada a autoeliminarse.

Marisol Paredes Silva

 

Fuente: http://crianzaysociedad.blogspot.com/2011/10/libro-y-documental-nuestro-veneno.html

 


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Festival por el NO uso de AGROTÓXICOS

flyerPORTADAAGROTÓXICOS

El Lunes 3 de diciembre hemos realizado el Festival y Feria de Agroecología por el NO uso de Agrotóxicos, en conmemoración al “Día Mundial del No Uso de Plaguicidas”, de 16:00 a 24:00 horas en la plaza de la Democracia. Consistió en una feria de comidas y semillas, con actividades diversas como charlas informativas sobre la problemática de los agrotóxicos y las alternativas a los mismos, como por ejemplo, la producción agroecológica, la realización de remedios caseros para las plagas, la permacultura, entre otros temas; así como numerosas presentaciones de música nacional. Contó con la presencia de diversas organizaciones de la sociedad civil y organizaciones campesinas e indígenas.

El objetivo de esta actividad fue hacer un llamado de atención, especialmente a las autoridades de Agricultura, Salud y Trabajo, sobre los graves problemas sanitarios y ambientales generados por el uso de agrotóxicos a nivel nacional y global; así como informar sobre la problemática asociada a la utilización de los plaguicidas que por su impacto en la salud y en el ambiente requieren de un tratamiento prioritario por parte de los sectores vinculados con su gestión. Y de tal modo que la sociedad tome mayor conciencia del impacto que está causando su uso masivo en el ambiente y en la salud, especialmente en las comunidades campesinas e indígenas de nuestro país, y remarcar la necesidad de la atención de las autoridades en un ámbito multisectorial donde se tomen en cuenta todos los impactos de las actividades económicas en la población.

A parte de esto. Quisimos mostrar que existen otros modelos de producción, que existen alternativas a este modelo monstruoso que nos quieren imponer, modelos que promueven una vida verdaderamente sana, saludable, digna y SOBERANA.

Es muy importante que comencemos a tomar conciencia de que el modelo productivo actual no es para nuestro bien sino que es para el bien del bolsillo de las transnacionales y los grandes latifundistas. Este modelo no es para el pequeño productor, no es para la gente, no es para nosotros. Nosotros tenemos que incentivar a aquellos que ayudan a construir un mundo mejor creando y reproduciendo formas de proceder que están realmente orientadas hacia lo humano, que incluye lo ambiental, lo social y lo psicológico. Y mucho más.

Esperamos que aquellos que estuvieron presentes, hayan pasado bien y se hayan informado un poco. Y que aquellos que no estuvieron se animen a acercarse la próxima vez.

Muchísimas gracias a todos los que ayudaron a que esto sea posible. Sin ustedes no habría festival.

Para ver fotos del festival les invitamos a visitar nuestra galería en el Facebook haciendo click aquí

***  Más Información ***

Después del 22 de Junio, el Poder Ejecutivo aprobó la liberación comercial de varios eventos transgénicos, de manera ilegal, violando disposiciones de la Ley 253/93 que aprueba el Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología; lo que aumentaría el uso de plaguicidas.

SOJA

La soja no es un rubro de consumo directo para la ciudadanía paraguaya y su producción, además de provocar daños ambientales, amenaza la producción de alimentos del mercado interno atentando contra la soberanía y seguridad alimentaria.

En la actualidad se utilizan más de 22 millones de litros de plaguicidas por ciclo de cultivo de soja transgénica. En la Región Oriental del Paraguay hay más de 3.000.000 de Ha. de soja transgénica y menos de 800.000 Ha. De Bosques, del mismo modo existen asentamientos campesinos totalmente convertidos en sojales. Además, los agroexportadores no pagan impuestos y se les subsidia el combustible.

ALGODÓN

El algodón transgénico BT y RR no controlan el picudo, su principal plaga y promueve un modelo agrícola que somete económicamente a los agricultores al hacerlos dependientes de a un paquete tecnológico compuesto por semillas patentadas y alto uso de agroquímicos.

Además, esta tecnología representa una amenaza a la producción orgánica y agroecológica, que consiste en la pérdida de la certificcación orgánica pues la misma no admite contaminación genética ni por agroquímicos según sus principios y normas internacionales. La coexistencia de estos dos modelos no es posible en este rubro.

MAÍZ

Paraguay es uno de los centros de origen del maíz, cultivo que es la base de alimentación directa de la población, en especial de la rural, tanto en comunidades campesinas como indígenas, quienes tienen mas de 10 variedades propias que podrían ser contaminadas por polinización tras la liberación comercial de 14 eventos de maíz transgénico. En lo referente a los pueblos indígenas, el maíz es de fundamental importancia para sus culturas y prácticas religiosas. Así también, la utilización del herbicida a base de Glifosato inherente al uso de estas semillas, es causante de innumerables afecciones a la salud, por lo que su uso está siendo cuestionado por la comunidad científica de varios países, en base a investigaciones y evidencias clínicas.

Existen evidencias, de que a pesar de las promesas hechas por las empresas biotecnológicas sobre la inocuidad de los transgénicos, la realidad es muy distinta ya que ponen en peligro la soberanía alimentaría de las comunidades campesinas y de los pueblos indígenas, y dañan a la biodiversidad. Es por eso que debemos ser participes en pos del cambio, ya que las alternativas agroecológicas demuestran una calidad superior en todos los aspectos, y por sobre todo responde al derecho a la vida de todos quienes habitamos en la tierra, y no a intereses de empresas multinacionales que contaminan nuestras comunidades y bosques.

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Alimento sano, pueblo soberano: Campaña por la SOBERANÍA ALIMENTARIA

La campaña:

Para contrarrestar las amenazas a nuestra Soberanía Alimentaria, la CLOC/Vía Campesina Paraguay con el apoyo comprometido de Base Investigaciones Sociales, bajo el lema “Alimento sano, pueblo soberano”, impulsa la Campaña por la Soberanía Alimentaria, que busca defender y rescatar la Soberanía Alimentaria, entendida esta como el derecho de nuestro país y de nuestro pueblo a definir su política agraria y alimentaria; el derecho de los campesinos, campesinas e indígenas a producir alimentos y el derecho de los consumidores y consumidoras a decidir lo que quieren consumir, cómo y quién se lo produce.

Los objetivos de la Campaña son:

Construir alianzas entre el campo y la ciudad y lograr que se reconozca la problemática como algo íntegro que afecta a todas y todos los paraguayos.
Conscienciar a la ciudadanía sobre los riesgos y las amenazas contra la soberanía alimentaria del país.
Incidir en la elaboración de las políticas públicas y normativas que apunten a la soberanía alimentaria.
Promover la producción agroecológica, el consumo de alimentos sanos y la instalación de mercados locales.

Las acciones de la Campaña son:

– Movilización como una medida de presión para que las autoridades legislen a favor de las poblaciones que sufren los efectos de los monocultivos y los agrotóxicos.

– Observatorio de riesgos y amenazas a la Soberanía Alimentaria, que recoja las denuncias de la población rural y urbana contra el modelo agroexportador.

– Difusión: teatro callejero, paneles de debate, cuñas radiales, afiches, volanteadas, cines-debate, programas radiales, televisivos, etc.

– Formación: cartillas de estudio, encuentros, conversatorios.

– Interacción virtual: web, redes sociales.

– Diálogos con el Estado, con movimientos sociales, universidades, ONG’s.

Organizaciones impulsoras: 

– Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indígenas – CONAMURI
– Movimiento Agrario y Popular – MAP
– Mesa Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas – MCNOC
– Movimiento Campesino Paraguayo – MCP
– Organización de Lucha por la Tierra – OLT
– Organización Nacional de Aborígenes Independientes – ONAI
– BASE Investigaciones Sociales – BASE IS

Cartilla de Formación: Alimento sano, pueblo soberano

Orientada a servir de herramienta básica para la formación política de nuestras organizaciones, en tus manos está la primera cartilla de la Campaña por la Soberanía Alimentaria de la CLOC/Vía Campesina Paraguay, «¡Alimento sano, pueblo soberano! », que introduce conceptos e ideas primarias sobre la problemática en torno al sistema de producción vigente en el país y la propuesta que surge desde el corazón de las organizaciones campesinas e indígenas: la soberanía alimentaria.

Este sencillo material pretende hacer una aproximación a la realidad que se vive en el país, expresada a través de los grandes monocultivos y la problemática social que se refleja en el campo y en la ciudad al ofrecer el mercado, por medio de sus actores, alimentos cada vez más encarecidos y menos nutritivos, con alto contenido de sustancias nocivas aplicadas durante el inicio mismo del proceso de producción.

Para acceder a la cartilla completa (formato PDF) haga clic en el enlace a continuación y descargue el archivo: Aquí

Para ir a la página de la campaña: Aquí

Videos:


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Documental ¿Por qué le decimos NO a los Transgénicos?

 

La FNC, en conjunto con BASE IS y Alter Vida, presentan el documental

¿PORQUE LE DECIMOS NO A LOS TRANSGÉNICOS?

Este material muestra la forma en que este modelo productivo de agricultura sin agricultores regala nuestra soberanía alimentaria y productiva a empresas como Monsanto y Syngenta; dejando detrás suyo una cadena de daños a la población.

Un documental corto con entrevistas a diferentes especialistas que manifiestan su opinión sobre este problema complejo que afecta de sobremanera a nuestro país.

Realizado por Malu Vásquez con el apoyo de DIAKONIA

 

 


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La Mayor Parte del Maíz en Estados Unidos es Transgénico – Dr. Mercola

Alrededor del 86 por ciento de todos los cultivos de maíz en los Estados Unidos es transgénico o genéticamente modificado (GM), lo que ocasiona un conjunto de preocupaciones de salud en las  palomitas de microondas. Curiosamente, ninguna de las palomitas de maíz es transgénica o genéticamente modificada, sin embargo casi todo el maíz lo es, eso es una gran razón para evitarlo. Además, siendo un grano típicamente no promoverá una buena salud en la mayoría de las personas.

El llamado “maíz Bt” está equipado con un gen de la bacteria del suelo Bacillus thuringiensis (Bt), que produce la toxina Bt – un pesticida que destruye el estómago de ciertos insectos y los mata. Este pesticida que produce maíz entró en el suministro de alimentos a finales de 1990, y en la última década, las historias de horror han comenzado a acumularse.

Monsanto y la Agencia de Protección Ambiental (EPA por sus siglas en ingles) de los Estados Unidos, juraron que la toxina sólo afectaría a los insectos que se alimentan del cultivo. La toxina Bt, según ellos, sería completamente destruida en el sistema digestivo humano y no tendría ningún impacto sobre los animales y los seres humanos. Las empresas de biotecnología han insistido en que toxina Bt tenazmente no se une o interactúa con las paredes intestinales de los mamíferos, ni tampoco en los seres humanos.

Sin embargo, la toxina Bt del maíz Bt, ha sido detectada en la sangre de mujeres embarazadas y en sus bebés, así como en las mujeres no embarazadas.

En concreto, la toxina fue identificada en el 93% de las mujeres embarazadas, en el 80% de la sangre umbilical de sus bebés, y en el 67% de las mujeres no embarazadas que fueron analizadas.3 Y existen suficientes pruebas que demuestran que la toxina Bt producida en cultivos transgénicos o modificados genéticamente como el maíz, es tóxica para los seres humanos y mamíferos y desencadena respuestas en el sistema inmunológico. Por ejemplo, en la investigación patrocinada por el gobierno en Italia, ratones alimentados con maíz Bt de Monsanto mostraron una amplia gama de respuestas inmunes, tales como:4

  • Anticuerpo elevados de IgE y IgG, que están típicamente asociados con las alergias e infecciones
  • Un aumento en las citoquinas, que están asociados con las respuestas alérgicas e inflamatorias. Las citoquinas específicas (interleucinas) que mostraron estar elevadas también están elevadas en los seres humanos que sufren de una amplia gama de trastornos, desde artritis y enfermedad inflamatoria intestinal, hasta esclerosis múltiple y cáncer
  • Células T elevadas (gamma delta), que se incrementan en las personas con asma, y ​​en niños con alergias a los alimentos, con artritis juvenil y enfermedades del tejido conectivo.

 

Las ratas alimentadas con otra de las variedades de maíz Bt de Monsanto, llamado MON 863, también experimentaron  una activación en su sistema inmunológico, mostrando un mayor número de basófilos, linfocitos y células blancas en  la sangre.5 Esto puede indicar posibles alergias, infecciones, toxinas, y varios estados de enfermedad que incluyen cáncer. También hubo signos de toxicidad hepática y renal.

 

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